Casi medio siglo después de la fundación de BRABUS, la firma alemana ha decidido mirar hacia atrás para lanzar el coche más ambicioso de su historia. El nuevo BRABUS BODO nace como homenaje directo a Bodo Buschmann, fundador de la compañía, y lo hace con una receta que mezcla nostalgia, ingeniería y producción casi artesanal.
El resultado es un Gran Turismo 2+2 de 1.000 CV, construido íntegramente en fibra de carbono y limitado a solo 77 unidades en todo el mundo.
Su debut mundial tuvo lugar durante el FuoriConcorso de Lake Como, uno de los eventos más exclusivos del calendario automovilístico europeo.
Un superdeportivo creado para honrar el apellido Buschmann
La historia detrás del BODO tiene un fuerte componente emocional. Según explicó Constantin Buschmann, actual CEO de la marca e hijo del fundador, este modelo materializa una idea que su padre llevaba años imaginando pero que nunca llegó a desarrollar.
BRABUS tomó esa visión y la convirtió en un coche de producción ultralimitada que pretende redefinir el concepto de gran turismo de altas prestaciones dentro de la firma alemana.
Se llama BODO porque, según la propia marca, ningún otro nombre tenía sentido para este coche.

Fibra de carbono, aerodinámica activa y una silueta muy agresiva
El BRABUS BODO apuesta por una carrocería fabricada prácticamente por completo en fibra de carbono de alta resistencia, desarrollada mediante tecnología pre-preg y curada en autoclave para maximizar rigidez y reducir peso.
A pesar de medir más de cinco metros de largo, el conjunto presume de un peso en seco de 1.774 kilos, una cifra especialmente contenida para un GT de lujo con motor V12 y configuración 2+2.
La estética combina referencias clásicas con soluciones claramente contemporáneas. El frontal incorpora una enorme parrilla con 13 lamas verticales, entradas RAM-AIR y ópticas LED matriciales específicas. Todo está diseñado para alimentar de aire fresco al V12 y mantener estable el coche a velocidades absurdamente altas.
En la zaga aparece otro de los elementos más llamativos: un alerón activo de dos etapas que modifica automáticamente su posición según la velocidad y que incluso puede actuar como aerofreno durante frenadas intensas por encima de 140 km/h.
Un V12 biturbo de 1.000 caballos para alcanzar 360 km/h
El corazón del BODO es un bloque V12 biturbo de 5,2 litros ensamblado a mano. La mecánica desarrolla 735 kW, equivalentes a 1.000 CV, junto a un par máximo de 1.200 Nm disponible en una amplia franja de revoluciones.
Las cifras lo colocan directamente en territorio hiperdeportivo:
- 0 a 100 km/h en 3 segundos
- 0 a 200 km/h en 8,5 segundos
- 0 a 300 km/h en 23,9 segundos
- Velocidad máxima limitada electrónicamente a 360 km/h
Toda la potencia se envía al eje trasero mediante una transmisión automática de ocho velocidades y un diferencial electrónico con capacidad de bloqueo total.
BRABUS también desarrolló un sistema de escape específico con gestión electrónica del sonido y componentes fabricados en titanio mediante impresión 3D metálica.
El chasis utiliza suspensión delantera de doble triángulo y eje trasero multibrazo desarrollado junto a KW, con cinco configuraciones distintas de conducción.
Los modos van desde un programa “Wet” pensado para superficies deslizantes hasta un “Sport+” mucho más radical. También existe un modo totalmente configurable para ajustar motor, suspensión, dirección y control de tracción al gusto del conductor.
Además, incorpora un sistema de elevación del vehículo que permite aumentar la altura libre al suelo en unos 25 milímetros para afrontar rampas o badenes sin dejar medio coche en el intento.
El BODO estrena neumáticos Continental SportContact 7 Force, diseñados específicamente para soportar las cargas extremas de aceleración, frenada y apoyo lateral generadas por este coche.
Van montados sobre llantas forjadas BRABUS Monoblock Z-GT “Shadow Edition” de 21 pulgadas, fabricadas mediante tecnología CNC y optimizadas para reducir masas no suspendidas.
Detrás de las ruedas delanteras aparecen neumáticos 275/35 ZR21, mientras que el eje trasero monta unos descomunales 325/30 ZR21.
Un interior artesanal cargado de detalles exclusivos
Puertas adentro, el BODO apuesta por una atmósfera oscura y tecnológica. El habitáculo mezcla cuero negro, inserciones de carbono visto y detalles “Shadow Gray” con un enfoque claramente orientado al conductor.
Los asientos presentan bordados específicos, placas “Masterpiece” y el patrón “Shell” característico de BRABUS. Incluso el maletero y las alfombrillas replican el mismo diseño.
El coche también incluye accesorios personalizados, como llaves tapizadas en cuero y una bolsa de viaje “Weekender” a juego con el interior.
Solo habrá 77 unidades y cada una costará un millón de euros
La producción estará limitada a 77 ejemplares, un guiño directo al año de fundación de BRABUS, 1977. Cada coche será configurado individualmente para su comprador y ensamblado bajo pedido.
El precio base arranca en 1.000.000 de euros, sin incluir IVA alemán.
Como remate tecnológico, cada unidad contará con un pasaporte digital basado en blockchain que certificará autenticidad, especificaciones y trazabilidad del vehículo mediante un sistema desarrollado junto al Aura Blockchain Consortium.
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