El pequeño urbanita que marcó toda una generación está a punto de volver a nuestras carreteras. El nuevo smart #2 que por cierto, será completamente eléctrico y contará solo dos plazas, ya está sometiéndose a duras pruebas reales por carreteras y circuitos europeos. Vestido con un llamativo vinilo negro y blanco que apenas disimula sus formas, este prototipo de preproducción anticipa lo que será el regreso del mítico city car.
Un icono que se reinventa para la ciudad
Los ingenieros no están dejando nada al azar. En centros de pruebas especializados, el smart #2 se enfrenta a todo tipo de situaciones que cualquier conductor urbano vive a diario: cambios de carril de emergencia, obstáculos inesperados y carreteras mojadas con poco agarre.
La agilidad seguirá siendo la seña de identidad de la marca. Según la marca, han ajustado hasta el más mínimo detalle de la suspensión, la dirección y los puntos duros del chasis para que el coche se sienta vivo, preciso y fácil de mover en espacios estrechos. Esa famosa postura con las “ruedas en las esquinas” que ya tenía el primer fortwo regresa para maximizar el espacio interior y la maniobrabilidad en el tráfico de las ciudades.

Silencio y confort: la prioridad en el habitáculo
El equipo de desarrollo, en estrecha colaboración con los diseñadores de Mercedes-Benz, quiere que además sea un modelo silencioso y confortable en el habitáculo. Por eso están dedicando un esfuerzo enorme a la reducción NVH (ruido, vibraciones y asperezas).
Han pasado horas en túneles de viento, cámaras acústicas y bancos de pruebas de cuatro columnas, además de rodar por carreteras públicas con diversos tipos de asfalto. La marca nos ha comentado que también prueban diferentes compuestos de neumáticos para encontrar el equilibrio perfecto entre el más bajo de los consumos (y por tanto, la mayor de las autonomías) y la mayor reducción posible de ruido de rodadura.
Resistencia a prueba de ciudad
La vida real en la urbe es dura. Por eso el smart #2 está acumulando kilómetros sobre asfalto roto, badenes, resaltos, socavones y bordillos. Pruebas de impacto simuladas reproducen los golpes típicos que recibe cualquier coche pequeño en el día a día. Todo para garantizar que el vehículo mantenga su rigidez estructural y ofrezca una durabilidad aún mayor.
En el corazón de esta resistencia está la evolución de la famosa célula de seguridad Tridion.
Preparados para París
El smart #2 está llamado a ser uno de los protagonistas del Salón del Automóvil de París en octubre de 2026.













