En 1966, Ludovico Scarfiotti ganó el Gran Premio de Italia con Ferrari y se convirtió en el último piloto italiano en subir al primer escalón del podio de Monza. Durante seis décadas, ningún compatriota volvió a escuchar el himno de su país en el circuito italiano. Kimi Antonelli puso fin a esa espera el pasado 6 de septiembre, tras remontar desde la decimonovena posición y cruzar la meta por delante de todos los tifosi.
Ferrari volvió a quedarse sin victoria en casa, Charles Leclerc abandonó y Lewis Hamilton terminó sexto, pero las gradas encontraron igualmente a quién celebrar. Kimi Andrea Antonelli nació en Bolonia (2006), lleva la bandera italiana en el casco y acababa de cumplir 20 años. Ganó en Monza, repitió una semana después en Madrid y ahora afronta el Gran Premio de Azerbaiyán con ocho victorias en el campeonato y 81 puntos de ventaja sobre George Russell.
En Italia, donde Ferrari forma parte de la vida cotidiana de la Fórmula 1 como pocas marcas pueden hacerlo, la imagen de Antonelli vestido de rojo resulta demasiado tentadora para no imaginarla. Pero su vínculo con Mercedes viene de mucho antes de que su nombre empezara a ocupar titulares en su país. También de mucho antes de que las victorias, los podios y el liderato del Mundial cambiaran la dimensión de aquel piloto que el equipo incorporó cuando apenas tenía 12 años.
Ferrari empieza a aparecer alrededor de Kimi Antonelli
El nombre de Antonelli ha adquirido un peso distinto en Italia. Lidera el Mundial en su segunda temporada de Fórmula 1, acumula ocho victorias y acaba de convertirse en el primer italiano que gana en Monza desde Scarfiotti. Su ascenso ha ido acompañado de una atención creciente en su país, donde también empieza a compararse su trayectoria con la de otros deportistas que han convertido el talento y la exigencia en una forma de vida.
Estoy muy contento de estar en Mercedes, también porque siento que les debo mucho por todas las oportunidades que me han dado – Kimi Antonelli
Cuando Automoto Italia le preguntó directamente por Ferrari, Kimi habló con la misma naturalidad con la que suele hacerlo cuando le preguntan por su futuro. No descarta nada, pero tampoco tiene intención de precipitarse. «Ahora estoy bien donde estoy. Estoy muy contento en Mercedes, también porque siento que les debo mucho por todas las oportunidades que me han dado. Fueron ellos quienes creyeron en mí cuando solo tenía 12 años. Me han acompañado en este camino de crecimiento. No descarto nada, pero hoy en día el objetivo es conseguir lo máximo con Mercedes», explicó.
Su historia con Mercedes comenzó en 2019, cuando entró en el programa Junior. Desde entonces, el equipo acompañó su progresión por las categorías inferiores hasta confiarle el asiento que había dejado libre Lewis Hamilton en 2025. Para entonces, Kimi Antonelli llevaba años formando parte de la estructura.
La presión ya forma parte de su rutina
Toto Wolff ha conocido de cerca también los momentos menos cómodos de esa evolución. En 2025, Antonelli terminó cuarto en su debut en Australia, pero los errores llegaron pronto y con ellos las primeras críticas. El equipo mantuvo su respaldo y el italiano continuó su aprendizaje.
Ahora convive con unas expectativas que han crecido al mismo ritmo que sus resultados. Antonelli reconoce que prefiere tener algo en juego antes que afrontar una carrera sin esa exigencia. En Madrid disfrutó especialmente de esa presión; en Monza, después de una clasificación que le dejó sin opciones de luchar por la pole, llegó a describir una sensación distinta.
Entre quienes mejor entienden esa parte de su vida están Jannik Sinner y Marco Bezzecchi. Los tres comparten una amistad lejos del deporte y, sobre todo, una experiencia parecida a la hora de convivir con la exposición pública. «Es bellísimo tener amigos deportistas que comprenden lo que significa gestionar la presión», explicó Kimi Antonelli.
Con Bezzecchi, además, existe una relación estrecha desde hace tiempo. El piloto de MotoGP estuvo en Monza para acompañarle y ambos comparten grupo de amigos. Sinner es otra de sus referencias deportivas. Antonelli habla de él con admiración y reconoce que alcanzar su nivel no resulta sencillo.

Toto Wolff avisa a Ferrari por Kimi Antonelli
La pregunta sobre Ferrari llegó también a Toto Wolff. Su respuesta fue directa: Ferrari debería haber hecho el trabajo hace seis o siete años, en lugar de darse cuenta ahora de que hay un buen piloto italiano
. Después añadió: Kimi es piloto de Mercedes desde los 11 años
.
Kimi Antonelli lleva prácticamente toda su trayectoria bajo el amparo de Mercedes. El equipo estuvo presente desde sus primeros pasos en los monoplazas y siguió de cerca cada ascenso hasta llevarle a la parrilla de la Fórmula 1. Ahora, con un Mundial que domina y ocho victorias en su palmarés, aquella apuesta de hace años tiene una dimensión muy distinta.
Quizá ahí esté también la parte más llamativa de Antonelli. Con todo lo que ha ocurrido en los últimos meses alrededor suyo, él insiste en mirar únicamente la siguiente curva. No quiere hacer cuentas con lo que ya ha ganado ni adelantarse a lo que pueda ocurrir después. «Intento estar en el presente y hacer lo mejor que puedo en ese momento», explicó antes de viajar a Bakú.
Y tiene una forma sencilla de explicar por qué. «Tengo la suerte de hacer el trabajo que amo». Por ahora, eso parece suficiente.









