El Ford Mustang es uno de los coches más icónicos de la historia del automóvil, un clásico que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, pero con una idea preconcebida intacta durante más de sesenta años de vida que tiene. Un concepto Pony Car, un deportivo compacto y ligero, con un motor V8, pensado para el disfrute principalmente, poco práctico, digamos, para ser un coche familiar. Pero tras largos años de vida sin apenas cambiar ese concepto, parece que ahora, eso está cerca de cambiar. Es cierto que hubo un modelo que cambió con lo que siempre ha sido este coche, cuando lanzó el Mustang Mach-E eléctrico, y ahora está preparando una variante de cuatro puertas, con la misma estética del Mustang actual con el objetivo de recuperar los sedanes asequibles.
Ford ya ha enseñado de manera interna un adelanto de ese Mustang de cuatro puertas, según publica el Wall Street Journal, citando a fuentes de varios concesionarios. Mantiene su mítico motor V8, aunque ahora es híbrido, y su precio podría rondar los 40.000 dólares. El objetivo de la marca es cubrir el espacio de los desaparecidos Mondeo, Fiesta o Focus. Por nombre, cambiar estos modelos por un Mustang, parece dar un salto importante.
El objetivo de Ford con el Mustang
Fue el pasado mes de junio cuando se presentó el modelo a nivel interno, y ahora en agosto, se ha enseñado en varios eventos organizados por algunos de sus concesionarios. Ahí se confirmaron más detalles de un modelo que quiere hacer que la marca recupere más presencia, la que ha perdido en los últimos años, en el segmento de los sedanes, uno que dominaron durante mucho tiempo, pero que ahora dominan firmas como Toyota y su asequible Corolla.
Jim Farley, consejero delegado de Ford, ha dicho numerosas veces en público que quiere recuperar coches sedán con un precio asequible dentro de un mercado que ahora está dominado por los SUV. Esta postura casa con la retirada del Ford Escape hace un año de la planta de Louisville, un vehículo con carrocería tradicional que, hasta hace bien poco, la firma hacía en Estados Unidos. En Europa, el vacío lo han dejado el Mondeo, el Fiesta o el Focus, descatalogados en el último año a favor de los SUV y de los todocaminos
Motor V8 híbrido
Lo que se ha sabido hasta la fecha es que el motor será un V8 híbrido, con el 5.0 Coyote como candidato que más se postula, ya sea en su forma actual, o en la evolución electrificada fabricada en el mismo bloque, por tanto, esto encaja a la perfección con la tendencia general de Ford de hacer eléctricos hasta sus mecánicas más tradicionales y emblemáticas, pero sin tener que renunciar al sonido y al carácter que ofrece un ocho cilindros. Se maneja un precio aproximado de 40.000 dólares, aunque hay muchas cosas que aún se desconocen de este vehículo, para empezar si será un vehículo exclusivo para el mercado local, o si finalmente podrá llegar a Estados Unidos.
Su competencia más directa podría ser el Dodge Charger, otro clásico americano que, aunque actualmente ya dispone de una versión de dos puertas y otra de cuatro puertas, seguramente entra dentro del juego de la nostalgia americana que parece estar empezando a reactivarse por ambas partes. La coincidencia en el tiempo no es casual. Stellantis acaba de anunciar el Dodge Charger Super Bee, que, en lugar del V8 6.2 HEMI sobrealimentado de 777 CV de la RAM 1500 TRX, lleva el seis cilindros 3.0 Hurricane turbo de 600 CV, y que deja claro que esto ya no es un juego: la batalla para recuperar el músculo americano de cuatro puertas ya ha empezado entre los dos fabricantes.
Un plan sin garantías
Ford ha visto como en los últimos años, ha perdido mucho músculo comercial, principalmente en Europa, pero también en Estados Unidos. El Mustang es uno de los coches más míticos de la compañía, y no es de extrañar que tiren de él para buscar recuperar el mercado perdido en los últimos años. Pero la llegada de este modelo, de momento, es un proyecto, y no existe ninguna garantía real de que pueda llegar al mercado próximamente. De hecho, no es la primera vez en la era moderna de la compañía americana, que presentar internamente un proyecto, que incluso ve la luz, y que finalmente se queda en eso, sin llegar a los concesionarios. Por ejemplo, el Explorer eléctrico de siete plazas, un proyecto similar a los de Honda con la serie 0, casi listo para la fabricación en masa, pero que finalmente se anuló.
Además, Ford tiene otros proyectos entre manos para la movilidad eléctrica, es el Fathom, un crossover, una pick-up eléctrica que sí ha sido confirmada, con un precio de unos 28.350 dólares que se ha fabricado sobre la plataforma UEV, Universal Electric Vehicle. También tiene previsto sus nuevos crossovers. El Mustang es solo un proyecto dentro de la estrategia de recuperar segmentos perdidos en los últimos años y recuperar músculo comercial.









