Le pusimos un palo a un trozo de caramelo, inventamos el submarino y le pusimos un palo a un trapo para limpiar el suelo. Y ahora España da un paso más en la creación de inventos curiosos y abre la primera fábrica nacional dedicada a la producción de carrocerías y chasis fabricados con fibras naturales, gracias a LIUX.
La empresa española LIUX ha puesto en marcha esta instalación única en Novelda (Alicante), un hito que marca el nacimiento de las primeras carrocerías «Made in Spain» elaboradas con biocomposites.
Esta nueva planta representa un avance estratégico para la industria automovilística española, porque reduce la dependencia de materiales externos y abarata de forma notable la fabricación.
Una fábrica pionera y exclusiva de LIUX
La instalación de Novelda se ha diseñado específicamente para fabricar las carrocerías del LIUX BIG, el primer modelo de la marca, que se ensambla en la planta de Azuqueca de Henares (Guadalajara). Además de abastecer su propia producción, la fábrica prestará servicio a otros fabricantes que deseen incorporar esta innovadora tecnología de fibras naturales.
Con esta apertura, el mapa industrial de la compañía queda repartido en tres puntos: Elche mantiene el I+D, el desarrollo técnico y la validación de componentes; Novelda asume la fabricación en serie de chasis y carrocerías de biocomposites; y Azuqueca de Henares se encarga del ensamblaje final del coche. Precisamente esa planta de Guadalajara supone otro hito, al tratarse de la primera fábrica de automóviles levantada desde cero en España en más de 30 años.
LIUX ha apostado fuertemente por materiales como la fibra de lino, un cultivo de origen europeo que permite acortar la cadena de suministro y reducir la dependencia de materias primas extranjeras.

Sostenibilidad real desde el origen hasta el final de vida
Una de las grandes diferencias de esta tecnología es su circularidad. Las piezas fabricadas en Novelda permiten recuperar hasta el 98% de la resina y el 100% del tejido al final de su vida útil, algo prácticamente imposible con los materiales tradicionales como el acero o el aluminio, cuyo reciclaje es uno de los grandes retos del sector.
Gracias a estos biocomposites, el chasis y la carrocería son hasta un 50% más ligeros que los convencionales y consiguen reducir la huella de carbono de la producción en al menos un 60%. Son cifras que aporta David Sancho, CPO y cofundador de la compañía, quien defiende que trabajar con biocomposites fue, ante todo, una decisión estratégica: el lino recorta peso, emisiones y costes a la vez.
Ventajas que van más allá del medio ambiente
Trabajar con fibra de lino no solo reduce peso, emisiones y costes, sino que también forma parte de la experiencia del vehículo. Por eso, según explican desde LIUX, han decidido dejar visibles elementos del monocasco y mostrar el tejido natural en el techo, convirtiendo el material en argumento estético.
Además de su atractivo, estos materiales ofrecen mayor seguridad en caso de impacto. A diferencia de la fibra de carbono, que puede fragmentarse en partículas cortantes, los biocomposites de fibra natural absorben la energía de forma progresiva y sin fragmentación, ofreciendo un comportamiento más predecible y seguro.
La filosofía de ingeniería es la contraria a la habitual: en lugar de sumar kilos para ganar autonomía, LIUX concentra toda la masa en la parte baja del coche, donde van las estructuras de seguridad de acero, los sistemas antiimpacto, el motor y las baterías. Eso libera de carga estructural a toda la parte superior y deja un centro de gravedad muy bajo. Como resume Sancho, aligerar no significa comprometer la seguridad, sino todo lo contrario.
Revolución en costes para la producción en serie
La fábrica de Novelda utiliza un sistema de molde cerrado que reduce drásticamente los costes industriales y mejora la escalabilidad. Esta ventaja es especialmente importante para fabricantes de tamaño pequeño y mediano, que tradicionalmente tienen dificultades para competir con las elevadas inversiones que requieren las carrocerías metálicas.
Esta eficiencia se traslada directamente al precio final: el LIUX BIG se posicionará en el mercado por menos de 18.000 euros (sin ayudas gubernamentales), con un coste de mantenimiento también más bajo.
Los planes de la compañía son ambiciosos: aspira a producir 15.000 unidades del BIG y facturar 170 millones de euros en 2028, y para pilotar el lanzamiento comercial ha fichado a un antiguo responsable de BYD en España. Según la propia marca, la lista de espera rondaría ya los 7.500 pedidos.
El LIUX BIG: pequeño por fuera, gigante en eficiencia
El primer modelo de LIUX es un vehículo urbano de categoría L7e, con solo 2,7 metros de longitud y 1,5 de ancho. Estará disponible con dos baterías (15 y 20 kWh) que ofrecen 215 km y 270 km de autonomía respectivamente (ciclo WMTC), lo que lo convierte en uno de los eléctricos urbanos con mayor alcance de su segmento. La cifra de 215 km ya está homologada; la de 270 es la que la marca anticipa para la versión de mayor capacidad.
Su consumo se sitúa en tan solo 7 kWh/100 km, muy por debajo de la media del mercado. Además, incorpora baterías modulares y un diseño pensado para las necesidades reales de las ciudades.
Ojo con la letra pequeña de la categoría, porque explica muchas de sus cifras: al ser un cuadriciclo pesado y no un turismo, la potencia está limitada a 15 kW, unos 20 CV, aunque admite picos de hasta 35 kW en modo Sport, y la velocidad máxima se queda en 90 km/h. A cambio, se puede conducir desde los 16 años con el permiso B1, además de con el carné B de toda la vida.
El resto del coche tampoco desentona. Pesa entre 580 y 600 kilos, ofrece un maletero de 240 litros, acelera de 0 a 50 km/h en 4,5 segundos y se recarga por completo en un enchufe doméstico en un plazo de tres a seis horas. Y por dentro juega en otra liga distinta a la de un microcoche: pantalla táctil de 11 pulgadas, climatizador automático, faros LED, llantas de 15 pulgadas, frenos de disco, elevalunas eléctricos y conectividad con Android e iOS.
Con esta fábrica única en Novelda, LIUX no solo inaugura un nuevo centro de producción, sino que abre la puerta a una nueva generación de vehículos eléctricos ligeros, sostenibles y asequibles, 100% Made in Spain en sus componentes más estratégicos.
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Liux tapando a bocazas!