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2.934 plataformas de acero clavadas en el mar a ocho kilómetros de la costa: así es la mayor planta solar marina del mundo, capaz de aguantar temporales de fuerza 11 y mares helados, que da luz a 2,7 millones de personas

2.934 plataformas de acero clavadas en el mar a ocho kilómetros de la costa: así es la mayor planta solar marina del mundo, capaz de aguantar temporales de fuerza 11 y mares helados, que da luz a 2,7 millones de personas

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Por: Autonoción Redacción

Publicado: 22.06.2026 18:00

Si hiciésemos una encuesta entre nuestros lectores, un estudio con una sencilla pregunta sobre energía solar y placas solares, puede que en un 90% o más la respuesta fuese visualizar un tejado con placas solares. Y es que es lo primero que se nos viene a la cabeza al común de los mortales cuando pensamos en energía solar. Un tejado con placas solares o una finca en medio de la nada con una instalación a pleno sol. Seguramente nadie piensa en una isla en medio del mar hecha con penales solares.

Y es que el mar nunca ha sido un lugar amigable para los paneles. La sal corroe, las olas golpean, el viento zarandea y el hielo, si aparece, lo destroza todo. Durante años, poner paneles solares en el mar ha sido una idea tan buena como poner un ordenador en una bañera. Pero China, como suele hacer en estas cosas, ha decidido que el mar no es un obstáculo, sino una oportunidad.

En la costa de la provincia de Shandong, a ocho kilómetros de la ciudad de Dongying, acaban de conectar a la red la que ya es la mayor planta solar marina del mundo. No es una instalación pequeña ni un experimento. Hablamos de 2.934 plataformas de acero, más de dos millones de paneles solares y una superficie que equivale a unos 1.223 campos de fútbol. Y lo más increíble: puede aguantar temporales de fuerza 11 y mares helados sin inmutarse.

El truco está en los pilotes: 11.736 clavos de acero bajo el agua

El proyecto se llama HG14, y su nombre técnico es menos importante que lo que ha conseguido. La planta tiene una potencia de 1 GW, suficiente para abastecer a 2,67 millones de personas cada año. Su secreto no está en los paneles (que también son de última generación), sino en cómo está construida.

A diferencia de las plantas solares flotantes que se instalan en embalses o lagos, que simplemente se mecen sobre el agua, la HG14 es fija. Los ingenieros chinos han clavado 11.736 pilotes de acero en el lecho marino, creando una base sólida para las 2.934 plataformas que sostienen los paneles. Cada plataforma mide 60 metros de largo y 35 de ancho, el equivalente a cinco canchas de baloncesto, y lleva montados paneles inclinados a 15 grados para captar mejor la luz. El diseño, conocido como «cuatro pilotes más plataforma solar», es tan eficiente que ha conseguido ahorrar más del 10% del acero que se habría usado con métodos convencionales.

Tempestades, hielo y sal: los tres enemigos vencidos

El verdadero logro de HG14 es que ha sido diseñada para soportar las condiciones más duras del mar de Bohai. En invierno, la zona sufre mares helados que pueden dañar estructuras mal preparadas. En verano, los tifones de fuerza 11 (que superan los 120 km/h) golpean con violencia. Y durante todo el año, el agua salada corroe cualquier superficie metálica sin protección.

Los paneles, fabricados por JinkoSolar, son bifaciales y de doble cristal, con encapsulados especiales de POE que resisten la humedad y el vapor salino . Los sistemas de cableado, por su parte, incluyen por primera vez un cable submarino de 66 kV que transporta la electricidad hasta tierra firme sin pérdidas significativas. Para que te hagas una idea, la electricidad viaja ocho kilómetros bajo el agua antes de llegar a una subestación en tierra que la eleva a 220 kV y la inyecta en la red nacional.

1,78 TWh al año: el equivalente a medio millón de toneladas de carbón

la planta generará 1,78 TWh de electricidad al año. En términos prácticos, eso significa que cubrirá el 60% del consumo eléctrico del distrito de Kenli, donde viven más de medio millón de personas. El ahorro de carbón será de unas 503.800 toneladas anuales y las emisiones de CO₂ evitadas alcanzarán las 1,34 millones de toneladas.

Además, al estar en el mar, los paneles se benefician del efecto refrigerante del agua y de la reflectividad de la superficie marina (el llamado albedo). Según los datos del proyecto, la eficiencia de los paneles en alta mar es entre un 5% y un 15% superior a la de las plantas solares en tierra.

Un modelo para el futuro: energía y acuicultura de la mano

La planta HG14 no solo genera electricidad. Está diseñada para compartir espacio con la acuicultura. Bajo las plataformas, los pescadores locales siguen criando almejas, ostras y otros mariscos. El sol que alimenta la red también calienta el agua, y las sombras de los paneles crean microhábitats que benefician a ciertas especies. La convivencia no es fácil, pero China ha demostrado que se puede hacer.

Para garantizar la estabilidad de la red, la planta incluye además un sistema de almacenamiento en baterías de 100 MW (con 200 MWh de capacidad), que permite gestionar los picos de producción y evitar vertidos de energía cuando la demanda es baja. El coste total de la inversión ha sido de unos 1.200 millones de dólares, una cifra que los chinos consideran asumible si se tiene en cuenta el ahorro en carbón y en emisiones a lo largo de la vida útil de la planta.

Cuando los ingenieros de CHN Energy diseñaron HG14, muchos dijeron que era una locura. Que los paneles solares no aguantarían el mar. Que la sal los corroería, que el hielo los rompería, que los tifones se los llevarían. Pero han demostrado que se puede hacer. Y lo han hecho a lo grande: 2.934 plataformas, 11.736 pilotes y dos millones de paneles. Mientras Europa debate si instalar paneles en un descampado o en un tejado, China ya está conquistando el mar con la energía del sol.

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