Un capítulo que no se cierra. El fortísimo accidente de 50G de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón lo cambió todo y sigue trayendo cola. En medio del soso parón que atraviesa la Fórmula 1, el piloto de Haas ha removido aquel capítulo y ha culpado en un podcast a Franco Colapinto del choque en Suzuka. Curioso que lo haga semanas después de la carrera y que contradiga a su jefe de equipo, Ayao Komatsu, que quitó toda la culpa al argentino.
“Es la primera vez en toda la historia, o al menos en todo el tiempo que yo recuerde, que dos coches que luchan por una posición tienen una diferencia de velocidad tan enorme. Y eso es, en realidad, una consecuencia desafortunada de este reglamento. Pero la diferencia era de 50 km/h. Franco se cruzó delante de mí para defender su posición”, explicó en ‘Up to Speed’. Bearman, que ha arrancado con el pie derecho el año salvando su cero en Japón, reparte responsabilidades entre el reglamento y la maniobra del argentino.
Las nuevas reglas están provocando diferencias de velocidad mucho más acusadas en determinadas fases de carrera, especialmente en situaciones de despliegue de energía. Lo que antes podía ser una defensa al límite, ahora se convierte en un riesgo serio en pista. El golpe de 50G del británico ha instado a la FIA a revisar el reglamento y a abrirse a cambios tras las reuniones que se están manteniendo durante el parón. En aquella acción, Colapinto estaba haciendo lo mismo que en cada vuelta, recargar energía en esa zona del circuito.
Bearman insiste: “El año pasado habría estado absolutamente al límite, pero probablemente habría salido bien con una diferencia de velocidad de solo 5 o 10 km/h. Pero con 50 km/h, no me dejó suficiente espacio y tuve que evitar un choque mucho, mucho mayor. Básicamente, cuando se movió hacia la izquierda, fue un movimiento pequeño, pero con esa diferencia de velocidad, cualquier movimiento es enorme. Así que tuve suerte de no chocar con él. Habría sido mucho peor si lo hubiera hecho”.
¿Había consenso entre pilotos?
El piloto de Haas recuerda que acciones así ya se habían tratado previamente entre los pilotos. “Fue algo de lo que hablamos el viernes, lo cual es aún más frustrante. Dijimos entre todos los pilotos: ‘Tenemos que respetarnos un poco más’”. Según Bearman, existía un acuerdo implícito para extremar las precauciones en este tipo de situaciones. Especialmente a la hora de defender posición con diferencias de velocidad tan grandes. Un consenso que, a su juicio, no se respetó.
“La idea era moverse para defender la posición con un poco más de tiempo, porque las diferencias de velocidad son mucho mayores de lo que hemos tenido nunca en nuestro deporte. Y dos días después ocurre esto, lo cual para mí fue inaceptable. Así que tenemos que resolver las cosas entre pilotos, tener un poco más de respeto entre nosotros, porque realmente no me gustó nada lo que hizo”, apunta.
“Creo que hay algunos ajustes que podemos hacer con la FIA, y de todos modos hemos estado colaborando muy bien para intentar evitar estas grandes diferencias de velocidad, porque, como he dicho, 50 km/h es normalmente la diferencia entre un coche en una vuelta de enfriamiento y uno que está a fondo, ya sabes, y luego, cuando se mueven para defender su posición, es peligroso. Así que sí, me alegro de estar bien y de encontrarme perfectamente”, concluye.





