La transición a la movilidad eléctrica es lenta, y las soluciones intermedias, los híbridos, son la tendencia del mercado. Esta transición está más motivada, en líneas generales, por el empuje político, por las normas ambientales y las restricciones a la circulación, en las grandes ciudades. Pruebe de ello es que la mayoría de opciones cuenta con una autonomía eléctrica que no supera los 60 kilómetros, suficiente para un uso cotidiano en las grandes ciudades y para obtener una etiqueta ambiental favorable de la DGT, la ECO habitualmente.
Pero BYD, que se está consolidando en el mercado, podría cambiar con esta tendencia, una tendencia que también está condicionado por los elevados precios que supone la movilidad eléctrica. Está preparando un coupé de gran tamaño, con tecnología avanzada y una autonomía eléctrica muy superior. Hablamos del nuevo BYD Seal 08.
Nuevo BYD Seal 08
El nuevo BYD Seal 08 se ha presentado en el Salón de Pekín, un vehículo que se sitúa en el segmento medio-alto, tiene una longitud de 5,15 metros, pero su enfoque tecnológico le sitúan como una de las opciones más inteligentes del mercado.
Como decimos, el golpe sobre la mesa lo da con la autonomía eléctrica en la versión híbrida enchufable, ya que es capaz de recorrer hasta 300 kilómetros en modo 100% eléctrico, unas cifras impensables, tanto, que se acerca a la autonomía de vehículos completamente eléctricos. Obviamente, a día de hoy, nadie puede competir con estas cifras.
Estas cifras se logran gracias a la batería de 45,36 kWh y se basa en la tecnología Blade de segunda generación, y esto supone uno de los desarrollos más avanzados de BYD en lo que almacenamiento energético se refiere. Por otro lado, el sistema híbrido se completa con un motor de 1.5 turbo y otro eléctrico de un elevado rendimiento, con el que logra una combinación eficiente y unas prestaciones muy elevadas.
Está garantizado el rendimiento eléctrico para el día a día, no hay que preocuparse por el combustible sea cual sea el trayecto. Además, que no existe la obligación de tener que cargarlo todos los días dada la elevada autonomía, es decir, adiós a las preocupaciones en este aspecto.
Más allá de la autonomía
El nuevo Seal 08 va mucho más allá de un vehículo con una autonomía eléctrica con cifras nunca antes vista, ya que también hay novedades tecnológicas que, hasta ahora, solo podían verse en vehículos eléctricos y de segmentos superiores. Por ejemplo, la arquitectura de 800 voltios permite que haya cargas ultrarrápidas, casi el mismo tiempo que repostar gasolina. En su versión completa eléctrica, permite recuperar 400 kilómetros de autonomía en solo 5 minutos. Eso sí, esta capacidad está disponible en la versión EV, pero habla de cómo BYD está a la última en tecnología.
Llama la atención la dirección de las ruedas traseras, ideal para la movilidad en la ciudad y para que el automóvil puede ser más estable en carretera. Esta tecnología es poco habitual, aunque empieza a ser común en modelos premium, más raro era verla en segmentos más humildes, así que supone un refuerzo y una democratización de la tecnología por parte de BYD, que quiere competir con lo mejor del mercado, ni más ni menos.
También incorpora la suspensión inteligente DiSus-A, desarrollado por BYD. Con ella, el comportamiento del vehículo se ajusta dinámicamente, lo que ofrece más confort o más deportividad según cuáles sean las condiciones de la carretera.
En cuanto al diseño, quizá sea lo más normal del nuevo BYD, con una estética fluida y moderna, con líneas muy marcadas y cuenta con tiradores semiocultos, iluminación inspirada en formas onduladas y un interior con lenguaje Ocean Aesthetics 2.0”. El interior está pensando para el confort, sobre todo en las plazas traseras, y dispone de elementos como controles independientes para la climatización.
La apuesta de BYD
BYD Seal 08 aún no tiene fecha para llegar a Europa, pero es un modelo que, claramente, está destinado a competir en el mercado con mucha fuerza. Todo hace prever que estará disponible a partir del próximo año, incluso para el 2028, y si no es este modelo, será otro que, sobre todo, iguale en cuanto a autonomía eléctrica, lo que puede ser el mayor reclamo.
Y tiene todo el sentido del mundo, porque la transición eléctrica en España pasa por la hibridación, sí, pero uno de los motivos por el que esta tecnología no avanza es precisamente por la gran diferencia en cuento a autonomía entre la electrificación y la combustión. Pero BYD ha logrado que, poco a poco, esta brecha se vaya reduciendo.
Porque el mayor problema es ese, en general, el de las baterías, ya no solo la autonomía y el rendimiento, también los precios. Pero no cabe duda que se trabaja para mejorar en todos los aspectos, el de la autonomía es uno, quizá el más importante, pero todo hace prever que, a medida que avancen las investigaciones, la mejora de la autonomía vendrá de la mano del rendimiento y de los precios.
BYD acaba de dar un paso que puede ser decisivo en los próximos años, vuelve a marcar el ritmo, vuelve a demostrar que no está de paso en el mercado, y las soluciones a los problemas actuales de la automoción, pasan por ellos.





