Durante la última década, el consumidor ha visto como los coches han ido subiendo de precio de manera constante, y aunque esto ha afectado a todos los segmentos del automovilismo, quizá el consumidor que busca un vehículo barato sin demasiadas prestaciones, pero con lo justo para cumplir con el mínimo que exige la conducción, es el que más afectado se ha visto. Durante estos años, las principales firmas, apoyadas indirectamente unas con otras, justificaban esta subida de precios y argumentaban que era imposible reducir el precio final.
Pero la llegada del comercio chino, paradójicamente, ha provocado que lo que parecía imposible para las principales marcas que operan en Europa, no es que sea una realidad, es una obligación que quizá llega algo tarde, porque han dejado que gigantes como BYD se hayan hecho un hueco en el mercado, ya no solo con coches mucho más baratos, es que, además, ofrecen prestaciones más elevadas, más tecnología y mayor rendimiento.
Ahora BYD ha presentado una alternativa muy atractiva, que quiere romper el mercado completamente, pero eso sí, lo ha hecho de una forma que no ha gustado demasiado en el sector, porque ha anunciado un coche eléctrico por menos de 13.000 euros, una barrera que, obviamente, ha generado sorpresa y temor a parte iguales por parte del resto de firmas. Pero la realidad es que, al leer la letra pequeña, se observa como el precio final supera los 18.000 euros. Ojo, que sigue siendo un precio muy competitivo, pero claro, en precios tan reducidos, hablar de 5.000 euros de diferencia, y quizá demasiado. Aunque ni todo es blanco ni negro. Obtener el nuevo BYD Dolphin Surf por 12.955 euros es posible, pero hay que cumplir muchos requisitos para lograr este precio final.
BYD Dolphin Surf por menos de 13.000 euros
El nuevo BYD Dolphin Surf quiere convertirse en el coche eléctrico más accesible del mercado, quieren que la tecnología eléctrica está al alcance de todos los bolsillos, algo necesario por otro lado dado el elevado precio de esta nueva movilidad. La gama de acceso, la Active, tiene un precio de venta de 19.990 euros. Pero BYD ha comunicado el precio más bajo por el que se puede llegar a adquirir el modelo, 12.995 euros, obviamente, mucho más atractivo, pero para obtener esta rebaja tan significativa, se deben cumplir una serie de condiciones, seis para ser exactos, como aplicar las campañas comerciales activas de la marca, acogerse al Plan Auto +, entregar un coche antiguo, financiar la compra con la firma, cumplir con el plazo de establecido de compara (antes del 31 de mayo), y que las unidades sujetas a la promoción estén disponibles.
En todos estos descuentos y beneficios, debemos tener en cuenta que el Plan Auto +, a día de hoy, es un descuento directo de BYD ya que las ayudas reales, aún no han llegado, por tanto, la compañía se encarga de aplicar el descuento hasta que el comprador reciba el dinero por parte del gobierno.
Pero lo dicho, hay que cumplir todos los requisitos, y de no hacerlo, la diferencia de precio es muy sustancia, y las quejas de consumidores y del sector, es que, para acceder al precio anunciado, se deben cumplir condiciones muy específicas que poca gente puede aplicar en su conjunto.
Lo que ofrece BYD
A muchos le ha sorprendido esta estrategia de BYD, común en la industria, pero en su caso, el precio sigue siendo más que competitivo, muy competitivo viendo lo que ofrece, con un equipamiento y una ficha técnica que supera, por mucho, a los rivales que buscan posicionarse en el mercado de coches baratos.
Hablamos de un coche de 3,99 metros de largo, que está dentro del segmento de utilitarios compactos, pero que aprovecha muy bien todo el espacio interior. Tiene un maletero de 308 litros, que pueden ser 1.037 con los asientos abatidos.
El consumidor tiene la opción de decantarse por hasta tres versiones, a Active, que monta una batería de 30 kWh para mover un motor de 88 CV, la Boost, con la misma potencia, pero con una batería de 43,2 kWh, y la Comfort, que eleva la potencia hasta los 156 CV. La autonomía se sitúa entre 322 kilómetros en ciclo combinado WLTP y hasta 507 kilómetros en circulación urbana. Solo necesita media hora para pasar del 10 al 80% de la carga, aunque varía estos tiempos dependiendo de la batería, soportando cargas de entre 65 y 85 kW.
Su equipamiento, siendo tan económico, ofrece mucho, como una pantalla táctil giratoria de 10,1 pulgadas que además es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, acceso mediante NFC, asistentes avanzados de conducción y tecnología V2L.
Estas son las propuestas con las que BYD quiere convertirse en el referente del coche asequible. Los argumentos convencen por sí solos, por eso, se ha criticado que anuncie el precio más bajo, que solo se consigue bajo condiciones muy estrictas. Pero, al fin y al cabo, no han engañado a nadie, comprar un coche eléctrico por menos de 13.000 euros, ya es posible.









