Aston Martin tiene preparadas mejoras para el GP de Miami de F1 que se celebra este fin de semana. Tras cinco semanas de parón, tanto en Silverstone como en Japón, ambos fabricantes han podido centrarse en mejorar algunos de los problemas que venían arrastrando desde que se inició la temporada. Más allá del motor Honda, Adrian Newey habría logrado introducir cambios para darle más estabilidad al coche, reducir las vibraciones, y de esta forma, ayudar a que mejore la fiabilidad y la seguridad de los pilotos.
El «nuevo» motor Honda
No podemos hablar de un motor completamente nuevo de Honda, el reglamento no permite que se hagan cambios radicales de la unidad de potencia si no es con la concesión del ADUO, que aún no se ha dado, pero sí permite cambios que afecten a la fiabilidad y a la seguridad de los pilotos, y estos cambios, de forma indirecta, si pueden alterar el rendimiento del motor.
No hay que olvidar que, por el momento, Honda no ha podido liberar toda la potencia de su motor, y con estas actualizaciones, esperan mejorar en la fiabilidad para poder liberar el rendimiento que, por prestaciones, aún no ha salido.
El objetivo principal de este “nuevo” motor, es acabar con las vibraciones, aquellas que acaban por destruir las baterías eléctricas y que han impedido a Aston Martin ser mínimamente competitivos. Solo en la última carrera, Fernando Alonso puedo terminar, cruzar la línea de meta, evidenciando los grandes problemas del equipo en la actualidad.
Los cambios de Adrian Newey
Pero no solo cambia la unidad de potencia, también habrá cambios en el AMR26 para Miami, que llegan directamente desde Silverstone, encabezados por Adrian Newey. El cambio más destacado, tiene que ver con la dirección, donde se han incorporado elementos para que las vibraciones de la unidad de potencia, no se trasladen directamente a las manos del piloto principalmente, y al resto del cuerpo en general. Pero no son las únicas novedades.
También habrá cambios en el chasis, aunque hay que tener en cuenta que, al no haberse liberado toda la potencia del motor, difícilmente se pueden tener datos reales del monoplaza a máxima velocidad y al máximo rendimiento, simplemente, porque aún no se han alcanzado estas cifras. Sin embargo, con los datos obtenidos, se puede mejorar, lo que ayudará a reducir esos problemas de vibración, harán el coche más estable y más rápidos en curva.
Y la última novedad que habrá para Miami tiene que ver con la amortiguación. Aston Martin, por primera vez en su historia, ha creado este elemento propio, y tiene que perfeccionarlo. Se espera que estas, también ayuden a reducir las vibraciones provocadas por la unidad de potencia principalmente, pero que también vienen de un chasis y una amortiguación, que no está ni mucho menos optimizado.
De hecho, desde Honda ya denunciaron que, antes de montar la unidad de potencia en el chasis del AMR26, detectaron las vibraciones, pero que estas no eran tan fuertes determinantes como lo fueron una vez que se puso todo en conjunto. Así que el trabajo, aunque es más responsabilidad de los nipones, también lo es de Aston Martin.
Así afectan los cambios a Aston Martin
De momento, no hay que esperar grandes cambios en Aston Martin. En F1, todo puede pasar, pero lo normal es que las mejoras no supongan un cambio radical. El objetivo de la escudería es poder tener la fiabilidad suficiente para que los dos coches pueden terminar la carrera, algo que no han logrado hasta la fecha. Una vez que logren tener la fiabilidad suficiente, el siguiente objetivo será mejor el rendimiento y poder llegar a alcanzar a Cadillac. Paso a paso.
Mientras tanto, Honda ya trabaja en el nuevo motor, dando por hecho que la FIA anunciará tras el GP de Miami que se le concede a Aston Martin el ADUO, pero como venimos repitiendo, las mejoras que pueden llegar de este permiso, n ose montarán, como poco, hasta finales del verano, y después quedaría mucha evolución por detrás para mejorar el monoplaza.
Desde Aston Martin tampoco lanzan campanas al vuelo, más bien, todo lo contrario. Como ya dijo hace unos días Pedro de la Rosa, y como también han hecho otros miembros de Aston Martin, solo pueden prometer “trabajo”. Y es que, tanto en Silverstone como en Japón, los fabricantes están trabajando al máximo de sus capacidades para intentar revertir una situación que pintaba muy bien hace un año, y que se ha convertido en una auténtica pesadilla.
Hay mucho camino por recorrer, y aunque en Miami llegan las primeras actualizaciones para mejorar el rendimiento, es tal la brecha con los rivales, que va a ser muy complicado poder reducirla en poco tiempo. Porque no olvidemos que la F1 es evolución constante, y mientras Aston Martin trabaja en recuperar el tiempo perdido, pierde tiempo al mismo tiempo respecto a unos rivales que ahora trabajan en mejor las prestaciones de sus respectivos monoplazas.





