Barcelona.- Fernando Alonso cambió la batería de su Aston Martin ayer por la tarde. Tuvo que salir desde el pitlane, perdiéndose así la alegría y disfrute de adelantar coches en las primeras curvas, lo único salvable de un día señalado, en casa, que ha terminado lleno de dolor y frustración. Y, cosas de la vida, fue esa parte del coche, la batería, la que le hizo abandonar en la vuelta 40, tal y como informó la escudería. El español, tras la carrera, reconoció a los medios presentes en el paddock que «recibí un mensaje por radio diciéndome que parara el coche y saliera de él. Así que pensé que era un problema relacionado con el ERS; porque en esos casos tienes que salir del coche. Al parecer el problema estaba en la batería. Pero esto es lo que tenemos entre manos ahora mismo».
El equipo todavía no ha podido analizar la causa exacta del abandono del asturiano: «Como sabes, estamos teniendo problemas de rendimiento, pero también tenemos problemas de fiabilidad. El coche aún no está completamente libre de problemas, así que estamos lidiando con muchos inconvenientes». Cada fin de semana hay problemas, de todo tipo. Llega un momento en el que parece que no hay progreso, por duro que suene, pero falla todo: el chasis, la manejabilidad, la energía, las marchas, etc.
Parece que el grupo se mantiene unido pese al drama de estar estancados en el fondo de la tabla con el coche más lento. Alonso mandó un mensaje de unión en el corralito tras la carrera: «Necesitamos estar juntos, eso seguro. Ese punto en Mónaco muestra que no nos rendimos, incluso si estamos detrás en pista. Allí fuimos capaces de terminar la carrera y aprovechar cualquier oportunidad que pudiéramos tener. Al final, con coches de seguridad o lo que sea. Y luego tenemos esperanzas para la segunda parte del año, con mejoras, de que podamos ser un poco más competitivos, continuamos trabajando».
El mejor momento del fin de semana
Y lo mejor de la breve comparecencia, de apenas un par de minutos: el mensaje de presión que lanzó al equipo. Hay que mejorar si o si. La situación tiene que mejorar, aprieta el bicampeón: «Necesitamos ver algunos resultados también. Al final necesitamos ver que algunas de las mejoras hagan el coche más rápido. En los últimos años, algunos de los mejoras no han mejorado el coche como queríamos. Así que hay algunas cosas que demostrar con las mejoras de este año. Y todos esperamos lo mejor». Llegarán en Spa, Hungría, Zandvoort, Monza… o cuando estén listas.
El único momento que disfrutó el español fue en el Drivers Parade, un par de horas antes de la salida. Ahí se codeó con sus aficionados, que le sacaron una sonrisa en su grada: «Fue la mejor parte del fin de semana. Como sabía, los fanáticos fueron increíbles todo el fin de semana. Fue un fin de semana muy agradable, muy emocionante para mí. Quizás fue el último fin de semana en Barcelona, así que disfruté cada minuto de la carrera fuera del coche. Pero, por desgracia, no les dimos lo que merecíamos en términos de resultados, así que, con la esperanza de que en la segunda parte del año podamos mejorar la situación».









