La mayoría de las furgonetas están diseñadas para pasar desapercibidas. Son herramientas de trabajo donde prima la practicidad por encima de cualquier otra cosa. Morris quiere romper esa regla. La histórica marca británica ha sido rescatada gracias a la inversión china y se ha embarcado en la producción de furgonetas estilo retro.
Su objetivo es recuperar el encanto de los vehículos comerciales de antaño y trasladarlo al presente. Para ello, apuesta por una llamativa furgoneta eléctrica de estética retro. El Morris Minor original nace en 1948, a la par que el Land Rover Defender. Ambos surgen de la firma Morris, que nada tiene que ver la Morris Garage (MG) que ahora controla la empresa china SAIC.
El regreso de las furgonetas de los años 50: ahora eléctricas
Morris Comercial quiere recuperar el espíritu de modelos como la J-Type. Esta era una furgoneta comercial habitual del parque móvil de la Gran Bretaña durante los años 50. La nueva Morris JE luce un diseño directamente inspirado en este pasado histórico. Destacan los faros frontales en formato circular, la parrilla típica o los laterales en color crema a modo de contraste.
La parte posterior remata con un estilo simple. Característica por unos pilotos de LED sencillos y una configuración de doble puerta de apertura «tipo libro». Si hubiera que poner alguna pega, los modelos conceptuales no cuentan con puertas laterales de acceso a la zona de carga. Para rematar, los tapacubos son metálicos y cromados «efecto espejo», típico de la época.
Este es el último prototipo de pre-producción. Es decir, la antesala a su lanzamiento previsto para el año 2028. No obstante, Morris trabaja para que en 2027 las primeras furgonetas circulen por Reino Unido a través de una producción piloto.
Así es la furgoneta estilo retro de Morris
Su diseño neo-clásico esconde un chasis innovador que busca optimizar el consumo energético y reducir el peso final. En primer lugar, la furgoneta cuenta con una carrocería monocasco de fibra de carbono reciclada. La arquitectura del chasis es de aluminio ligero. Por cierto, como su plataforma es modular, también es compatible con derivados de camionetas, minibuses y autocaravanas.
El volumen de carga es de hasta 6 metros cúbicos. Con una capacidad de carga útil de 1.000 kg y un peso bruto de 2.500 kg. La firma también promete tiempos de recarga competitivos, con cargas del 20% al 80% en unos 30 minutos. Incluso una futura opción ultrarrápida capaz de completar esa misma operación en apenas 10 minutos.
¿Quién querría comprar una furgoneta retro eléctrica?
Al parecer, muchos clientes. Según la propia Morris, el fabricante habría despertado el interés de 7.000 clientes potenciales. Todos ellos, interesados en una unidad de las nuevas furgos eléctricas. Además, apuntan a que tanto empresas como clientes particulares en Reino Unido, Europa, Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda habrían consultado por este modelo.
Y quizá lo más llamativo de todo sea el público al que va dirigido. Morris no pretende competir directamente con gigantes como Ford, Renault o las marcas de Stellantis. Su objetivo son pequeños negocios que buscan diferenciarse: cafeterías de especialidad, marcas artesanales, empresas de catering, organizadores de eventos o firmas que entienden que la imagen también forma parte de la experiencia del cliente.
El Dr. Qu Li, fundador y director ejecutivo mantiene que están creando «algo que la gente no solo necesita, sino que realmente desea». Además, Li añade «que las furgonetas pueden hacer más que simplemente transportar mercancías: pueden inspirar optimismo, fortalecer marcas y crear conexiones duraderas con las personas».
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