ES NOTICIA
¿Ya nos sigues en Google? Síguenos en tu feed de Discover Seguir
Le quitan parte de la lignina, le colapsan los poros y la prensan hasta que detiene una bala: la madera 10 veces más resistente que el acero entra este año en su segunda fase de fabricación

Le quitan parte de la lignina, le colapsan los poros y la prensan hasta que detiene una bala: la madera 10 veces más resistente que el acero entra este año en su segunda fase de fabricación

{{author_name}}

Por: Autonoción Redacción

Publicado: 12.06.2026 18:00

En el cuento de «Los tres cerditos» se nos enseñó que la casa de madera era la más vulnerable frente al lobo feroz. Desde bien pequeños nos quedó marcado que la madera no era un material fiable ni valía para protegernos. Un golpe a la reputación de este material que ahora, la ciencia ha conseguido cambiar. Y es que la ciencia ha cogido el material de un árbol y lo ha convertido en una supermadera capaz de hacer frente al acero. Una madera ante la que el lobo lo tendría imposible hoy.

Si el cerdito mediano hubiera conocido este innovador material en lugar de la madera tradicional, su casa no habría temblado ni un milímetro ante el temido soplo. Al cerdito y a cualquiera de nosotros nos costaría creerlo si alguien nos dijera que un trozo de madera puede ser más duro que el acero. En nuestra cabeza la madera se astilla, se pudre con la humedad, se rompe de un martillazo y arde fácilmente. El acero, en cambio, es sinónimo de resistencia, de puentes, de rascacielos, de blindajes. Pues bien, la ciencia ha conseguido que ambos estén a la misma altura.

Se llama supermadera (o Superwood, en inglés). No es un producto de ciencia ficción ni un prototipo de laboratorio. Es un material real, que ya se fabrica en una planta de Frederick, Maryland (EE.UU.), y que está a punto de entrar en su segunda fase de fabricación comercial a lo largo de 2026. Las cifras que rodean a este material suenan a ciencia ficción si pensamos en madera: hasta diez veces más resistente que el acero y, al mismo tiempo, seis veces más ligero. Además, es inmune a los hongos, a los insectos y resistente al fuego.

La empresa que lo fabrica se llama InventWood, y fue fundada en 2016 por el científico de materiales Liangbing Hu, nacido en China y formado en la Universidad de Maryland. Su obsesión fue siempre la misma: coger un material humilde, barato y renovable como la madera, y retorcerlo a nivel molecular hasta convertirlo en algo que pudiera desafiar al hormigón y al acero en sus propias reglas. Y lo ha conseguido.

Así se fabrica la supermadera

La madera está formada por fibras de celulosa (largas, fuertes y flexibles) pegadas entre sí por una especie de «cemento vegetal» llamado lignina. Este componente le da el color marrón y la rigidez, pero también hace a la madera porosa lo que provoca que absorba el agua y se pudra con el tiempo.

Precisamente la lignina y esos poros son el truco fundamental para llegar a ser un claro competidor del acero. En el proceso de fabricación el primer paso es eliminar parte de la lignina. Al reducir su presencia las fibras de celulosa se liberan al no estar tan pegadas. Además, la madera pierde su ‘moreno’ y se vuelve blanca, casi traslúcida.

El siguiente paso tiene que ver con los poros. Por dentro es como si la madera tuviese pequeños tubos huecos. En la supermadera, se aplica una combinación de calor y presión controlada que colapsa esos poros, eliminando el aire y las cavidades internas. El resultado es un material mucho más denso y homogéneo, sin puntos débiles.

El paso final es someter la madera a un prensado en caliente, como si fuera una gigantesca plancha de ropa, pero a presiones enormes. La madera resultante es tan dura que las pruebas de laboratorio han demostrado que puede detener una bala sin que esta la atraviese.

Más dura que el acero, más ligera que el aluminio, más barata que el titanio

La supermadera sigue siendo madera, pero mucho más fuerte. Las cifras que maneja InventWood son tan contundentes que suenan a puro marketing, pero lo cierto es que están respaldadas por pruebas de laboratorio independientes y varios años de investigación.

La supermadera es entre 10 y 20 veces más resistente que la madera convencional, es decir, para soportar la misma carga necesita diez veces menos peso de madera que de acero.

También es hasta diez veces más resistente a las abolladuras que la madera normal y seis veces más ligera que el acero. Al colapsar los poros, se elimina la humedad interna y se cierra el paso a hongos, termitas y otros xilófagos. La madera ya no se pudre.

Ventajas ambientales: fabricarla emite un 90% menos CO₂ que el acero

Uno de los argumentos más potentes de la supermadera no es solo su resistencia, sino su huella de carbono. La producción de acero es una de las industrias más contaminantes del planeta. Sin embargo, InventWood asegura que, comparado con la fabricación de acero, las emisiones de carbono de la supermadera son un 90% más bajas. No es que sea neutra en carbono, pero se acerca mucho.

El director de InventWood lo resume así: «Nuestro objetivo no es ser más baratos que la madera normal. Es ser competitivos frente al acero». Porque la supermadera no compite en el mercado de la pino o el roble convencionales. Compite con el hormigón, el acero y el aluminio.

Llega la segunda fase

La primera fase de comercialización se ha centrado en aplicaciones exteriores: cubiertas de madera para edificios, revestimientos de fachadas, tarimas resistentes a la intemperie. El material ha demostrado soportar la lluvia, el sol, los hongos y los insectos sin degradarse.

Pero la noticia importante para 2026 es la segunda fase de fabricación. Este mismo año, InventWood planea lanzar productos para aplicaciones interiores: paneles de pared, suelos, muebles para el hogar y elementos estructurales.

Desde la empresa ponen un ejemplo muy cotidiano: «La gente siempre se queja de que los muebles de madera se estropean con el tiempo. Las patas se comban, las juntas se rompen… Eso es porque la madera normal no es lo suficientemente resistente. Con la supermadera, las juntas podrían ser del mismo material, sin necesidad de refuerzos metálicos».

Lo que aún falta: el precio y la escala

Hoy por hoy, la supermadera es más cara que la madera convencional. Pero la comparación relevante no es con la madera de pino, sino con el acero y el aluminio. Y ahí, las ventajas en peso, en emisiones y en coste de transporte pueden equilibrar la balanza. Además, a medida que la producción aumente y la tecnología madure, el precio bajará. La supermadera no va a sustituir al acero en los rascacielos de 100 plantas, al menos no de inmediato. Pero para edificios de media altura, para viviendas, para puentes pequeños, para mobiliario urbano y para suelos industriales, empieza a ser una alternativa real y competitiva.

EL GARAJEvia El Garaje

¿Acertamos o la liamos?

Entras con Google al publicar
NOVATOPROPIETARIOVETERANOEXPERTOLEYENDA ★
EL GARAJEComunidad del motor
Visitar →
autonoción · El Box