Ya quedan menos de dos semanas para que vuelva la F1, un periodo que se ha hecho largo por la suspensión de las carreras de Arabia Saudí y Bahréin. Ha sido un mes raro, obviamente, con informaciones a cuentagotas respecto a las reuniones de la FIA para cambiar el reglamento, en lo que se refiere a los intereses en España, sobre las posibles evoluciones del AMR26 y Aston Martin de cara al GP de Miami.
Mucho se habla de que han localizado el foco de los errores de la unidad de potencia, de que habrá mejoras en el chasis… pero en la F1 no existen los milagros, de vez en cuando, cada muchos años, algún equipo da con la tecla y logra una evolución meteórica que rompe las tendencias reales de este deporte. Pedro de la Rosa se ha encargado de confirmar que este no será el caso.
La realidad de la F1
Nos hemos acostumbrado en los últimos años, mensajes de optimismo de Aston Martin, pero la pista iba mostrando la realidad de la escudería carrera tras carreras. Cómo deben estar las cosas, que esos mensajes de optimismo, evidentemente, han desaparecido tras uno de los inicios de temporada más decepcionantes de la historia de la F1 para una escudería que partía como una de las favoritas, al menos, a plantar cara en la parte alta y que, de momento, solo ha logrado cruzar la meta en Japón con el monoplaza de Fernando Alonso, muy lejos del siguiente peor equipo de la parrilla, unos recién llegados como son Cadillac.
Aunque desde algunos sectores hablaban de nuevo comienzo tras este largo parón, Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin, se ha encargado de rebajar al completo estas expectativas, pese a que sí, habrá evoluciones, lógicas por otro lado, pero es tal la brecha, y la realidad, que poco se puede esperar.
“Es una evolución normal”. “Veremos en Miami dónde estamos, pero no hay ningún secreto en este deporte”. “No hay ningún nuevo comienzo. En la F1 no hay nuevos comienzos, hay desarrollo constante. No eres el único que va a desarrollar y mejorar, los demás también”.
Insiste en que habrá modificaciones, pero “es una evolución normal y como habíamos planificado antes del parón, sobre todo mejorando la fiabilidad para que los pilotos puedan acabar las carreras holgadamente”.
Aston Martin no se rinde
Pedro de la Rosa insiste en que el trabajo por parte de todas las partes implicadas es bestial para darle la vuelta a la situación, pero el desastre es tan evidente, que prefiere que sea el asfalto el que hable de si las mejoras son o no buenas.
“Vamos a luchar por ello. Que nadie piense lo contrario, pero prefiero demostrar las cosas en pista, no estar hablando y prometiendo, porque los aficionados se merecen hechos y en eso estamos. Es cierto que estamos muy lejos de la cabeza, por eso la evolución tendrá que ser importante en los próximos meses”.
La afición, sobre todo la española, tenía muchas esperanzas en este año, así se había vendido desde la propia escudería británica, porque muchos veían esta temporada, quizá la siguiente, como las últimas balas de Fernando Alonso para retirarse con un tercer campeonato del mundo, ahora parece imposible ese escenario incluso para 2027.
“Entiendo la frustración y la sufro”. “La frustración de la afición es la frustración de todo el equipo, que nadie piense que nos lo estamos tomando de otra forma. Hay que apretar los dientes e intentar trabajar más y mejor que los demás para poder sacarnos este mal sabor de boca del comienzo de temporada”.
Pero insiste en que la realidad es la que es, y “lo que no quiero es generar falsa ilusión. Lo único que puedo prometer es trabajo y, a partir de ahí, serán las carreras las que dicten si fue más y mejor que el resto, pero prometemos mucho trabajo”.
De la Rosa y la actitud de Fernando Alonso
Pedro de la Rosa ha vuelto a hablar del papel clave de Fernando Alonso en el proyecto, para él clave por como trabaja, por su implicación, y porque, gracias a su conocimiento, puede ser clave para intentar darle la vuelta a la situación.
“Es un lujo y una fuente de inspiración. Estamos en una situación difícil, pero Fernando está ahí apoyando, arrimando el hombro si hay que trabajar más, y con muchísimas ganas. No es un Fernando que esté decepcionado ni nada, simplemente es “Hay que trabajar y aquí estoy yo’” Eso es ser un gran líder”.
Las limitaciones de Aston Martin son grandes, ya no solo por el problema de la unidad de potencia, es porque no poder liberar toda la potencia del motor, impide saber con exactitud cómo funcionan otras partes del monoplaza, cómo se comporta el chasis y la aerodinámica a la máxima velocidad, cómo se comporta la amortiguación. Por eso, el objetivo principal ahora es que la unidad de potencia pueda ofrecer el máximo rendimiento, eso de por sí, es un gran reto, y después, llegarán el resto de evoluciones. Y eso no se hace de un día para otros, hacen falta meses, quizá más, por eso, el 2026 se antoja complicado, y el 2027, también, porque para cuando lleguen, el resto de equipos habrán evolucionado mucho más.





