Jaguar Land Rover está remozando su gama en completo silencio. En Solihull, donde durante décadas se han forjado los vehículos que definieron el todoterreno británico, algo está tomando forma.
Lo que ha comenzado a circular por las pistas del Nürburgring es el prototipo del Range Rover GT, un gran turismo eléctrico que parece decidido a romper con todo.
Un prototipo que rueda por Nürburgring casi sin esconderse
La aparición de este vehículo en el circuito alemán entre curvas ciegas, cambios de rasante y tramos de alta velocidad, nos deja claro que Range Rover GT quiere subir muy alto en la gama. Como curiosidad, nuestros fotógrafos lo han visto rodando junto al BMW iX3, el Audi Q6 e incluso con dos unidades de pruebas de lo que internamente se conoce como el “Baby Defender”.
La electrificación ha hecho que su silueta abandone las formas históricas de la marca
Lo primero que resulta imposible de pasar por alto es la silueta. Quien conozca la historia de Range Rover esperará encontrar la verticalidad imponente, el porte alto y la presencia casi arquitectónica que han caracterizado a la gama durante generaciones. El GT, sin embargo, apuesta por un camino completamente distinto. Su carrocería es de tipo fastback: más baja y más estirada hacia atrás. Hay una clara vocación deportiva en cada línea. Aun así, la marca no ha querido renunciar a dos elementos que, para muchos, son casi sagrados. Por un lado, mantiene una posición de conducción elevada pero es que por el otro conserva una capacidad todoterreno subordinada al carácter de gran turismo.

La plataforma EMA como punto de partida de una nueva era
Debajo de esa carrocería se esconde el futuro de la compañía. El Range Rover GT será el primer vehículo construido sobre la nueva plataforma EMA (Electric Modular Architecture). Esta arquitectura modular eléctrica está llamada a convertirse en la base de buena parte de los próximos lanzamientos del grupo
El lanzamiento llegará primero en formato cien por cien eléctrico. Más adelante, ya avanzada su vida comercial, se sumará una variante híbrida.
Arquitectura de 800 voltios y carga ultrarrápida
En el apartado técnico, uno de los datos que más va a pesar en la decisión de compra es la arquitectura eléctrica de 800 voltios. Gracias a ella, el Range Rover GT podrá admitir cargas en corriente continua de hasta 350 kW. En la práctica, eso se traduce en la posibilidad de recuperar del 10 al 80 por ciento de la batería en aproximadamente media hora.
Un interior que apuesta por lo esencial y lo invisible
El interior sigue la misma lógica de ruptura con el pasado. La marca ha definido su nueva filosofía de diseño con dos palabras que resumen bastante bien el camino que pretende recorrer: “cálido” y “minimalista”. El conductor se encontrará con una pantalla central OLED de 13 pulgadas, un display digital para la instrumentación y un head-up display que proyecta la información directamente sobre el parabrisas.
GALERÍA
· 17 fotos
Ver todas

+12

+10













