Llevamos más de una década donde los SUV han pasado de ser una novedad que gustaba a convertirse en el gran dominador de un mercado que, lejos de haber tocado techo, sigue ofreciendo más modelos, más nuevos, más grandes, más altos y más equipados. Nacieron como una alternativa a los todoterrenos, coches más equipados y más fuertes, pero enfocados a la ciudad, donde primaba la sensación de estar conduciendo un coche fuerte y robusto desde una posición muy alta.
Y la evolución en los últimos años, influenciada también por el mercado chino, nos ha brindado la oportunidad de tener a nuestra disposición un sinfín de opciones, con la mejor tecnología y a precios más asequibles de los que venían ofreciendo las firmas europeas.
Pero, aunque lo parezca, no todo son SUV en el mercado. Hay muchos clientes que buscan prestaciones parecidas y que, sin embargo, no acaban de convencerse con este tipo de modelos. De hecho, los más críticos con los SUV hablan de estos coches como imitaciones baratas de los todoterrenos, y les genera rechazo, allá cada uno. Y para ese grupo hay alternativas clásicas que siguen ofreciendo el espacio de los SUV, pero que se centran más en la practicidad, en la eficiencia y en costes más reducidos. Y es ahí donde entra en juego el Citroën Berlingo XL.
El Berlingo es un coche mítico dentro de una marca igual de mítica e histórica como es la francesa, y ofrece un vehículo con mucho espacio, con un consumo muy ajustado y con una autonomía sorprendentemente alta que elimina la ansiedad por las cargas. La fórmula es similar a la que ha convencido a miles de personas en toda Europa, pero renovada al presente.
El nuevo Citroën Berlingo
El Citroën Berlingo se mantiene en el mercado, después de muchos, muchos años, porque tiene argumentos más que de sobra para aguantar el empuje de los SUV e incluso de los compactos medianos. Cuando salió a la venta lo hizo como un vehículo comercial, como si de una buena furgoneta se tratara, pero fue evolucionando y transformándose a lo largo de los años, cuando la firma fue evidenciando los múltiples usos que le daban los clientes.
A día de hoy ocupa un espacio que hace años era importante en el sector y que ahora cuenta con una presencia testimonial, la del monovolumen práctico y racional para familias. Y ojo, que sigue cumpliendo a las mil maravillas como opción profesional. La generación actual comparte plataforma EMP1 con sus primos del grupo Stellantis: el Peugeot Rifter, el Opel Combo Life y el Fiat Doblò, todos prácticamente clavados por debajo del distinto vestido exterior.
Su precio, según la tarifa de marzo de 2026 con el descuento oficial aplicado, es de 25.042 € en la versión que nos ocupa, la Talla XL Plus con motor BlueHDi 100 y cinco plazas. Un precio muy asequible para el mercado actual, especialmente si se compara con SUV de tamaño y habitabilidad similares, donde es difícil entrar por menos de 30.000 € sin renunciar a equipamiento. Es una propuesta diferente —y necesaria— para quienes priorizan el espacio y la eficiencia por encima del diseño o de un tipo de conducción más elevada.
Potencia a la altura
Para empezar, tiene un maletero ideal para familias: 850 litros con las dos filas de asientos en uso, por lo que para viajes largos en familia, vacaciones o escapadas, el equipaje deja de ser un problema. Eso sin contar el espacio que se gana al abatir los asientos traseros, una cifra que crece muy por encima de los 2.000 litros. Conviene matizar, eso sí, que estas cifras se refieren a la Talla XL en configuración de cinco plazas; existe también una variante XL con tres filas y siete plazas en la que, cuando todas están desplegadas, el maletero queda reducido a 322 litros.
En cuanto a motor, se compone de un bloque BlueHDi de 1,5 litros, cuatro cilindros en línea con turbo de geometría variable e intercooler, que entrega 102 CV y 250 Nm de par máximo. Toda la potencia va al eje delantero, por lo que tiene una conducción tan previsible como manejable. La caja de cambios es manual de seis marchas, con embrague monodisco en seco, algo que cada vez es menos común en un mercado que está virando hacia los cambios automáticos. No son cifras del otro mundo, ni lo pretende: son las cifras necesarias para cumplir con todo lo que hace falta en la carretera, en el día a día o para viajar en familia.
En cuanto a consumo, gasta 5,4 litros a los 100 km en ciclo WLTP, con emisiones de 142 g/km de CO₂ y distintivo medioambiental C de la DGT. Sumado al depósito de 50 litros de gasóleo, las cifras de su autonomía rondan los 1.000 km con un solo depósito. Necesita 13,2 segundos para pasar de 0 a 100 km/h y alcanza una velocidad máxima de 171 km/h.
Otras características
El vehículo ofrece llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/60 R16, iluminación LED, sensores de aparcamiento traseros, asiento del conductor regulable en altura, aire acondicionado, instrumentación digital de 10 pulgadas y otra pantalla central del mismo tamaño. Las dimensiones exteriores —4,75 m de largo, 1,85 m de ancho y 1,81 m de alto, con una batalla generosa de 2,98 m— son las que le permiten ofrecer esa habitabilidad superior a la de cualquier SUV de segmento equivalente, y el diámetro de giro de 11,4 metros entre bordillos sigue siendo razonable para maniobras urbanas a pesar del tamaño.
Conviene mencionar que el Berlingo no pelea solo en su nicho. Sus rivales naturales son el resto de la familia Stellantis (Peugeot Rifter, Opel Combo Life, Fiat Doblò), el Volkswagen Caddy y, sobre todo, el Dacia Jogger, que ataca el mismo concepto con siete plazas, precios todavía más bajos y motorizaciones híbridas. Frente a ellos, el Berlingo XL juega su carta en el equilibrio entre precio, espacio real y eficiencia de un diésel que, pese a estar denostado, sigue siendo difícil de batir en consumo carretero.
Desde luego, si el Berlingo lleva tantos años en el mercado es porque no engaña: es un vehículo que sirve para lo que sirve y cumple a la perfección con su cometido. Es un coche confortable, que ofrece tranquilidad a las familias y, sobre todo, espacio. No busca cifras, no busca competir con nadie; simplemente es una alternativa a los SUV que inundan el mercado actual. Y por un precio en torno a los 25.000 euros para la versión XL, evidencia que todavía se pueden encontrar coches con prestaciones más que correctas a precios bastante contenidos. Gracias a su versatilidad, se puede usar como coche para el día a día o para viajar con la familia, ofreciendo siempre la máxima garantía.









