Carlos Sainz terminó el Gran Premio de Brasil en la 19ª posición y se marchó de Interlagos con más preguntas que respuestas sobre el rendimiento de Williams. La lluvia y los constantes cambios en el estado del asfalto ofrecieron una oportunidad para alterar el orden habitual, pero el madrileño no consiguió encontrar el ritmo necesario.
El español reconoció que cometió errores durante sus primeros intentos con los neumáticos intermedios, aunque también dejó un diagnóstico mucho más amplio sobre las dificultades del FW48: «Estamos demasiado lentos en mojado, en frío, con los slicks, en condiciones mixtas y en lluvia completa».
Carlos no quiso esconder su parte de responsabilidad. Su primer intento con los intermedios fue especialmente lento. Según explicó después de la carrera, no acertó con la puesta a punto ni con las herramientas disponibles para trabajar con ese compuesto. El tren delantero sufrió especialmente y el coche no le permitió mantener un ritmo competitivo. «Definitivamente no lo hice bien en el primer intento con los intermedios», admitió.
La situación mejoró cuando Williams probó otras alternativas. Sainz encontró mejores sensaciones con los neumáticos de seco, especialmente durante su segundo intento con los blandos, y pudo recuperar parte del ritmo que había perdido al principio.
Así va el Mundial
1Antonelli39018Sainz7También fue más rápido en su último paso por los intermedios, pero para entonces el margen de reacción era escaso. El equipo había decidido prolongar el uso de ese compuesto ante la posibilidad de que aparecieran coches de seguridad, una estrategia que tampoco terminó de darle resultado.
Sainz reclama más agarre y apunta a los neumáticos
El aprendizaje de esas vueltas no cambia, sin embargo, su valoración del rendimiento general del Williams. Sainz quiso separar sus problemas particulares al volante de las limitaciones que observa en el monoplaza. A su juicio, la falta de competitividad no se explica únicamente por una mala elección de reglajes o por la dificultad para adaptarse a los intermedios. El coche pierde demasiado terreno en prácticamente cualquier escenario.
«No tiene nada que ver con nuestro coche», afirmó al ser preguntado por sus dificultades iniciales, antes de enumerar las condiciones en las que considera que Williams está sufriendo. El madrileño también pidió revisar el comportamiento de los neumáticos y trabajar con Pirelli para encontrar una solución que permita disponer de más agarre.
En condiciones mixtas, explicó, el tren trasero del monoplaza se vuelve demasiado blando y el comportamiento cambia a medida que aumenta la temperatura. Tampoco encontró suficiente adherencia con los neumáticos de seco durante el fin de semana.
«Necesitamos más ‘grip»», resumió Sainz, que no quiso atribuir el problema a una causa concreta. La temperatura podría influir, pero el propio piloto reconoció que no tenía una explicación definitiva. Sí considera que todavía falta desarrollo para conseguir que los dos Williams respondan mejor cuando el asfalto pasa de mojado a seco o cuando las condiciones obligan a cambiar de compuesto.
Un domingo para seguir probando antes de Las Vegas
La carrera le dejó, al menos, algunas referencias que el equipo podrá estudiar. Sainz explicó que fue modificando su planteamiento durante la prueba y que el último intento con los intermedios resultó bastante más competitivo que los primeros. También encontró soluciones interesantes durante sus tandas con los blandos, aunque esos avances no tuvieron reflejo en la clasificación final. Terminó 19º, por delante únicamente de Rafael Câmara, que debutaba en la Fórmula 1, y cerró un fin de semana complicado para Williams.
El sábado, Sainz había sido 15º en la Q2, aunque una bandera roja le impidió completar su vuelta con los intermedios cuando venía mejorando. El español había destacado entonces las buenas sensaciones con los neumáticos de lluvia extrema y esperaba que las condiciones del domingo pudieran ofrecerle alguna opción.
La próxima cita será el Gran Premio de Las Vegas, antes de cerrar la temporada en Qatar y Abu Dhabi. Williams tendrá que encontrar más agarre si quiere que esas pruebas se traduzcan en algo más que pequeñas mejoras de sensaciones.










