La ciencia ficción ya nos había avisado. Películas, series y novelas nos mostraban un futuro en el que los coches se movían solos, sin conductor, sin volante, y los pasajeros viajaban en un espacio diáfano, como si fueran una sala de estar. Pero ese futuro, que durante décadas pareció un espejismo, ya no es un sueño. Es una realidad que circula por las calles de China y que acaba de dar un salto de gigante gracias a Xpeng. La compañía ha logrado lo que parecía imposible: ser la primera en el mundo en producir en masa un robotaxi desarrollado íntegramente con tecnologías propias .
Porque el Xpeng Robotaxi no es un coche. Es una sala de cine sobre ruedas. No tiene volante, no tiene pedales, no tiene conductor. Es un espacio simétrico, sin un lado del conductor, donde seis pasajeros se sientan en asientos de gravedad y disfrutan de un viaje en el que el único objetivo es relajarse y entretenerse. Pantallas traseras, privacidad total y un asistente de voz integrado que permite ajustar la configuración y el entretenimiento durante el trayecto. Es la materialización de la movilidad autónoma tal y como la habíamos imaginado, pero con un nivel de lujo y comodidad que solo una compañía tecnológica puede ofrecer.
Y la noticia no se queda en China. Xpeng, que ya tiene una presencia consolidada en Europa con sus coches eléctricos, ha confirmado su interés en expandir el robotaxi al Viejo Continente. «Xpeng está tremendamente metido en Europa, mucho más que Waymo, que Tesla y que otras empresas», explica Jon Hernández, experto en IA. Con lo cual, el sueño de viajar en un coche sin conductor podría estar más cerca de lo que pensamos. El futuro de la movilidad ya está aquí. Y se parece mucho a lo que imaginábamos.
Xpeng, pionero en robotaxis de producción en masa
Xpeng ha logrado un hito al convertirse en la primera empresa en China en producir en masa un robotaxi desarrollado íntegramente con tecnología propia. Aunque en China ya circulan robotaxis de otras empresas, estas utilizan tecnologías de terceros. Xpeng ha diseñado y fabricado cada componente internamente, desde los sistemas de conducción autónoma hasta la electrónica y el diseño de la cabina. El vehículo es el resultado de más de tres años de investigación y desarrollo, con más de 400.000 horas de pruebas de validación.
El vehículo: sin volante, sin pedales, sin conductor
El Xpeng Robotaxi carece de volante, pedales y cualquier elemento que permita la conducción humana. Su diseño de cabina es completamente simétrico, sin un lado del conductor, lo que maximiza el espacio interior y la comodidad de los pasajeros. El vehículo cuenta con seis plazas (en configuración 3+3) con asientos de gravedad (asientos de gravedad) de alta comodidad , y ofrece cristales de privacidad, pantallas traseras de entretenimiento y control por voz integrado para ajustar la configuración y el entretenimiento durante el viaje. La privacidad total es un elemento clave, asegurando que los pasajeros puedan relajarse en un ambiente tranquilo.
La tecnología: conducción autónoma de Nivel 4 (o Superior)
El robotaxi utiliza el sistema de conducción autónoma XNGP (Xpeng Navigation Guided Pilot) con tecnología avanzada de inteligencia artificial . Está equipado con un conjunto de sensores de última generación, incluyendo LiDAR, para garantizar una percepción precisa del entorno y una navegación segura en entornos urbanos complejos. La estrategia de Xpeng se basa en un enfoque gradual: primero, aplicaciones de conducción autónoma con supervisión humana, para avanzar hacia la conducción totalmente autónoma «puerta a puerta».
Producción y escalabilidad
El Xpeng Robotaxi representa el primer paso hacia la movilidad autónoma comercial a gran escala. El vehículo está diseñado para ser escalable y económicamente viable, con un enfoque en la eficiencia energética y la reducción de costes operativos . Aunque el precio no se ha revelado, la apuesta de Xpeng es clara: ofrecer una solución de transporte asequible que compita directamente con los servicios de ride-hailing tradicionales.
Pruebas y estrategia de lanzamiento
Xpeng ya ha puesto a rodar sus robotaxis en Guangzhou y el plan es llevarlos muy pronto a más rincones de China. Lo mejor es que las pruebas ya han dejado claro que el coche es totalmente seguro y se apaña solito en mitad del tráfico, por muy complicado que se ponga el día. Para curarse en salud al principio, la empresa va a contar con conductores de apoyo que irán dentro del coche supervisando que todo vaya sobre ruedas. ¿La meta final? Que en un futuro cercano puedas pedir uno de estos taxis a cualquier hora del día o de la noche, los 365 días del año.
El factor europeo
Aunque el lanzamiento inicial está previsto para China, la expansión a Europa es una posibilidad real. Jon Hernández, experto en IA, destaca que Xpeng está «tremendamente metido en Europa, mucho más que Waymo, que Tesla y que otras empresas», y que podría tener la dominancia sobre los robotaxis. Xpeng ya tiene presencia en Europa (Noruega, Países Bajos, etc.) y ha confirmado que tiene planes de expansión, aunque los detalles del robotaxi en el Viejo Continente aún no se han especificado.









