Todos sabemos hacia donde dirige la industria del automovilismo, hacia vehículos eficientes, poco contaminante, que favorezcan al medio ambiente, y en este sentido, la electrificación es la tecnología que poco a poco se va imponiendo, a medida que supera los obstáculos que demanda la movilidad, especialmente en lo que se refiere a autonomía y recargas de las baterías. Hasta que esta tecnología termine de ser eficiente, se ha optado por una transición lenta, combinando gasolina y electrificación, una solución que permite reducir las emisiones en las grandes ciudades y que, al mismo tiempo, mantiene la máxima capacidad en carretera y en viajes largos.
Son muchas las fábricas que trabajan para que esta tecnología mejore, para poder posicionar sus productos, sus firmas, y la guerra es total. Pero, aunque parezca mentira y sorprendente, todavía hay marcas trabajando en los motores de combustión interna. Son pocas las que se lo pueden permitir, aquellas conscientes de que su público está más que dispuesto pagar por ellas lo que haga falta, a sabiendas de que, aunque hay fecha de caducidad en el horizonte, aún son tecnologías a las que les queda algo de recorrido.
Es el caso de Porsche, que acaba de registrar una patente que podría poner patas arriba el futuro de la movilidad. Se trata de un motor de seis tiempos, algo inédito hasta la fecha, que puede generar dos explosiones por ciclo, y ofrece un sistema avanzado de comprensión variable. Esta propuesta llega en un momento clave para los combustibles sintéticos o e-fuels, que van ganando más protagonismo del esperado, porque podría alargar la vida de los motores de gasolina.
Porsche y su nuevo motor de combustión
Porsche no es ajeno, ni mucho menos, al momento que vive la automoción en Europa, y prueba de ello es que ha acelerado su estrategia con modelos como el Taycan y con inversiones muy destacados en la movilidad sostenible. Pero la firma, consciente del público con el que trata, al que le gustan los coches potentes y deportivos, algo que solo ofrece en la actualidad la combustión interna, ha manifestado siempre que ha tenido la ocasión, que considera los e-fuels como una vía complementaria con el que reducir las emisiones sin eliminar los motores de combustión.
Pero lo que ha sorprendido es que haya patentado un nuevo motor, otra evidencia de su filosofía actual y que no tiene miedo a las restricciones y las normativas ambientales. Hablamos del “Method for a combustion machine with two times three strokes”, o lo que es lo mismo, un motor de dos ciclos y tres tiempos. Se habla de motor de seis tiempos, pero la realidad no es tan simple, ya que el sistema divide el funcionamiento interno en dos secuencias de tres fases. Primero la admisión, la compresión y la combustión inicial. Después, una nueva secuencia con otra compresión, una expansión adicional y finalmente el escape.
La diferencia con un motor de cuatro tiempos es que este incorpora una segunda fase de comprensión y combustión, lo que se traduce en una mejora de la energía generada en el interior del cilindro. En consecuencia, con una misma carga de combustible, se puede extraer más cantidad de trabajo ante de que se expulsen los gases resultantes.
Como resultado, se incrementa la eficiencia energética y se reduce el desprecio de energía que en los motores tradicionales se pierde en forma de calor.
Dos explosiones y compresión variable
Las dos fases de la combustión es uno de los aspectos que más ha sorprendido de este nuevo diseño, ya que el combustible puede aprovecharse con mucha más eficiencia de lo que lo haría un motor tradicional. Porsche lo ha logrado gracias a una mecánica muy sofisticada, para empezar, logrando que el cigüeñal gire dentro de un anillo asociado a un sistema de engranajes planetarios, por tanto, no funciona de manera convencional. Modifica el movimiento de los pistones y permite que haya posiciones distintas de punto muerto superior e inferior durante el ciclo.
Esto provoca que la comprensión sea ahora variable, es decir, el motor está capacitado para adaptarse a la relación de compresión dependiendo de las necesidades y permite optimizar el rendimiento y el consumo de combustible.
Por otro lado, la combustión también es más completa, algo que es muy importante cuando se utilizan combustibles sintéticos. Esto cobra mucha importancia de cara a los e-fuels, ya que muchos creen que es la única alternativa viable que permite que los motores térmicos tengan cabida ante las nuevas normativas, ya que aprovechan al máximo cada gota de combustible.
En datos, la eficiencia media de los motores actuales ronda el 30%, con este diseño, se eleva al 50% en determinadas condiciones. De confirmarse estos datos en aplicaciones reales, sería uno de los grandes avances de la combustión en décadas.
La pregunta ahora es si Porsche comercializará algún vehículo con este motor, porque de momento, no hay ni un prototipo que lo haya montado. Eso sí, parece evidente que pronto tendremos más noticias al respecto.









