Es cierto que el mundo de la movilidad está cambiando, y la tendencia es avanzar hacia la sostenibilidad, y ahí la tecnología eléctrica está ganando terreno. Pero Mercedes ha ido un paso más allá, y España es uno de los grandes protagonistas, porque la planta situada de Vitoria, ha sido la encargada de diseñar la nueva VLE, mucho más que una simple furgoneta, un vehículo de lujo que cambia por completo la forma de viajar en modo eléctrico.
Está capacitada para recorrer 700 kilómetros con la batería completa, y en solo 15 minutos, se completa la carga íntegramente. Detrás de este proyecto, hay una dedicación especial que genera empleo, inversión y certidumbre, al contrario que otras firmas más a la espera de cómo se va desarrollando el mercado.
La nueva VLE de Mercedes
La nueva VLE de Mercedes es algo más que una simple actualización, es un modelo que cambia por completo el concepto que se tenía hasta ahora en lo que se refiere a vehículos familiares eléctricos que permiten ofrecer viajes de máxima calidad. La furgoneta se adelanta a la competencia con una arquitectura de 800 voltios, el doble de la competencia, clave para la carga rápida.
Su elevada autonomía la logra gracias a los 115 kWh, y sus 700 kilómetros supone, casi doblar la capacidad del resto de competidores. La aerodinámica y la eficiencia con clave para alcanzar estas cifras.
Y una vez que accedemos, es difícil no apreciar la categoría de premium en cada uno de los detalles, donde el confort y la tecnología son los protagonistas. Hay pantallas de gran formato, un sistema avanzado de infoentretenimiento de última generación, y hay todo tipo de detalles pensados para disfrutar, o para otras actividades, como trabajar. Es una extensión de una casa o de la misma oficina.
Gran inversión de Mercedes
Este vehículo, fabricado en Vitoria-Gasteiz, supone una gran inversión del gigante alemán para crear un espacio único. En total, se han destinado hasta 5.000 empleados para su fabricación y para ampliar la capacidad de producción, además de que habrá tres turnos de trabajo, cada uno de 8 horas, es decir, estará funcionando las 24 horas del día, con el empleo que eso genera. El objetivo, 130.000 unidades al año, y así poder consolidar la planta como uno de los centros más importantes y estratégicos del fabricante.
Si se mira la tendencia de los grupos y fabricantes en Europa, que están ajustando costes, reduciendo la producción, y cerrando fábricas, todo ello rodeado de mucha incertidumbre. La planta de Mercedes y su inversión en Vitoria se mueve en dirección opuesta, es una señal de confianza, sobre todo en la capacidad industrial que tiene nuestro país.
¿Dudas al comprar coche?No solo eso, ya que la flexibilidad de la fábrica, no solo permite fabricar los nuevos modelos eléctricos, también se podrán seguir fabricando modelos de combustión, una forma de que pueda mantener su competencia en todo el mercado donde se mueve. Las tecnologías eléctricas y térmicas conviven en la actualidad, y este tipo de vehículo, ahora, tiene sentido en ambas tecnologías, ya que fuera de las grandes ciudades, las restricciones ambientales no son tan exigentes y este vehículo, dependiendo del destino, podría ser suficiente funcionando a gasolina.
Tecnología, lujo y eficiencia
La VLE quiere ser la mejor en su segmento en cuanto a prestaciones mecánicas, pero también quiere marcar la diferencia en cuanto al lujo en la movilidad. El objetivo es maximizar el espacio interior, y así poder ofrecer una experiencia de viaje lo más cómoda posible, a la vez que silenciosa y versátil.
Tiene asientos reclinables, los materiales son de la más elevada calidad, y los sistemas de entretenimiento avanzado, hacen de cada viaja, una experiencia divertida y agradable, comparable a las sensaciones de viajar en primera clase en los aviones.
Dependiendo de las necesidades de cada viaja, y gracias a las funciones inteligentes, el vehículo está capacitado para adaptarse según las necesidades de cada momento.
Algo único y característico de la mecánica que merece una mención especial, es que cuenta con dirección trasera, algo que mejora la movilidad y permite maniobrar con más eficacia dada las dimensiones del vehículo. Los entornos urbanos, los más complicados para este tipo de vehículos, son ahora mucho más sencillos de afrontar.
Mercedes sigue apostando fuerte por la calidad y por el confort, ahora también en la movilidad eléctrica, y más aún con su VLE. Este vehículo redefine lo que significa viajar, apuesta por el lujo absoluto y por poder ofrecer una sensación de viaje como nunca antes se había visto.
En lo que respecta a España, la elevada inversión en la fábrica para la fabricación del vehículo, con tres turnos y por una apuesta por una producción masiva, supone una inyección económica local que afecta, a la larga, a la economía global española y que ayuda a sostener el empleo y la propia economía. El lujo y la electricidad, vienen de la mano de Mercedes.





