El mercado chino parece haber tomado la delantera en la industria del automóvil, y ahora, hay que acudir al mercado asiático para conocer de primera mano, cuáles son las novedades que marcarán el futuro. La tecnología, la digitalización y las tendencias, ahora vienen dadas desde China, y sus modelos están llegando al mercado europeo a precios muchos más competitivos que los que ofrecen las marcas que han dominado el mercado en el viejo continente. Pero también está pasando al revés, donde grandes comerciantes están intentando hacerse un hueco en el mercado asiático. Es el caso de Audi que intenta abrirse paso con un SUV eléctrico avanzado, aunque, por el momento, al gigante alemán le está costando.
Audi apuesta por China
Audi ha dado el salto a China, y para modernizarse, también ha dado un paso en la identidad de la marca, algo que desde Europa ha sido algo criticado por perder la esencia. No es otra cosa que la eliminación de los aros característicos, por el nombre de AUDI en grande y en mayúsculas, eso sí, solo presente en el mercado asiático. Y la gran apuesta es el AUDI E7X, un SUV eléctrico que supone un cambio profundo en su propia filosofía que le ha hecho crecer en y convertirse en uno de los referentes en Europa. En este caso, para empaparse del mercado chino, se ha asociado con SAIC Motor, uno de los grandes del gigante asiático y socio habitual de los fabricantes occidentales.
Gracias a esta alianza, AUDI tiene acceso a la plataforma y a la tecnología local, ahorrando en costes y en avances que supondría un gasto muy elevado si se llevaran a cabo desde Europa. Y como resultado se ha confeccionado con coche donde el diseño y el acabado son propios de Audi, pero con una base de desarrollo chino, adaptado completamente, lo que le permite evolucionar a gran velocidad en lo que a electrificación se refiere.
Así es el Audi E7X
El nuevo E7X no solo es un coche estratégico por su fabricación, también lo es por las cifras que ofrece. Tiene una batería de la forma CATL, que es el mayor fabricante mundial. Tiene 109 kWh, lo que le permite una autonomía de 751 kilómetros, siendo uno de los más capaces del momento.
En cuanto a rendimiento, el modelo ofrece dos versiones con tracción total y su potencia está en torno a los 670 caballos, lo que le hace ser un competidor con otros modelos de gama premium. Ofrece una arquitectura de 900 voltios, superior a lo que viene siendo habitual en Europa, lo que le permite recargar de forma mucho más rápida y eficiente.
El vehículo mide 4,9 metros de largo y hay una distancia entre ejes cercana a los 3 metros, y eso es ideal para que, si interior sea muy amplio, con el objetivo de poder ofrecer el máximo confort para los ocupantes. La digitalización, al estar orientado al mercado chino, está a niveles casi desconocidos en Europa, con una increíble pantalla panorámica de 59 pulgadas que integra múltiples funciones, desde el infoentretenimiento, hasta una para el copiloto. Los retrovisores también son digitales, ofreciendo una mejor visión al conductor en cualquier circunstancia.
El enfoque del vehículo es premium en todos los aspectos, excepto en el precio, porque en China, los precios son significativamente más bajos que en Europa y, además, den apretar para poder competir con marcas locales más adaptadas. El precio es en torno a los 37.000 y los 50.000 euros al cambio, siendo un precio inferior, por ejemplo, al Q4 e-tron en el mercado europeo.
Audi y Europa
De momento, Audi tiene claro que el mercado europeo es uno, y el chino es otro, y este modelo concreto, por el momento, no se va a comercializar en nuestro continente. el AUDI E7X podría ser un coche que se podría adaptar a la perfección a las exigencias del cliente europeo, los cuáles, llevan años esperando un SUV de la marca alemana de estas características, gran autonomía, carga ultrarrápida y un precio competitivo, pero por el momento, solo se comercializa en China.
Esto refleja que el mercado chino lleva la delantera en cuanto a las tecnologías mas avanzadas, y por el momento, buscan crecer ahí con un producto exclusivo. Pero lo cierto es que la estrategia de Audi, por el momento, no está dando los frutos deseados. Su estreno, tuvo un gran impulso nada más salir a la venta, sobre todo por los entusiastas de la marca, pero ese primer impulso no tuvo continuidad y las cifras estuvieron por debajo de lo esperado.
Audi ha decidido implantar mejorar y rebajar precios con el objetivo de abrirse paso en un mercado, cuyos consumidores, están muy arraigados a las marcas locales, que, además, ofrecen garantías que les ha permitido ganar en reputación. Así que la apuesta es ambiciosa y complicada con un modelo que, si llegara a Europa, tendría una aceptación mayor.





