Que Fernando Alonso se divierta, aunque sea momentáneamente, en una carrera de Fórmula 1 en 2026 es noticia. El asturiano brilló en Interlagos cuando la lluvia igualó los monoplazas de la parrilla. No obstante, se fue sin puntos y no irradió demasiada alegría en el corralito tras cruzar la meta en duodécima plaza. Aun así, regaló un adelantamiento para los libros a Lewis Hamilton en el exterior de la curva seis. Magia.
“Íbamos mejor en lluvia, el ritmo era bueno, fue una sorpresa la verdad, aunque nos hace falta todavía mucha velocidad punta en las rectas, es difícil de compensar. Al menos tuvimos luchas con los Ferrari y al final con un Mercedes (el de Antonelli), perdíamos mucho en las rectas lo que significa que en las curvas íbamos muy bien, sensacional, fue una sensación muy positiva”, explicó el piloto de Aston Martin tras la carrera. Hamilton, por cierto, no se pronunció sobre la acción con Alonso pues, preguntado por DAZN sobre cómo había ido su lucha con el ovetense, contestó con un simple “bien”.
En días así, da todavía más rabia y lástima no ver al asturiano subido a un monoplaza competitivo. El español sufrió un contacto con Olie Bearman en la salida que pudo terminar su carrera. Por una vez, tuvo fortuna. En las primeras vueltas, en mojado, se batió el cobre con ambos Ferrari, a los que igualó en ritmo. Hacia el final de la prueba, fue el primero en montar intermedios cuando la pista volvió a mojarse.
“Ha sido una carrera mejor que el resto del fin de semana, en los Libres no estábamos demasiado contentos, hoy sí lo hemos puesto en una ventana de rendimiento mejor. A ver qué podemos hacer en la próxima carrera”, añadió en Interlagos. «Creo que el ritmo hoy fue bastante bueno, lo cual fue una grata sorpresa, el coche funcionó bien durante toda la carrera. El coche fue fenomenal en las curvas, teniendo en cuenta lo que perdemos en las rectas, podríamos haber ido un segundo más rápido por vuelta que los Mercedes”, reconoció.
Así va el Mundial
1Antonelli39017Alonso7Sin una sonrisa
Lo cierto es que Alonso no parecía demasiado satisfecho pese al gran pilotaje. Sus comparecencias post carrera fueron breves y la sonrisa en su rostro brilló por su ausencia. “No me divierte pilotar con diferentes herramientas, vengo a las carreras y hago mi trabajo”, contestó con tono serio a una pregunta que le formuló la Fórmula 1. No se olvidó de mandar un mensaje al equipo, en concreto a Honda: “Llevamos ya 20 carreras, sabemos perfectamente lo que tenemos que mejorar. Hay menos tiempo para acelerar porque no hay agarre”.
A pesar de disfrutar en pista, siguió sufriendo las calamidades del motor japonés, pero menos que en otros trazados. Y un mensaje final, a falta de cuatro carreras para cerrar un año doloroso: «Hay que trabajar duro para estar en un ambiente más competitivo en 2027 y cerrar la brecha que tenemos», concluyó el bicampeón, que volvió a levantar del asiento por enésima vez al aficionado a la Fórmula 1.










