Qué batalla de los Mercedes. Ellos salvaron la carrera. Perfectamente, por la calidad de la lucha en pista de las flechas plateadas, pudo ser la mejor prueba del curso hasta la fecha. Recordó a los años dorados de Rosberg y Hamilton. Antonelli y Russell lanzaron la chispa ayer en la sprint y en la carrera larga se terminó de prender. Toto Wolff se quedó sin uñas en el muro de Mercedes tras ver cómo sus pilotos compitieron al límite durante veinte giros. Vuelta sí vuelta también hasta sonreír por la cuarta victoria consecutiva de su pupilo Antonelli, que lidera el campeonato con puño de hierro.
Sus pilotos llegaban calientes tras lo sufrido en la sprint. En sala de prensa, ya mostraron frialdad porque hay un Mundial en juego. Solo el fallo mecánico del coche del británico en la vuelta 30 detuvo una lucha que parecía que iba a terminar con ambos Mercedes en el muro y con un doble cero en Canadá. Se pasaron y repasaron, jugando en la larga recta de Montreal, pero se saldó con 25 puntos de colchón que se lleva el italiano, a 45 de su compañero y rival por el título, que es cosa de los pilotos del equipo alemán. «No es la forma ideal de ganar», reconoció.
La carrera ya inició movida, con Lindblad parado en parrilla. Fue el primer coche que no vio bandera a cuadros de los seis que perecieron. Su Racing Bulls ni tomó la salida y forzó que se dieran dos vueltas de formación extra. En la salida, dos giros más tarde, Norris brilló, volo y les robó la cartera a los dos Mercedes. Al campeón, único en partir con neumático intermedio junto a Piastri, no le importó que la primera fila fuera plateada, y se puso primero. Pero enseguida tuvo que parar en boxes para corregir el error estratégico y arriesgado de neumáticos. El australiano hasta paró antes para quitarse las gomas de lluvia.
La carrera de Alonso duró poco: apenas 27 vueltas. El asturiano regaló unas primeras vueltas difíciles de explicar. Cómo se explica que se colocara en posiciones de puntos cuando partía decimonoveno. Su Aston Martin adelantó a todo el mundo y se colocó décimo en unas curvas. Impensable con un coche que demostró que sigue sin ritmo pues Stroll, que sí acabó la carrera, fue decimoquinto. La escudería explicó que el asturiano quiso retirarse en la vuelta 27 por un problema en el asiento de su AMR26. «Es lo mismo que ayer», dijo por radio el bicampeón, que estuvo rodando en las últimas posiciones una semana más.
Hamilton contra Verstappen
Mientras tanto, seguía la lucha del ganador Antonelli, que en un momento casi se llevó por una bloqueada a Russell antes la última chicane. Los líderes se repasaban todo el rato: complicado entender cómo pilotaron al límite tan cerca y sin tocarse. El juego se acabó en la vuelta 30 por el DNF de Russell. Al final de la prueba, Hamilton y Verstappen regalaron un duelo épico como el de los viejos tiempo por la segunda plaza. Se lo llevó el británico con una pasada tremenda en el exterior de la uno y relegó al neerlandés a la tercera posición.
Otros abandonos reseñables fueron el de Albon, ya que Piastri se lo llevó puesto en la curva diez en la vuelta 13. El australiano fue muy torpe y entró muy colado en un día negro para McLaren, con doble cero. Norris dijo adiós a la prueba en la vuelta 40: su coche dijo basta y parece que pudo ser la caja de cambios. Un sonido muy feo. Tampoco terminó Pérez.









