Ya hay fumata blanca, y después de las tres primeras carreras del Mundial de F1, de la queja de los pilotos, por la gestión de energía y su influencia en las carreras, lo que incluye la seguridad de los pilotos, el máximo organismo del automovilismo ha anunciado los cambios para mejorar el reglamento actual y devolver algo de la esencia perdida a las carreras.
Estos cambios afectan a la energía eléctrica especialmente, y dónde más se van a notar los cambios es en clasificación, ya que los pilotos denunciaban que no podían ir al máximo por las limitaciones de dicha energía eléctrica. Pero también se notará en carrera, los diferenciales de velocidad tan amplios con o sin la batería cargada, se reducen drásticamente, mejorando las peleas en pista y mejorando ola propia seguridad de los pilotos.
No habrá que esperar mucho para los cambios de la FIA, entran directamente en el próximo GP de Miami, algo que estaba en duda ya que ese fin de semana, y el siguiente en Canadá, son fines de semana con formato sprint, pero la FIA y los equipos han decidido no retrasar unos cambios que son necesarios. Eso sí, no todo, algunos si entran más tarde.
Cambios en la clasificación
Los cambios en la clasificación le dan más protagonismo al piloto, una de las grandes demandas, ya que denunciaban que no podían ir a tope, algo esencial en la historia de esta parte del fin de semana. Habrá menos dependencia energética, y ahora la recuperación (ERS), baja de 8 MJ a 7MJ por vuelta. Esto reduce el “lifting”, es decir, tener que levantar el pie para recargar.
Las vueltas ahora serán más al límite con el ‘Superclipping’. La máxima potencia eléctrica, que sube de los 250 a los 350 kW, pero la duración se reduce entre 2 y 4 segundos por vuelta, y esto se traduce en menos tiempo de recarga y un uso más agresivo y directo.
Hay que tener en cuenta que los límites de energía van a variar dependiendo de cada trazado, y esto afectara a algo menos de la mitad de las carreras del campeonato. Por ejemplo, un circuito como Monza, de alta velocidad, nada tendrá que ver con Mónaco, por ejemplo. Se adaptará para lograr el mejor rendimiento.
Todos estos cambios hacen que el piloto tenga que ir más al límite y esté menos condicionado a las limitaciones del coche, se irá más al límite.
Cambios en carrera
El principal cambio que se ha buscado en las carreras es reducir las diferencias de velocidad entre los coches con y sin carga de batería, que provocaba diferenciales de velocidad que provocaban adelantamientos “artificiales” incluso cuando los pilotos no los buscaban, y que provocó el grave accidente de Oliver Bearman cuando, a máxima potencia, se encontró a un Colapinto sin energía y se fue contra el muro para evitar el que hubiera sido un duro impacto.
Para empezar, se limita el Boost’, esto es la potencia extra en adelantamiento, pasando de 350 a 150 kW. Este cambio reduce drásticamente esas diferencias de velocidad, y provocará adelantamientos más complicados, más naturales y que tengan que ver con el piloto.
El MGU-K, el motor eléctrico, se limita a 350 KW en zonas clave con son la salida en curva, recta y adelantamiento, mientras que será de 250 KW en el resto del circuito, lo que provocará menos velocidad de cierre extrema, al mismo tiempo que proporciona más control y seguridad.
Cambios en la salida
Otros de los aspectos que se ha mirado son las salidas, donde también había grandes diferenciales de velocidad que tiene que ver con la gestión de la batería. Eso sí, los cambios se probarán en Miami y quedarán pendientes de aprobación para las próximas carreras.
Ahora, habrá un detector de malas salidas para identificar monoplazas con aceleración anormalmente baja. También habrá una respuesta automática en la activación del MGU-K que garantizará una aceleración mínima y que no dará una ventaja deportiva. También se introducen señales visuales adicionales, como luces, para alertar al resto de pilotos. También habrá reajustes adicionales, como el reinicio del contador de energía en la vuelta de formación.
Estos cambios tienen como objetivo evitar accidentes por coches parados en la parrilla, algo que no ha ocurrido, aunque poco ha faltado en las tres primeras carreras.
Otros cambios en la normativa
La FIA y los equipos también han anticipado escenarios que aún no se han dado, por ejemplo, se amplía la temperatura de las mantas térmicas para calentar los neumáticos intermedios en caso de lluvia y así tener más agarre desde el primer momento. Se reduce la potencia eléctrica (ERS) en mojado para más control. Se simplifican las luces traseras, lo que ayuda, sobre todo, con el spray que provoca la lluvia.
Para muchos, estos cambios siguen siendo insuficientes, pero tampoco se puede hacer una revolución de un reglamento que apenas lleva tres carreras. Veremos si las medidas aplicadas, al menos, generan más espectáculo y, al mismo tiempo, dan más seguridad. Tendremos que esperar una semana y media para ver el impacto real en pista y si mejora una normativa que, de momento, está siendo una decepción y un fracaso.





