Poco a poco, a medida que el coche eléctrico deja de ser una rareza y va siendo una opción más común, también va siendo cada día más accesible. La tecnología que rodea a este tipo de vehículos, especialmente la de las baterías y sus componentes, es especialmente cara. Y si a ello le sumamos la propia subida del sector del automóvil, da como resultado unos coches muy por encima de los precios que veníamos pagando hace un año. Esta subida ha sido generalizada en todo el sector, poco preocupado por el consumidor final.
Pero la irrupción de las marcas chinas lo ha cambiado todo. De pronto, las grandes firmas, que decían que el precio de los coches no se podía abaratar, han reducido los precios al ver que la confianza por las marcas del gigante asiático, forzada por ellos mismos, ha incrementado en los últimos años, especialmente por marcas como BYD o MG. Y poco a poco, las opciones accesibles de marchas europea, vuelven a aparecer en el mercado. Como, por ejemplo, el Fiat Grande Panda, por menos de 15.000 euros.
El nuevo Fiat Panda
La firma italiana no presente ser solo un coche accesible, quiere ser un coche diferente capaz de plantar batalla a las firmas chinas y a otras opciones baratas del mercado europeo. Y para ello, se ha cuidado mucho la estética, inspirada en los 80, pero claramente moderno, ya sea en lo tecnológico, como en sus materiales reciclados. Un vehículo muy cuadrado estéticamente, robusto y urbano, muy parecido al modelo original de Turín.
Más en detalle, trae unos faros LED PXL, una firma lumínica formada por pequeños bloques luminosos que está inspirado en los píxeles de los videojuegos arcade más clásicos. Y unas ventanas que son un homenaje a la fábrica Lingotto, símbolo de la industria de Italia.
Una vez se accede al interior, Fiat muestra su propia personalidad y rompiendo la tendencia de los coches actuales, que parecen todos iguales, ofreciendo una imagen desenfadada que pega y conecta con todo tipo de público. En líneas generales, el coche cumple porque no pasa desapercibido, y ese es el objetivo.
El vehículo está pensado para moverse con agilidad por entornos urbanos gracias a sus dimensiones compactas. Pero la influencia de los SUV permite conducir de manera elevada, además de darle una presencia más robusta y moderna a partes iguales.
Cable de carga oculto e integrado
El nuevo Fiat Grande Panda puede presumir de estrenar una tecnología pionera en el mercado de los eléctricos, y tiene que ver con el cable necesario para cargar el vehículo. Porque trae un cable retráctil dentro del propio coche, lo que elimina el tener que guardar cables y todo lo que provoca, como suciedad, humedad… al tenerlos sueltos. Una solución que es más cómoda e innovadora de lo que puede parecer en un primer momento y que busca hacer las cargas más sencillas.
Más allá del cable integrado, el Fiat Grande Panda también llega cargado de asistentes a la conducción y sistemas para estar más conectado, más de vehículos superiores, como el control de crucero, mantenimiento activo de carril, frenado de emergencia, reconocimiento de señales de tráfico y alertas por fatiga. En acabados más elevados, encontramos sensores delanteros y traseros, y cámara de visión posterior.
Dentro del habitáculo, hay un cuadro de instrumentación digital de 10 pulgadas y una pantalla táctil en el centro de 10,25 pulgadas. Permite cargar el teléfono móvil de forma inalámbrica y tiene cuatro conectores USB-C de carga rápida.
Precio y sostenibilidad
Obviamente, el punto fuerte de este tipo de vehículo sigue siendo el precio competitivo que ofrece, y la tarifa de acceso, se sitúan por debajo de los 15 mil euros, para ser exactos, 14.950 euros, un precio muy agresivo, y más teniendo en cuenta que ofrece un buen nivel de equipamiento para lo que cuesta. Por ejemplo, rivaliza con el Dacia Spring, o con los coches más económicos que llegan desde China. Pero en el caso del vehículo italiano, aporta un enfoque sostenible, clave en los tiempos actuales, con superficies de aluminio reutilizado y plásticos procedentes de envases de bebidas. El tejido está formado por fibras reales de bambú, denominado Bambox Bamboo Fiber Tex.
Fiat quiere demostrar con el Grande Panda que un coche barato y accesible, no tiene que ser ni un coche falto de tecnología, ni de diseño, y que, además, puede ser sostenible. Al fin y al cabo, un coche que, aunque no pueda ofrecer lo mismo que vehículos de gama más alta, puede no renunciar a las tendencias de la movilidad actual. Es un coche práctico, cómodo, urbano, y con un diseño llamativo, a un precio muy bajo, confeccionado, no solo para competir con las opciones más baratas o los coches chinos, también para aportar un vehículo diferente sin tener que gastar mucho dinero.









