Buenos Aires.- El mes de parón de Fórmula 1 ha llegado como agua de mayo en Aston Martin. Los 33 días sin carreras que arrancaron como un via crucis tras el desastroso Gran Premio de Japón pueden terminar siendo un oasis en el desierto para el equipo de Silvertone. Primero por la desconexión mental más que necesaria que hacía falta a la escudería tras unos meses durísimos. Llevan sufriendo desde enero y que no haya carreras ha sido un alivio. Desde que Fernando Alonso cruzó la meta en decimoctava posición en Suzuka (Lance Stroll ni pudo terminar), el trabajo en la fábrica ha sido incansable.
Los que llevaban horas sin dormir en invierno, en los test de Barcelona, en los de Baréin y en las primeras carreras, han podido descansar un poco para recuperarse pero el ritmo de trabajo sigue siendo frenético para remontar desde el fondo de la parrilla. Hay, por cierto, buena sintonía de Aston Martin con Honda porque saben que solo saldrán del pozo si trabajan juntos y codo con codo. Nadie quiere seguir dando una pobre imagen al mundo.
Shintaro Orihara, director general de pista e Ingeniero jefe de Honda, expresó que «desde el Gran Premio de Japón, los ingenieros de Honda Racing Corporation y el equipo Aston Martin Aramco Formula One han estado trabajando sin descanso en Sakura, enfocados en soluciones. Hemos estado trabajando sin descanso para mejorar nuestras contramedidas, y seguiremos trabajando a medida que nos acerquemos a la próxima carrera de Fórmula 1 en Miami”.
Este fin de semana en Miami, vuelven las mejoras. Un término que, en los últimos años, ha sido carne de memes. Hay hasta quien las ha llegado a llamar ‘peoras’ por su falta de efectividad. En general, la parrilla lleva a Estados Unidos grandes paquetes de actualizaciones pero Aston Martin juega en otra liga debido a sus resultados deportivos. Son los que más prisas tienen y los que más terreno y rendimiento tienen que recuperar. Para empezar, un nuevo motor casi con total seguridad debutará en Miami, según adelantó The Race y ha podido confirmar este medio, para mejorar la fiabilidad. Tras tres carreras y un mes de trabajo sin competición, se espera dar un paso adelante.
Objetivo vibraciones
Durante los últimos meses, en el paddock, en Silverstone y en Sakura, podría aplicarse aquello de la pescadilla que se muerde la cola: ha sido un tiempo de correr y apagar fuegos constantemente. Las vibraciones afectan a distintas partes de la carrocería (también a los pilotos) y no ponen las piezas en el estrés adecuado para examinar su rendimiento real y explotarlas. No terminar carreras, no poder poner el motor a tope (va a menos revoluciones que el resto) y la falta de datos e información en pista son otros grandes escollos.
El mes sin Fórmula 1 ha ayudado a la fábrica de Silverstone y Sakura a revisar ciertos procedimientos (la comunicación era mejorable), a investigar con más detenimiento algunas taras del AMR26 y, sobre todo, llevar soluciones, que es lo que todo el mundo esperaba. En la escudería siguen siendo cautos porque son conscientes de que en un mes no se pueden cambiar las cosas. Se requiere más tiempo. ¿Dónde llegan las mejoras? Principalmente, el objetivo principal es mitigar, reducir y eliminar las vibraciones.
En este mes, ha habido avances en combatir la principal preocupación de Adrian Newey y a Miami llegarán mejoras / soluciones para las vibraciones del monoplaza. Los primeros noventa minutos de entrenamientos libres y un fin de semana al sprint juzgarán la calidad de las soluciones. En la columna de dirección, por ejemplo, se han realizado ajustes para reducir las vibraciones del volante. El calvario de los pilotos tiene que terminar y el objetivo es que Alonso disfrute de pilotar a final de temporada.





