Barcelona.- Qué dolor que haya sido en casa. Tanto sufrimiento en el que, posiblemente, pueda ser tu último Gran Premio en Barcelona, lugar sagrado de tantos éxitos. Fernando Alonso fue último en la clasificación a pesar de rodearse del calor desde la grada, lo único salvable en una sesión donde se rompió la racha de más de dos años batiendo a su compañero de equipo Lance Stroll, penúltimo.
Los Haas, con más bien pocas expectativas este fin de semana, probaron a montar medios en su primer intento. Ocon y Bearman se colocaron segundo y tercero con la pista fría pero no funcionó y cayeron al fondo tras unas vueltas del resto de la parrilla con blandos. Mientras, los Williams sufrían con su coche y protagonizaban sendas salidas de pista. También lo hizo Lance Stroll en la curva diez, donde se fue larguísimo y obligó a abortar el intento de vuelta de Alonso.
Hubo que montar tres juegos de neumáticos en un asfalto donde la mejora de pista fue mayor de lo habitual y la degradación, como era de esperar, brutal. El neumático podía morirse perfectamente en el curvón, prontísimo. Por eso había que mimarlo al límite, hasta en la salida del pitlane, para extender su vida todo el tiempo posible. Los españoles sintieron el calor de la grada, a rebosar, para empujar a Sainz a la Q2.
Por los pelos, el madrileño pasó el corte por algo más de una décima mientras Alonso terminó último. Es la primera vez en dos años que el asturiano pierde una qualy con su compañero, que saldrá penúltimo. La racha era histórica, tenía que terminar en casa… También cayeron en Q1 los dos Cadillac, Alex Albon y Esteban Ocon. En la Q2, sin embargo, se demostró que el ritmo del Williams no daba para más. Sainz terminó decimosexto, ya sin gomas pues las había gastado todas en la Q1, y tendrá que remontar en carrera hasta los puntos en un circuito donde han dado un paso atrás mientras Audi ha progresado y lidera la mediatabla.
Leclerc, contra el muro
Por lo menos el sábado. En Q2, junto al español, también fueron eliminados Arvid Lindblad, Gabriel Bortoleto, Franco Colapinto, Pierre Gasly y Oliver Bearman. Los Alpine, incómodos, perdieron algo de terreno y tendrán que remar para llegar a puntos. En la Q3, Charles Leclerc detuvo la sesión cuando perdió su Ferrari saliendo del curvón, en la curva cuatro. Vaya rachita del monegasco, que venía de estrellarse también el fin de semana pasado en Mónaco. Otra decepción tras perder la parte trasera de su coche.
La sesión se reemprendió cuando restaban ocho minutos, con tiempo de sobra para decidir el orden final del top diez. Todo a una vuelta y a ver quien cuidaba mejor las gomas para que llegaran viva al último sector. Kimi Antonelli se llevó la pole provisional pero su compañero, George Russell, más sólido y cómodo todo el fin de semana, le metió un mordisco de tres décimas.
Pole magistral del británico, que tiene que volver a coger el ritmo para meterse en la lucha por el Mundial. Tendrá que resistir cómo sus rivales le cogen el rebufo en la larga recta hasta la primera frenada. Max Verstappen solo pudo ser cuarto y Lewis Hamilton casi sorprende a todo el mundo y roba la pole. El piloto de Ferrari levantó a la grada con su vuelta, a 64 milésimas del tiempo de pole.









