Uno de los escollos más grandes que atraviesa el coche eléctrico, uno de los motivos por el que mucha gente aún se resiste a la transición, a tener un vehículo 100% eléctricos, tiene que ver con las baterías. A día de hoy, su capacidad, su autonomía, está muy lejos de la combustión tradicional, y aunque la tecnología va avanzando, sigue estando lejos del rendimiento que la mayoría de conductores esperan para un coche.
A ello hay que sumarle que no todo el mundo puede tener un cargador en casa, que las infraestructuras públicas para las recargas son escasas, sobre todo si alguien se plantea hacer un viaje, y los tiempos de carga, pese a que la tecnología también ha avanzado mucho en este aspecto, sigue siendo mucho más lento que el tiempo que llevaba repostar combustible. Y por si fuera poco, la llegada de los coches eléctricos, de estas baterías, ha elevado considerablemente el precio de los coches.
Pero la tecnología sigue su curso, y hay una nueva batería que poco a poco, se va abriendo paso en el sector y supone un paso más hacia la eficiencia. Se trata de una alternativa que, para empezar, tiene menos coste, algo muy importante, ofrece mayor estabilidad y un mejor rendimiento en condiciones adversas de temperatura. CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, en China, va a comenzar a producir en masa la nueva generación de baterías de sodio-ion.
Batería de sodio
La nueva de CATL, se convierte automáticamente en una de las apuestas más ambiciosas y que puede cambiar para siempre el mercado del coche eléctrico, el impulso que realmente necesita esta tecnología para acabar de convertirse en la alternativa para todos.
Se trata de una batería que va alcanzar una densidad energética de hasta 175 Wh/kg, muy cerca a las LFP de litio, y tendrá un precio de entre 10 y 19 dólares por kWh (más cerca de los 10 que de los 19 dólares), muy por debajo de los 80 – 100 dólares que se pagan por las primeras. Por tanto, hablamos de una diferencia de precio abismal que por fin podría reducir los costes.
Otra de las grandes ventajas es que el sodio abunda en comparación al litio y es más sencillo de conseguir, por tanto, la dependencia del mercado es menor, ofrece más estabilidad en la cadena de suministros.
Más seguridad y resistente al frío
El comportamiento de esta nueva batería también juega a su favor, ya que es más eficiente en condiciones donde el litio sufre. Los vehículos eléctricos pierden autonomía en invierno, pero estas nuevas baterías no sufren por las bajas temperaturas, siendo efectivas en rangos que van desde los -40 grados a los 70 grados.
¿Dudas al comprar coche?Por otro lado, son más seguras, ya que el sodio ofrece más seguridad térmica, se reduce el riesgo de fugas térmicas y, por tanto, de incendios. También dura más, CATL calcula su eficiencia hasta en 10 mil ciclos de carga, muy por encima de las de litio.
Y lo más importante para muchos, la velocidad de carga también aumenta, eso sí, en condiciones óptimas. Por tanto, hablamos de baterías más baratas, más robustas y más versátiles.
El primer coche con batería de sodio
El Changan Nevo A06 es el primer coche en estrenar esta batería, un sedán de 4,88 metros de largo que está a punto de salir al mercado. Será una batería de 45 kWh, de 400 kilómetros de autonomía bajo el ciclo CLTC (330 WLTP). Es un vehículo de uso cotidiano pensado para cualquier bolsillo y la clave está en el coste y la funcionalidad.
De momento, estas nuevas baterías tienen mucho recorrido, acaban de empezar, y su comercialización tiene como único objetivo, hacer que los precios de los coches sean más baratos, no busca competir en prestaciones a las de litio, que tienen una vida tecnología que las hace más eficiente, pero no hay duda que estas nuevas baterías de sodio, a poco que se vaya trabajando con ellas, podrán ofrecer prestaciones similares, incluso mejores, y acabarán por terminar con las de litio, sobre todo por la gran diferencia de precio.
El momento no podía ser mejor para CATL, coincide que un incremento del carbono de litio del 50%, por lo que el sodio comienza a ser una alternativa más que necesaria para el sector.
En un principio, ambas tecnologías están destinadas a convivir en el mercado. La mayoría de vehículos funcionan con estas nuevas baterías, y no se puede cambiar de la noche a la mañana toda la industria. Pero poco a poco, la lógica dice que las de sodio se tienen que ir imponiendo.
La expansión del coche eléctrico no acaba de ser como se esperaba, sobre todo por el rendimiento y el precio de las baterías de litio. Pero ahora con estas nuevas de sodio, se inicia una nueva era, la que muchos quizá están esperando para iniciar la transición al coche eléctrico.





