Si eres fan de la expresión “hacerlo en un abrir y cerrar de ojos”, eres fan de China y sí, BYD acaba de hacernos de nuevo una demostración de lo que se conoce en la industria como “China Speed”.
La compañía ha desplegado 6.682 estaciones de carga flash en apenas dos meses y medio, alcanzando 321 ciudades del gigante asiático. Un despliegue que no solo impresiona por sus números, sino por la velocidad casi vertiginosa con la que se ha ejecutado y ojo, porque acaban de empezar en Europa y quieren ir a la misma velocidad, aunque lo dudamos por la enorme burocracia que tenemos en el Viejo Continente.
De cero a miles en cuestión de semanas
Todo comenzó el 5 de marzo de 2026 con el lanzamiento oficial de esta red de cargadores ultrarrápidos, capaces de pasar del 10% al 97% de batería en solo nueve minutos y entregar hasta 1.500 kW de potencia DC por conector. El objetivo es ambicioso y es que BYD quiere alcanzar los 20.000 cargadores en China antes de que termine el año, incluyendo 2.000 en autopistas, bajo el lema “Flash Charging China”.
El ritmo inicial fue espectacular. Para el 1 de abril, BYD ya había instalado su cargador número 5.000. Solo 27 días para un salto de esa magnitud. Aunque el avance se moderó ligeramente en las semanas siguientes —llegando a 5.715 el 5 de mayo y a 5.979 el 17 de mayo—. A 17 de junio, habían completado el 33,4% de su meta anual.
Este tipo de ejecución refleja la capacidad china para movilizar recursos y superar desafíos logísticos a una velocidad que deja boquiabiertos a todos a nivel internacional.
Expansión global: Europa ya coge impulso
Mientras consolida su dominio en casa, BYD no pierde tiempo en el exterior. La compañía planea instalar 6.000 cargadores flash fuera de China, con 3.000 de ellos en Europa. El 9 de junio ya inauguró su primera estación de 1.500 kW en Alemania, y poco después llegó la primera al Reino Unido.
Solo los modelos más avanzados aprovechan esta potencia
Esta red de carga ultrarrápida no es para todos los vehículos. Solo los modelos más recientes equipados con la segunda generación de la batería Blade pueden sacarle todo el partido pero el sistema es una locura y es que gracias a sus baterías integradas, puede instalarse en cualquier punto eléctrico incluso sin la potencia necesaria.













