Mazda es uno de los pocos fabricantes que ha decidido llevar la contraria a la industria. Ni los motores pequeños de 3 cilindros o los sistemas turboalimentados han movido la hoja de ruta de los japoneses. Todo ello ha sido sustituido por una idea bien diferente: apostar por los bloques diésel de 6 cilindros, los motores de gran cilindrada e incluso traer de vuelta los propulsores rotativos.
Y mientras otros fabricantes eliminan poco a poco sus mecánicas alimentadas por gasóleo, Mazda le aplica una buena rebaja en determinados mercados. España busca hibridación y Mazda pretende tenerla lista próximamente. Esto invita a pensar en un futuro determinado por el equilibrio entre «electrificación y combustión». Y es que esta podría ser la única solución para mantener una gama completa sin prescindir de más de la mitad de las ventas en España.
Los motores de combustión todavía no han tocado techo
La electrificación sigue calando poco a poco en el mercado. No obstante, aún hay ciertos problemas que solventar. Entre ellos, la dificultad de carga según donde vivas y aparques tu coche y la ausencia de una fecha concreta de entrega de ayudas directas a la compra. Sin obviar que los sistemas de combustión aún no han tocado techo con respecto a su desarrollo.
Esto es algo que demuestran algunos fabricantes asiáticos como Dongfeng o Geely, que acumulan récords de eficiencia con resultado superior al 40%. Y esta es una gran noticia, si la convivencia es posible y los sistemas son cada vez más eficientes, aún hay lugar para un mercado de precios y tecnologías muy variadas. Es ahí donde Mazda pretende jugar contracorriente.
Sistemas diésel que siguen interesando
Mientras otros fabricantes eliminan poco a poco sus mecánicas alimentadas por gasóleo, Mazda continúa defendiendo una tecnología que todavía puede dar juego. Es especialmente útil para quienes recorren muchos kilómetros, viajan habitualmente por autopista o necesitan una elevada capacidad de remolque.
El e-Skyactiv D de 3,3 litros es buen ejemplo de diésel «clásicos». Combina seis cilindros en línea, hibridación ligera de 48 voltios y la etiqueta ECO de la DGT. En el CX-60 de 200 CV homologa un consumo de entre 5,0 y 5,3 litros a los 100 km, una cifra especialmente contenida para un SUV de su tamaño y potencia.
En Australia, estas variantes arrancan desde 45.640 dólares (unos 28.000 euros) para el Mazda CX-60 y desde 56.100 dólares (unos 34.500 euros) para el Mazda CX-80. Ojo, ninguno de ellos incluye el LCT, (Luxury Car Tax) un impuesto especial que se aplica sobre determinados vehículos que superan un umbral de precio variable cada año.
Aún así, Mazda juega la carta (también en España) de convertirse en una de las únicas alternativas a las firmas premium que aún venden SUV con motor diésel.
Allanando el camino a un híbrido para encarar a Toyota
Aunque la electrificación gana terreno, en España los coches con motor híbrido son los auténticos reyes de ventas. Toyota, líder de ventas en nuestro país, fue una de las primeras junto con Honda en desarrollar este tipo de sistemas de propulsión. Pasados casi 30 años del lanzamiento de esta tecnología, en la actualidad el resto de fabricantes están más que interesados en robarle un trozo del pastel.
Desde Renault hasta Volkswagen, ahora es Mazda quien anuncia el desarrollo de un motor HEV. Este se estrenará en el Mazda CX-5 y se convertirá en una opción a destacar dentro de la gama por rendimiento y eficiencia. En la actualidad, la gama del Mazda CX-5 está formada por un único motor 2.5 de gasolina con tecnología Mild Hybrid.
Este destaca por lucir la etiqueta ECO y un consumo contenido, pero para alcanzar una media inferior a los 5 litros a los 100, resulta casi inevitable recurrir a un sistema híbrido convencional. También podría pasar a formar parte de la gama de los próximos Mazda 3 y Mazda CX-30. Ambos compactos competirían de tu a tu con el Toyota Corolla y el Toyota C-HR. De momento, Mazda no ha anunciado su lanzamiento de manera oficial.
En España, el Mazda CX-60 parte desde 54.220 euros con motor diésel Mild Hybrid de 200 CV. El CX-80, más grande y de 7 plazas, recurre al mismo propulsor, pero aumenta la potencia hasta los 254 CV. Arranca desde 62.775 euros.
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