Las baterías siguen siendo el santo grial de la movilidad eléctrica, la industria coincide en que cuando logren combinar una autonomía muy alta y, sobre todo, tiempos de carga muy reducidos, el mercado crecerá como se esperaba que fuera a hacerlo. La carrera en la industria del automóvil es bestial, es ahora cuando las grandes firmas, los grandes fabricantes, saben que llegar antes supone posicionarse para un futuro muy cercano. Y en este sentido, ProLogium está fabricando en serie su batería de electrolito sólido Gen 3.5, con 381 Wh/kg y 903 Wh/l medidos en la celda.
Lo anunció el pasado 2 de septiembre y se ha vendido como un hito, y puede que no exageren nada. Esta tecnología lleva años de desarrollo, encarcelada en los laboratorios y solo probándose en prototipos, pero la línea de producción ya es una realidad en Taiwán. Eso sí, hay que ponerlo todo en contexto.
ProLogium y la batería de electrolito sólido
Los 381 Wh/kg no son datos ni cifras que ProLogium se haya inventado, que haya ofrecido por su cuenta. Para verificar este dato, han contado con la medición independiente de TÜV Rheinland. Y UL Solutions, de forma independiente, ha sometido las celdas a la metodología china GB/T 43568-2026, un estándar que se aplica desde este mes de julio para diferenciar las baterías reales de estado sólido de las que aún cuentan con electrolito líquido.
Esta prueba ha consistido en mantener al vacío durante seis horas estas celdas, a una temperatura constante de 120 grados, lo que permite medir con precisión cuánto peso perdían por evaporación de líquido residual. Fue menos del 0,05%, muy por debajo del 0,5%, el umbral máximo exigido para que pueda etiquetarse como «totalmente sólido».
Pero conviene aclarar que la planta de Taoyuan, en Taiwán, solo produce al año 0,5 GWh. Esto equivale a 6.000 packs de 80 kWh. Si se compara con cualquier planta convencional de baterías de litio, es una cifra muy, muy baja. Otro dato clave es que, de los 2,4 millones de celdas que ProLogium ha enviado hasta ahora, la mayoría son para electrónica de consumo y aplicaciones especializadas. Para coches, para el sector automovilístico, solo se han destinado 10.000 muestras. Por tanto, la producción en serie no quiere decir que esté destinada a los vehículos eléctricos.
Dunkerque, la gran apuesta europea
El proyecto de ProLogium también está en Europa, en Francia concretamente, ya que el pasado 10 de febrero, la empresa rompió tierra en Dunkerque, con una inversión de 5.200 millones de euros y ayudas públicas al lado de la central nuclear de Gravelines. Eso sí, hay informaciones confusas que merecen mención: se habla de una primera fase de 4 GWh anuales, con un techo máximo de 44 GWh. Sin embargo, en la inauguración de la planta, se hablaba de 0,8 GWh en 2028, 4 GWh en 2030, y 12 GWh en 2032. Son dos versiones que no encajan y ProLogium podría estar ajustando sus planes, no es la primera vez que lo hace respecto a lo anunciado y lo que finalmente lleva a cabo.
Y dada la situación en Europa, no hay que dar nada por seguro. El mejor ejemplo lo tenemos con Northvolt, el gran proyecto continental de baterías, un proyecto ambicioso que finalmente, quebró, y sus activos pasaron a manos de Lyten, empresa estadounidense, dejando a Europa sin apenas alternativas propias. Solo hay un proyecto alemán que está centrado en electrodos secos. Parece que nos quedamos atrás en algo que va a ser muy importante para el futuro, por eso, la apuesta de ProLogium parece responder más a una apuesta geopolítica además de industrial.
Mercedes, Nio, y salida a bolsa
A Mercedes-Benz no se le puede tachar de no mirar al futuro, por eso, lleva años colaborando con ProLogium. No es la única, sí en Europa, Nio y Aiways han desarrollado junto a ellos baterías sólidas y proyectos de vehículos de muestra. En el mes de mayo, firmaron con Translational Development Acquisition Corp un acuerdo de fusión. Todo ello le ha llevado a presentar ante la SEC estadounidense toda la información y documentación necesaria para cotizar en bolsa, algo que podría darle más músculo financiero.
Así que ahora, en cuanto a la movilidad eléctrica se refiere, la cuestión es si ProLogium logra convertir esta celda, que ya está verificada y que ya se está produciendo en serie, en un pack completo que tenga capacidad para fabricarse en volumen, con coste competitivo, y con rendimiento y fiabilidad.
De momento parecen tener una ligera ventaja, importante, y de lograr lanzarla al mercado del automóvil, tomarán una ventaja competitiva importante. Veremos si finalmente no se quedan en el camino.








