Fernando Alonso y Carlos Sainz están sufriendo un problema común con su ARM26 y su FW48 respectivamente, el sobrepeso. No es un problema menor, ya que esto provoca un déficit de velocidad que, a lo largo de una clasificación o de una carrera, puede suponer la pérdida de hasta un segundo por vuelta, demasiada pérdida, sobre todo si medimos este tiempo a lo largo de un GP completo. Uno de los objetivos de las dos escuderías en este mes de parón, es mejorar el chasis y lograr que sus coches pierdan algunos de los kilos de más.
La nueva normativa sitúa el peso mínimo de los monoplazas a 768 kg, y tanto el AMR26 como el FW48 están muy lejos de llegar a este límite. Queda mucho trabajo por delante.
El nuevo reglamento de la FIA
El reglamento para este 2026 ha dado un giro radical respecto al pasado curso. Los aspectos que más en cuenta se han tenido, y los que más controversia han generado, es la hibridación al 50%, lo que ha derivado en los problemas ya conocidos por la gestión de energía. Pero ha habido otros muchos cambios que han pasado más desapercibidos y que están suponiendo un dolor de cabeza para muchas escuderías.
De primeras, los coches son algo más pequeños y ligeros, hay cambios en el chasis, también son más pequeños los neumáticos. Todo ello afecta a la aerodinámica, vuelve la aerodinámica activa a los monoplazas, y todo ello, sumado a los cambios de la unidad de potencia, hacen que esta nueva temporada haya supuesto uno de los cambios más drásticos en toda la historia del Gran Circo.
El objetivo de esta nueva normativa es que los monoplazas sean más ágiles al ser más pequeños y con menos peso, pero está siendo un verdadero reto para algunos equipos, entre ellos, Aston Martin y Willliams.
El sobrepeso de Aston Martin y Williams
Las escuderías con representación española son los más afectados de la parrilla por el sobrepeso, de hecho, en líneas generales, son dos de las grandes decepciones de este inicio de temporada, aunque no son los únicos.
El peor parado en este sentido el FW48, el Williams de Carlos Sainz y Alex Albon. El peso mínimo de los monoplazas debe ser de 768 kilogramos, pero la mítica escudería británica pesaba 794 kilos en el GP de Japón, es decir, 26 kilogramos más que el resto de sus competidores. La buena noticia para Williams es que parece que ha logrado hacer un buen coche en cuenta a aerodinámica, si no, no se explica que Carlos Sainz haya logrado sumar sus primeros puntos. Todo hace indicar que, si logran bajar el peso, podrán meterse en la lucha en la zona media de la parrilla.
El segundo coche más pesado de la parrilla es el AMR26 de Fernando Alonso, que pesa en torno a los 778 kilos, diez más del mínimo. Veremos cómo llegan al GP de Miami, a bien seguro, el equipo reducirá todo lo que pueda del chasis, pero las informaciones señalan que, para paliar los problemas de vibraciones de la unidad de potencia, se incrementará el peso del motor, así que veremos sin son capaces de reducir lo suficiente para que este nuevo extra sume más kilos.
Como decimos, estos problemas no son exclusivos de Aston Martin y Williams. Red Bull también tiene un sobrepeso similar al AMR26, de entre 9 y 10 kilos. De hecho, se habla de que la unidad de potencia de la marca energética es bastante mejor de lo que demuestra la clasificación, y de corregir este déficit, podrían volver a estar peleando con los mejores.
¿Cuánto se pierde por vuelta?
Tener sobrepeso en el monoplaza, es lógico, supone perder tiempo por vuelta. De media, se estima que, con 26 kilos extra en el monoplaza, es decir, lo que pese el FW48, se pierde un segundo por vuelta. Por tanto, Fernando Alonso y Verstappen estarían perdiendo por vuelta, solo por el sobrepeso, en torno a las 4 décimas, mucho tiempo también. Este sobrepeso tiene un impacto diferente dependiendo del circuito. A priori, donde más se puede notar este sobrepeso es en el GP de Bélgica, después en el de Azerbaiyán, luego en Gran Bretaña y algo menos en Catar.
Cómo eliminar el sobrepeso
Eliminar peso de un monoplaza de F1 no es nada sencillo. Al fin y al cabo, es el mismo proceso que introducir mejoras. Primera se debe identificar el problema, luego diseñar las nuevas piezas, luego probarlas en el simulador y en el túnel de viento, luego fabricarlas, y por último llevarlas a pista. También es más sencillo ir de más a menos, es decir, a medida que van a cercándote a la cifra menos pesada, cuesta más.
Se espera que, para Miami, tanto Aston Martin y Williams tengan mejoras que reduzcan el peso del monoplaza, no está confirmado oficialmente, pero todo apunta a ello.
Hay que tener en cuenta que algunas escuderías, como Mercedes, Ferrari y Audi, han logrado confeccionar monoplazas con un peso menor del obligatorio. Este permite y obliga a estas escuderías a tener que añadir “lastres estratégicos”, lo que permite lograr y ajustar el equilibrio del monoplaza en cada carrera, ofreciendo así mejor rendimiento.
En esta F1, la conducción y habilidades del piloto tiene menos incidencia que nunca, los problemas de Carlos Sainz y Fernando Alonso tienen más que ver con el trabajo de sus respectivos equipos que de ellos mismo. Su futuro dependerá del trabajo de las fábricas y de que logren bajar el peso. Aston Martin tiene otras cosas que mejoras, pero Williams, si logra bajar el peso y reducir ese segundo, podrá luchar por liderar la zona media, pero no será sencillo.





