Nada ha cambiado. La parte alta de la parrilla de Fórmula 1 está más apretada que al inicio de curso pero el titular, y la pole, se la sigue llevando el mismo equipo. La plata de Mercedes brilla más que nunca en el nombre de George Russell, poleman en la clasificación al sprint del Gran Premio de Canadá. Lewis Hamilton, enchufadísimo desde la primera vuelta de Libres, parecía favorito tras enganchar vuelta rápida tras vuelta rápida. Parecía que era el que más se pegaba a los muros de Montreal. No obstante, no fue suficiente para batir a los Mercedes, que quieren volver a ser la referencia. La sonrisa de Toto Wolff llegó porque el doblete lo completó Kimi Antonelli.
Los Mclaren están más cerca y Lando Norris fue tercero, Oscar Piastri, cuarto, y Hamilton no pasó del quinto. Charles Leclerc fue sexto, delante de Max Verstappen, Isack Hadjar, Arvid Lindblad y Carlos Sainz, décimo. Se ordenaron las cuatro escuderías al final de la SQ1. La batalla por entrar en el top diez fue feroz. Mientras Verstappen cometía algún error y Hamilton volaba pintando de morado todo, Carlos Sainz se dejaba el alma por pasar el corte. Se lo peleó, sorprendentemente, con el neerlandés, que se quejaba de la parte trasera del Red Bull. La acción era frenética en los últimos minutos de la SQ2. El madrileño se iba intercalando con Hulkenberg y toda la zona media por un hueco entre los diez más rápidos.
Sobre la bocina, Sainz se coló en la décima plaza con suspense, casi con el tiempo cumplido, y por apenas escasas milésimas. Se la jugó al último intento, tiró con todo y voló. La primera vez que ocurre en Williams este año. Justo detrás de él, los Audi de Hulkenberg y Bortoleto, el Alpine de Colapinto, decimotercero, los Haas de Ocon y Bearman, y Alonso, decimosexto.
Accidente de Alonso
La bandera roja de Alonso dejó un sabor agridulce: estampar tu coche pero pasar el corte y lograr tu mejor resultado del año. «Lo siento, he bloqueado», comentó por radio el asturiano tras terminar contra el muro en la chicane de la tres y cuatro. El accidente provocó bandera roja de forma inmediata cuando restaban menos de dos minutos: condenó a los pilotos que estaban en zona de eliminación. Alonso logra así su mejor resultado este año para Aston Martin en clasificación, un meritorio decimocuarto puesto en qualy en el momento del choque aunque partirá desde la decimosexta plaza. «Bloqueé las delanteras, ahí era un pasajero. Y en un sitio como Canadá, no hay espacio para evitar nada. Así que sí… iba muy al límite», explicó tras la qualy.
Difícil de explicar con ese monoplaza, el último de la parrilla, junto a Cadillac. Le valió al español el tiempo de 1:15:760 que registró antes de perder el coche. No pudo volver a pista a pelear por un puesto más alto en la SQ2. Checo Pérez, Lance Stroll, Pierre Gasly, Valtteri Bottas, Alex Albon y Liam Lawson se encontraban en zona de eliminación a falta de un minuto y poco. Los dos últimos, por cierto, ni pudieron salir a pista: el primero por golpear a una marmota en Libres y el segundo por un fallo hidráulico en su Racing Bulls. Hubo locura y desenfreno para darse prisa por tener un último intento y solo cruzaron la meta a tiempo Sainz y Stroll.









