Toyota, a través de GAZOO Racing (GR), acaba de presentar en Japón el GR KART, un kart de competición de acceso al deporte pensado no para corredores profesionales, sino para menores, familias y cualquiera que desee experimentar por primera vez la sensación de pilotar un vehículo de estas características en la pista. El comunicado confirma que ya se comercializa en pistas de karting y puntos GR Garage de todo el territorio japonés.
Un kart concebido para eliminar obstáculos
Quien alguna vez se haya planteado el karting conoce que el principal hándicap no suele ser la falta de ilusión, sino el dinero: adquirir un kart, moverlo, almacenarlo y cuidarlo puede desanimar muy rápido a un recién llegado. Justo en ese punto GR pretende marcar la diferencia y es que el GR KART se ha desarrollado desde el origen con un propósito muy definido: recortar esas dificultades y lograr que competir resulte, de manera literal, más sencillo y económico.
Detrás de esta idea se encuentra el propio presidente de Toyota, Akio Toyoda, conocido en el ámbito del motor como Morizo, quien durante largo tiempo ha expresado su deseo de que el automovilismo se transforme en una práctica tan asequible como el fútbol o el béisbol. El GR KART surge de forma directa de esa aspiración.

Producido como un Toyota, ideado como un kart
Lo llamativo de esta iniciativa es que no consiste en un artículo estándar con el emblema de Toyota añadido a posteriori. El GR KART se fabrica en el Gamagori GR KART Workshop, en la prefectura de Aichi, aplicando los criterios del Sistema de Producción Toyota (TPS). Eso implica que cada ejemplar integra la misma lógica de calidad y perfeccionamiento constante que la marca emplea en sus coches, algo poco frecuente en el karting convencional.
Entra en un monovolumen familiar
Uno de los aspectos más útiles —y que con seguridad impulsará su difusión— es que el GR KART puede llevarse sin desmontar en una Toyota Noah o Voxy, vamos, lo que viene siendo un monovolumen familiar habitual de la marca. Además, está listo para guardarse en vertical gracias a un depósito de aceite específico, a un carburador de diafragma sin cubeta de flotador y una toma de combustible dispuesta para limitar derrames. En la práctica, esto suprime la obligación de vaciar de gasolina y aceite el kart antes de almacenarlo, lo que facilita enormemente la experiencia de cualquier dueño o principiante.
Un único kart para toda la familia
Otro de los puntos más atractivos del GR KART es su mecanismo de regulación de la postura de conducción. Gracias a pedales deslizantes y un volante basculante, ambos ajustables con un único movimiento, el kart se adecua a conductores de entre 135 y 185 centímetros de estatura. Dicho de otro modo, progenitores e hijos pueden utilizar la misma unidad sin verse obligados a adquirir varios karts.

Menos tiempo de cuidados, más tiempo de disfrute
GR también ha centrado esfuerzos en aligerar el mantenimiento. El sistema de transmisión por correa evita la suciedad del aceite en la cadena e incorpora un tensor automático. El motor incluye batería autocargable integrada, y el nuevo carburador de diafragma disminuye los inconvenientes originados por las fuerzas laterales en las curvas. A ello se añaden componentes de seguridad pensados para novatos, como un parachoques que impide que otros karts suban sobre la rueda posterior en caso de impacto.
Precio y puntos de venta
El GR KART tiene un precio orientativo de 385.000 yenes (impuestos incluidos) – unos 2154 euros al cambio actual- y ya puede comprarse en 36 circuitos de karting y 7 concesionarios GR Garage distribuidos por todo Japón. Asimismo, Toyota ha presentado una aplicación específica que guía al usuario desde antes de la adquisición hasta la rutina en pista, con un “pasaporte de conductor” que permite circular en los circuitos adheridos sin requerir una licencia extra.
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