Las marcas mundiales están obligadas a mover ficha, seguramente, por culpa de la irrupción de las marcas chinas, que han revolucionado el mercado con propuestas similares a las de los fabricantes más potentes de la industria, con más tecnología, más rendimiento, pero a precios mucho más bajos. Lo que comenzó siendo como una tendencia a mirar de reojo, pasó a ser una gran amenaza y ahora es una realidad en el mercado a la que hay que hacer frente. Y uno de los que ha reaccionado, como suele ser habitual, por otra parte, ha sido Toyota.
Toyota ha hecho un movimiento inesperado para uno de sus vehículos más icónico, ha rebajado drásticamente el precio del Land Cruiser, uno de los todoterrenos líderes en el sector, uno de los grandes triunfadores en los últimos años. Destaca por su fiabilidad y sus capacidades fuera de la carretera. Eso sí, hay que mirar bien la letra pequeña para poder beneficiarse del increíble descuento.
Toyota revoluciona el precio del Land Cruiser
La rebaja es para tener muy en cuenta, 20.000 euros respecto al precio de acceso. Es decir, pasa de los 87.750 euros a los 66.500 euros, eso sí, en el acabado GX. El vehículo, pasa por tanto de estar dirigido a un público específico, a convertirse en una opción real para un espectro mucho más amplio en el mercado.
El GX se compone de tres niveles, el GX, VX y VX-L. Y la rebaja del precio no conlleva una reducción de su esencia, es un todotorreno en toda la regla, nada que ver con los SUV tradicionales que inundan el mercado, un chasis robusto, tracción total, reductora, bloqueo de diferencial y sistemas avanzados. Sigue siendo una bestia para cualquier tipo de terreno.
El diseño y la presencia siguen siendo igual de reconocibles respecto a otros diseños más elevados de la marca, preparado para un uso profesional o para ser un coche de aventuras.
La clave la de la rebaja
Pero para que el coste se reduzca en 20.000 euros, Toyota ha tenido que recortar de forma considerable el equipamiento. El acabado GX deja de ofrecer la barra estabilizadora desconectable (SDM), ideal para el comportamiento fuera del asfalto, sobre todo para situaciones extremas. Tampoco ofrece cámara 360 grados, climatizador bizona ni sensores de aparcamiento traseros. La tapicería pasa del cuero a la tela, desparecen los cristales tintados y el techo solar. Estos detalles influyen más en el confort y en la propia percepción de calidad.
Por tanto, el GX busca atraer un perfil más práctico que busca, ante todo, funcionalidad y resistencia, dejando de lado el lujo y la tecnología. Esta pensando para quienes buscan elevadas prestaciones fuera del asfalto y pueden renunciar a los extras.
Aumento en la gama y apuesta mecánica
Pero también hay novedades importantes, como, por ejemplo, la libertad para configurar todas las versiones con cinco plazas, algo que no estaba presenta en toda la gama y que ahora sí. De esta forma, se puede adaptar el vehículo a las diferentes necesidades, a lo profesional o a lo familiar y aventurero. Otro detalle es la nueva paleta de colores, Negro Eclipse y Azul Oasis.
El apartado mecánico es la prueba de que, si algo funciona, para que cambiarlo. Sigue apostando por un bloque diésel de 2.8 litros con cuatro cilindros de 205 CV y 500 Nm de par. El motor está electrificado con tecnología híbrida de 48 voltios, lo que le da la etiqueta ECO de la DGT.
La caja de cambios es automática, con ocho velocidades, ideal para la tracción toral del modelo. Destaca enorme equilibrio entre rendimiento, eficiencia y capacidades todoterreno, y con un consumo medio homologado de 10,4 l/100 km.
Aunque no es un coche pensado para la ciudad, que cuente con la etiquete ECO es ideal para moverse por cualquier entorno urbano y cumplir con la normativa ambiental y no tener que preocuparse por loas restricciones. Además, supone obtener beneficios fiscales.
Ahora que están tan de moda los SUV, Toyota apuesta por ofrecer el todoterreno puro a más clientes, por democratizar un segmento que suele estar más dirigido a un público específico. Es cierto que esto es posible gracias una rebaja de 20.000 euros que elimina detalles importantes, pero cumple con las funciones básicas que se le piden a este tipo de vehículos. Fuerza, robustez, poderío, y seguridad dentro y fuera de la carretera. Pero, además, tiene ventajas eléctricas que le permiten poder acceder a la ciudad sin las preocupaciones ambientales que proporciona la etiqueta ECO.
No cabe duda de que el movimiento de Toyota, estratégico, va a suponer que el número de ventas de este vehículo crezca en los próximos meses.





