Con más o menos fundamento, pero la palabra ‘retirada’ y el nombre de Lance Stroll han aparecido de la mano en la misma frase en diferentes ocasiones. No es que el piloto de Aston Martin haya tenido que salir a desmentir ningún rumor. El canadiense, simplemente, ha reafirmado su compromiso con la escudería de la cual su padre es propietario. Dice que no se quiere perder los éxitos futuros. El piloto, uno de los más críticos con el reglamento actual, se ve varios años en Aston Martin a pesar de las dificultades de este año, que está siendo para olvidar.
Sus declaraciones llegan en un momento de críticas recientes a los nuevos coches y a la gestión energética de esta nueva era. El piloto de Aston Martin llegó incluso a afirmar hace unos días que conducir un Fórmula 3 era “mil veces más divertido” que pilotar los actuales Fórmula 1. Una cosa es criticar el reglamento y otra muy distinta querer marcharse. Stroll ha dejado claro que no contempla abandonar la Fórmula 1 a corto plazo. El canadiense reconoce que hay aspectos del campeonato actual que no le gustan pero insiste en que sigue teniendo motivación para competir.
De hecho, el piloto de Aston Martin desliza que dejarlo ahora le generaría incluso frustración. “Me molestaría”, explica en declaraciones que publica Racing News, al hablar de la posibilidad de abandonar la categoría. Un mensaje que enfría cualquier especulación sobre un posible adiós prematuro: «El plan es que siga el año que viene, seguro”. Todo a pesar de que Aston Martin atraviese uno de los momentos más complicados de los últimos años: el AMR26 ha arrancado la temporada lejos de las expectativas, muy condicionado por los problemas de la nueva unidad de potencia Honda, y el monoplaza es el peor de la parrilla en lo que llevamos de temporada.
Lejos del sofá de casa
Y ahí aparece otro factor importante: la ambición y los mimbres del proyecto Aston Martin. La llegada de Adrian Newey, la inversión constante de Lawrence Stroll y las nuevas instalaciones de Silverstone siguen siendo argumentos potentes de cara al futuro. Aunque el inicio de esta nueva era esté siendo duro, dentro del equipo existe la sensación de que el potencial a medio plazo sigue ahí.
«Todavía tengo mucha fe en este proyecto, está muy lejos de su potencial. Adrian se unió al equipo, nueva fábrica, nuevo túnel, hay mucho potencial y quiero ser parte del equipo. Si en dos o tres años estoy sentado en el sofá de casa y veo dos coches verdes delante en la parrilla y no soy parte, me molestaría, así que quiero ser parte», añade.
El canadiense se ha convertido en una de las voces más duras contra el nuevo reglamento. Él no le debe nada a nadie y nunca se calla nada. Ha cuestionado públicamente la dirección que ha tomado la Fórmula 1 y ha lamentado la pérdida de sensaciones al volante respecto a otras épocas. Un discurso que ha generado bastante ruido en el paddock y que incluso provocó una respuesta reciente de Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula 1, defendiendo la categoría frente a las críticas de algunos pilotos.
«Ojalá, hasta que eso pase, los coches se conviertan en más divertidos de pilotar, como querrían los pilotos, no solo yo. Algunos lo dicen, otros no, por contrato y cosas. Espero que estos coches vuelvan a ser divertidos y volvamos a coches más divertidos», cierra.









