Los asistentes a la conducción (ADAS) se han convertido en uno de los mayores avances de la industria del automóvil. Algunos son obligatorios en todos los coches nuevos, mientras que otros forman parte del equipamiento opcional o de paquetes tecnológicos cada vez más completos.
Sin embargo, hay un detalle que quizá desconozcas: no todos están garantizados para siempre. Algunos dependen de baterías internas, otros de la conectividad móvil y otros, simplemente, del soporte que el fabricante decida seguir ofreciendo. Te cuento qué sistemas pueden dejar de funcionar con el paso de los años y por qué.
Ojo con la letra pequeña: los ADAS no son para siempre
Los radares, cámaras y sensores ultrasónicos están diseñados para durar toda la vida útil del vehículo. Un radar delantero puede seguir funcionando perfectamente después de 20 años si no ha sufrido daños. Sin embargo, eso no significa que el sistema completo vaya a funcionar durante toda su vida.
Los fabricantes mejoran sus asistentes ADAS mediante actualizaciones. Un coche comprado en 2020 puede frenar antes, reconocer mejor a los peatones o funcionar con mayor suavidad hoy, tras varias actualizaciones OTA. De la misma forma que los fabricantes actualizan sus navegadores integrados a cambio de un desembolso extra, la misma suerte podrían correr los sistemas ADAS de tu coche.
Primer ejemplo: sistema eCall
De hecho, el sistema eCall, de instalación obligatoria en la mayoría de los coches a la venta en la Unión Europea desde 2018, es el primero que podría desaparecer.
El eCall llama automáticamente al 112 en caso de accidente grave. Aunque el hardware instalado en el vehículo siga funcionando, el servicio depende de la red móvil. Muchos fabricantes utilizaron entonces módulos compatibles con redes 2G y 3G, tecnologías que los operadores europeos están retirando progresivamente.
Algunas marcas han empezado a avisar de que ciertas unidades perderán el eCall una vez desaparezcan las redes. Honda, Renault y otros fabricantes apuntan a 2030 como fecha límite si no es posible migrar la tecnología a una más moderna, como la red 4G o 5G. Este es el año en el que los operadores cerrarán las redes 2G y 3G.
Además, baterias internas: un tema a tener en cuenta
Muchos de estos módulos cuentan con baterías de respaldo. Estas permiten realizar las llamadas de emergencia incluso si la batería principal del vehículo queda inutilizada tras un accidente.
Son recargables, pero también envejecen y deben sustituirse cuando han alcanzado el final de su vida útil. Si se degradan demasiado, el coche podría mostrar la «avería del sistema eCall» ¿La solución? Pasar por el taller para reemplazarlas.
Segundo ejemplo: los contratos mensuales
El eCall no es el único sistema cuya vida útil depende del fabricante. Algunos asistentes avanzados a la conducción ya funcionan mediante un modelo de suscripción. Esto significa que dejarán de estar disponibles en cuanto el propietario deje de pagar o la marca decida finalizar el servicio.
El Ford BlueCruise permite circular sin las manos sobre el volante en determinadas autopistas, las BlueZones. Tras un periodo de prueba gratuito de 90 días, Ford exige una suscripción de 24,99 euros al mes o 280 euros al año para seguir utilizándolo. Si el cliente cancela el servicio, la función desaparece. Incluso aunque el coche siga disponiendo del radar, las cámaras y el resto del hardware necesario.
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