ES NOTICIA
¿Ya nos sigues en Google? Síguenos en tu feed de Discover Seguir
La tentación de comprar un coche de lujo de segunda mano a precios imposibles: 5 razones por las que pensárselo dos veces

La tentación de comprar un coche de lujo de segunda mano a precios imposibles: 5 razones por las que pensárselo dos veces

{{author_name}}

Por: Chema Bonilla Díaz

Publicado: 30.04.2026 11:00

Un coche de lujo de segunda mano que costaba más de 100.000 euros ahora puede ser más barato que un Dacia Sandero. Algunas unidades incluso acumulan menos de 200.000 km a sus espaldas. ¿Suena bien verdad? Sí, pero sólo bajo una primera impresión. Ojo con la letra pequeña y lo que no te cuentan porque no estás comprando un modelo de 5.000 euros, sino un coche de lujo que ahora cuesta poco.

Quizá tú, como yo, navegante durante horas en los mares de las páginas de segunda mano, te hayas preguntado: ¿es esta la oportunidad de mi vida para conducir el coche de mis sueños? En este artículo te contamos qué debes tener en cuenta a la hora de comprar un coche de lujo de segunda mano y por qué es una pésima idea (o quizá no).

1. Cuidado con determinados extras

Hace poco más de 20 años, estar a la vanguardia en tecnología y confort implicaba equipar extras como los faros de xenón, los primeros sistemas de navegación integrados o asientos con reglaje eléctrico y calefacción. Sin embargo, lo que entonces era un símbolo de estatus, hoy puede convertirse en un quebradero de cabeza financiero por dos motivos principales.

En primer lugar, el coste prohibitivo de los recambios: Estos componentes han envejecido peor que la mecánica tradicional. Un ejemplo claro es la iluminación: si se funde un faro de xenón o falla su balastro, el repuesto original puede superar fácilmente los 1.000 euros, una cifra que en muchos casos representa una parte sustancial del valor venal del propio vehículo.

Por último, los sistemas eléctricos de esa época suelen ser difíciles de diagnosticar y reparar. Con el paso de los años, el cableado y los sensores están desfasados, y encontrar un fallo puede requerir horas de mano de obra especializada que no siempre garantizan una solución definitiva. Una cuestión a parte es si, en los 20 años de vida del coche, otro «especialista» ha intentado repararlo empeorando la situación ya existente. Da media vuelta y sal corriendo.

2. Precio de los elementos de desgaste

Piensa que, a mayor equipamiento y prestaciones, mayor será el esfuerzo económico para mantener la unidad en orden de marcha. Lo que en su día era el tope de gama de una marca, hoy es un vehículo con necesidades de mantenimiento al alcance de billeteras abultadas. Un par de ejemplos: la suspensión neumática y el precio de los neumáticos. La primera es el talón de Aquiles de cualquier coche de lujo con cierta edad.

La vida útil de componentes como las balonas o los compresores es limitada. Una fuga de aire o un fallo en el sistema no solo dejará la carrocería por los suelos, también tus ahorros para la jubilación. Hay quienes que prefieren optar por kits de reconversión a suspensiones de muelles y amortiguadores tradicionales para no caer en la ruina.

Otra opción es buscar estos modelos en su versión de acceso a gama, menos coqueta pero más económica de mantener. Tampoco te librarás aunque tu coche no monte suspensión neumática. Estos vehículos de lujo suelen tener neumáticos más anchos y grandes, que soportan velocidades máximas superiores a las de un turismo convencional y cuyo precio por goma supera fácilmente los 150 euros.

3. Complejidad de reparación = más horas de mano de obra

Este punto está directamente relacionado con los anteriores. Quizá por poco más de 5.000 euros puedas darte el capricho de disfrutar de motores de gran cilindrada: abundantes V6, unos pocos V8 o incluso algún V12 si prefieres jugártela con una unidad que necesite mimos.

Sin embargo, los dolores de cabeza llegarán si no tienes en cuenta que estos propulsores presentan una densidad mecánica y una complejidad superior a la de los bloques convencionales de tres o cuatro cilindros.

Por ejemplo, para cambiar la simple correa de servicios o una bomba de agua, en muchos de estos motores el espacio en el vano es tan reducido que obliga a realizar lo que se conoce como «descolgar el motor» o desmontar todo el frontal del coche (paragolpes, radiadores y travesaños).

Lo que en un utilitario se soluciona en una hora de taller, en estas mecánicas puede traducirse en 8 o 10 horas de mano de obra solo para acceder a la pieza. Además, al duplicar el número de cilindros, también duplicas el número de elementos que pueden fallar: el doble de bujías, el doble de bobinas y, en el caso de motores en «V», el doble de juntas de culata y árboles de levas.

4. Consumo elevado de combustible

Un coche de lujo y de alta gama suele montar propulsores muy potentes aunque con estándares de eficiencia que hoy están muy desfasados. Debes tener en cuenta que estos vehículos fueron ideados para ser conducidos -o disfrutados desde la fila de atrás con chófer- por propietarios con la cartera abultada.

En la época en la que estos modelos salieron del concesionario, el precio de la gasolina rondaba el euro por litro. Hoy, nos encontramos en un contexto muy distinto en el que llegamos a rozar, o incluso superar, los 2 euros por cada litro de combustible. No te será difícil alcanzar una media de 15 o 18 litros a los 100 km, un peaje inasumible si pretendes usar el coche con regularidad.

5. Problemas graves de fiabilidad y campañas

Prácticamente todos los coches del mercado sufren llamadas a revisión. Estas sirven para solucionar problemas que han aparecido con el paso del tiempo, una vez el coche ya ha llegado a la fase de producción y comercialización. Revisa el historial de mantenimiento y recopila toda la información posible sobre averías y fallos detectados por el fabricante para tu unidad.

En caso contrario, el problema lo heredas tú. Ten en cuenta que un fallo de diseño del que el fabricante se hacía cargo sin coste hace 20 años hoy está fuera de cualquier periodo de garantía. Si la campaña no se realizó en su día, hoy te tocará asumir el coste total de la reparación de tu bolsillo, y en un coche de lujo de este calibre, una «campaña pendiente» suele ser sinónimo de gasto grande.

Mi intención no es desanimarte. Puede que un BMW X5 o un Mercedes Clase S de segunda mano con más de 20 años sea el coche perfecto para ti. Pero sí debes manejar en cualquier caso toda la información para evitar sorpresas, sobre todo durante su mantenimiento. Esta es, sin duda, la parte más traumática de poseer un coche premium de lujo usado.

EL GARAJEvia El Garaje

¿Tú qué piensas?

Entras con Google al publicar
NOVATOPROPIETARIOVETERANOEXPERTOLEYENDA ★
EL GARAJEComunidad del motor
Visitar →
autonoción · El Box