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Italia ha instalado un reactor de 155 toneladas que generará electricidad real sin tener ni un gramo de uranio dentro: el plomo fundido sustituye al agua y a la fisión para probar la energía nuclear del futuro sin riesgo de fusión

Italia ha instalado un reactor de 155 toneladas que generará electricidad real sin tener ni un gramo de uranio dentro: el plomo fundido sustituye al agua y a la fisión para probar la energía nuclear del futuro sin riesgo de fusión

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Por: Autonoción Redacción

Publicado: 30.07.2026 16:00

Imagina por un momento que pudieras probar un motor de cohete sin encenderlo. Que pudieras simular su funcionamiento, medir sus temperaturas, comprobar sus circuitos y verificar que todo funciona a la perfección… sin el riesgo de una explosión. Pues algo parecido está ocurriendo ahora mismo en los bosques de Bolonia, donde un grupo de científicos e ingenieros está ensamblando un reactor nuclear que nunca alcanzará la criticidad, que no contiene ni un gramo de uranio y que, sin embargo, será capaz de generar electricidad real. Suena a contradicción, pero es la pura realidad.

El artilugio se llama PRECURSOR, un nombre que lo dice todo. Es el precursor de una nueva generación de reactores que podrían cambiar para siempre nuestra relación con la energía atómica. Pesa más de 155 toneladas cuando está lleno de plomo fundido, y su corazón no late con fisión nuclear, sino con simples resistencias eléctricas que simulan el calor del uranio. Es como un entrenamiento con pesos falsos para un atleta de élite: todo el esfuerzo, toda la técnica, pero sin el riesgo de una lesión grave.

¿Por qué es importante? Porque la energía nuclear de cuarta generación, la que promete ser más segura y producir menos residuos, necesita ser probada. Pero probar reactores nucleares es caro, lento y potencialmente peligroso. La genialidad de Newcleo, la empresa italiana que está detrás de este proyecto, ha sido darse cuenta de que se puede probar casi todo sin necesidad de encender la reacción nuclear. El plomo fundido no sabe si el calor que recibe viene de una barra de uranio o de un calentador eléctrico. Para la física, es lo mismo.

Y la apuesta es enorme. No se trata de un experimento de laboratorio. PRECURSOR es un demostrador a escala casi real, con una potencia térmica de 10 megavatios, el mismo tamaño que los reactores comerciales que Newcleo planea construir. Incluye una turbina fabricada por el gigante naval Fincantieri, capaz de generar electricidad de verdad, cerrando todo el ciclo. Es la primera vez que alguien se atreve a hacer algo así.

La tecnología que están probando los italianos es la de los reactores rápidos refrigerados por plomo, una de las seis tecnologías seleccionadas por el Foro Internacional Generación IV como candidata para la próxima generación nuclear. Utilizan plomo fundido en lugar de agua como refrigerante, lo que permite trabajar a altas temperaturas y a presión atmosférica normal, eliminando el riesgo de explosión por sobrepresión que atormenta a los reactores convencionales. Además, el plomo actúa como un escudo natural, atrapando los productos de fisión más peligrosos como el yodo y el cesio .

¿Por qué plomo y no agua?

Para entender la revolución que supone PRECURSOR, primero hay que entender por qué el plomo es tan especial. Los reactores nucleares convencionales usan agua como refrigerante. El agua es barata y abundante, pero tiene un gran problema: hierve a 100 grados centígrados. Para evitar que se convierta en vapor, los reactores deben operar a presiones enormes, de hasta 155 atmósferas. Esa presión es la que, en caso de accidente, puede provocar explosiones y la dispersión de material radiactivo.

El plomo, en cambio, hierve a 1.743 grados centígrados. Esta diferencia es abismal. Significa que el reactor puede funcionar a temperaturas mucho más altas y, sobre todo, a presión atmosférica normal. Sin alta presión, no hay riesgo de explosión por sobrepresión. Y si el reactor se calienta demasiado, el plomo se dilata, se vuelve menos denso y circula de forma natural por convección, disipando el calor sin necesidad de bombas ni de intervención humana.

Además, el plomo tiene otra propiedad fascinante: actúa como un escudo. En caso de fuga en el vaso del reactor, el plomo al contacto con el aire se solidificaría, sellando la grieta. Es como si el propio sistema se curara a sí mismo. También retiene los productos de fisión más peligrosos, impidiendo que se liberen a la atmósfera.

Estas propiedades hacen que los reactores de plomo sean inherentemente más seguros que los actuales. Es una seguridad pasiva, que no depende de sistemas activos que puedan fallar.

PRECURSOR: cómo funciona un reactor sin combustible

PRECURSOR es un demostrador de tipo «pool-type», lo que significa que todo el sistema —el núcleo, los intercambiadores de calor y el generador de vapor— está sumergido dentro de un gran vaso de acero lleno de plomo fundido. La instalación, que se está montando en el Centro de Investigación ENEA de Brasimone, tiene tres componentes principales:

  • El tanque de fusión: donde se cargan y funden los lingotes de plomo sólido.
  • El tanque de almacenamiento: que mantiene el plomo en estado líquido y en las condiciones químicas adecuadas.
  • El tanque de transferencia: que traslada el plomo fundido al vaso principal del reactor.

En lugar de un núcleo de uranio, PRECURSOR utiliza baterías de resistencias eléctricas que introducen calor en el plomo exactamente en la zona donde iría el combustible. El plomo se calienta, circula y transfiere su calor a un generador de vapor, que a su vez mueve la turbina para generar electricidad .

Este diseño permite a los ingenieros probar todo el sistema en condiciones reales, midiendo el comportamiento térmico, la circulación del plomo, la eficiencia del intercambio de calor y el funcionamiento de la turbina, todo ello sin el riesgo de una reacción nuclear incontrolada. Como explicaba un directivo de ENEA, «de hecho, nosotros construiremos un ‘calentador de agua’ pero no a agua, sino a plomo».

Un proyecto ambicioso con horizontes lejanos

PRECURSOR estará terminado en 2026 y operará durante unos cinco años. Los datos que genere serán fundamentales para el desarrollo del primer reactor real de Newcleo, el LFR-AS-30, una planta de 30 MW que la empresa planea construir en Francia, en la región de Indre-et-Loire, y que se espera que esté operativa en 2031.

La empresa, fundada en 2021 por el físico Stefano Buono, ha despertado un gran interés inversor, recaudando más de 300 millones de euros de entidades como Exor o Azimut. Su objetivo es comercializar estos reactores modulares de plomo como una alternativa más segura y eficiente a los reactores actuales, capaces incluso de reciclar el combustible gastado.

Italia, a pesar de haber cerrado sus centrales nucleares tras el referéndum de 1987, sigue siendo un referente mundial en investigación nuclear . El proyecto PRECURSOR es la prueba más clara de que la innovación no entiende de políticas energéticas. Como señalan en ENEA, es «el único proyecto de este tipo en el mundo» .

El camino hacia la comercialización de esta tecnología es largo. Otros proyectos similares, como el reactor ruso BREST-OD-300, han sufrido retrasos. Pero PRECURSOR representa un paso adelante audaz, una demostración de que se puede innovar con seguridad, probando los límites de la ingeniería sin poner en riesgo a nadie. Es una apuesta por un futuro energético que, quién sabe, podría ser más limpio, más seguro y más brillante.

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