Stellantis está ante una oportunidad de revertir una situación que se ha ido complicando en los últimos años con sus motores. Y lo hace con una propuesta contraria a la dirección que ha tomado el mundo de la automoción, apostando por la combustión interna. Tras la decepción por los problemas causados por el PureTech, el grupo apuesta ahora por el Hurricane 4 Turbo.
Este nuevo propulsor supera los 300 CV de potencia e introduce soluciones tecnológicas que vienen directamente de la F1, con el objetivo de poder maximizar la eficiencia y el rendimiento. Esta decisión habla a las claras de la estrategia del grupo, la de combina la innovación térmica con cierta flexibilidad hacia la hibridación.
Stellantis y el Hurricane 4 Turbo
El Hurricane 4 Turbo supone una revolución si se compara con los motores de 4 cilindros conocidos hasta la fecha. Tiene una cilindrada de 2.0 litros, con 16 válvulas, y alcanza los 324 CV y un par máximo de 450 Nm, que está disponible en una amplia franja de revoluciones.
Los números son una declaración de intenciones, pero la clave para el nuevo motor Stellantis es su eficiencia. El grupo habla de un 10% menos de consumo en combustible, mientras que genera un 20% más de potencia si se compara con el motor anterior. Esto se traduce en una potencia de 164 CV por litro, siendo uno de los motores más avanzados de toda su categoría.
Todo ello se logra gracias a un diseño de carrera larga y una serie de innovaciones técnicas que permiten que se pueda optimizar cada una de las fases que recoge el proceso de combustión. El resultado final ofrece un motor compacto, ligero y con mucha capacidad, incluso de integrar opciones eléctricas en los próximos años.
Tecnología de Fórmula 1
Una de las grandes novedades de este Hurricane 4 Turbo es que se ha incorporado el sistema TJI (encendido por chorro turbulento). Esta tecnología se ha heredado de forma directa de la Fórmula 1, y consiste en usar una precámara que está situada sobre cada cilindro, y así mejora la combustión en la cámara principal.
Esto provoca que la explosión sea más rápida, uniforme y eficiente, y eso genera más potencia y menos consumo. Es una tecnología rara para una producción masiva, evidenciando l apuesta tecnológica de Stellantis por hacer un motor único y dejar atrás las malas experiencias con el PureTech.
También cuenta con un turbo compresor de geometría variable, que es capaz de alcanzar una presión máxima de 2,4 bares, lo que posibilita una entrega de par mucho más lineal y amplia. Los términos técnicos, el 90% del par máximo ahora esta disponible entre 2.600 y 5.600 rpm, lo que genera una conducción más suave, pero más contundente al mismo tiempo cuando se le obliga a sacar el máximo rendimiento.
Por último, cuenta con un intercooler aire-agua doble sistema de inyección (directa e indirecta), dos bujías por cilindro (una para la precámara y otra para la principal) y un sincronizador eléctrico en el árbol de levas de admisión con el que se mejora el arranque y reduce considerablemente las vibraciones.
Además de eso, se han introducido soluciones orientadas a la durabilidad y eficiencia térmica, como son válvulas de escapa con recubrimiento de sodio, camisas de cilindro tratadas con plasma y paredes reforzadas, que, además, funciona bajo el ciclo Miller, que prioriza la eficiencia energética frente al rendimiento puro, todo ello sin sacrificar prestaciones.
Además, el motor incorpora soluciones orientadas a la durabilidad y eficiencia térmica, como válvulas de escape con recubrimiento de sodio, camisas de cilindro tratadas con plasma y paredes reforzadas. Todo ello funciona bajo el ciclo Miller, una configuración que prioriza la eficiencia energética frente al rendimiento puro sin sacrificar prestaciones.
Producción en EE.UU
Este nuevo motor del grupo, al contrario de lo que muchos podrían imaginar, se produce en la planta de Dundee, Michigan, en Estados Unidos, y muchos de sus componentes, como el bloque de aluminio, se produce en Kokomo, Indiana. El primer coche en montar este nuevo motor va a ser el Jeep Grand Cherokee, en suelo estadounidense, y luego dará el salto a otros modelos de ese país y de Europa.
Por otro lado, ha sido confeccionado de cero y ofrece soluciones para poder integrase en sistemas híbridos, una forma de mirar al futuro sin tener que renunciar a un presente donde la combustión aún tiene mucho que decir. Pero Stellantis, demuestra de esta forma que está mirando al futuro.
Stellantis busca con este movimiento, ganarse la confianza perdida en los últimos años con el PureTech. El nuevo Hurricane 4 Turbo es una revolución del motor de combustión, quizá el último antes de dar el salto definitivo a las nuevas tecnologías, y en que ha puesto mucho empeño para lograr cifras nunca antes vistas en este tipo de motores.





