El BAIC X55 es un coche peculiar, esconde cosas que casi nadie ha contado hasta ahora, por ejemplo, algo tan básico como que su verdadero nombre es Beijing Mofang, código de modelo C52X, y durante su desarrollo se denominó Beijing X6. Su nombre, BAIC X55, es la etiqueta comercial usada fuera de China, una forma de facilitar las cosas, de simplificar al comprador europeo, pero no hay más que ver el emblema en la parte delantera, «BEIJING«, también presente en el panel central de los pilotos traseros, y en el volante.
BAIC X55 y sus diferentes nombres
La confusión va mucho más allá del simple nombre dentro y fuera de China: solo tenemos que viajar a Italia, donde se comercializa como Tiger Six, pero antes de 2024, se llamaba Cirelli 4. Y si nos vamos a Polonia, el nombre es BAIC Beijing 5. En Europa, en el mercado de cada país, le han puesto el nombre que han visto más oportuno, el que han pensado que podría tener más impacto comercial. Esto es relativamente común con algunas marcas chinas menos conocidas, tantean el mercado europeo, prueban varios nombres comerciales, buscando el que más gancho pueda tener, el que les ayude a crecer y a expandirse.
Pero el coche es igual en todo el continente, construido sobre la plataforma BMFA, con cierto parentesco con el Beijing X7, y fabricado en diferentes plantas localizadas en todo el mundo, como Zhuzhou en China, Melaka en Malasia, Kaliningrado en Rusia, Colombo en Sri Lanka, y Gqeberha en Sudáfrica. Este despliegue industrial es más amplio de lo que se podría esperar para un modelo que en España, y en muchos otros lugares del mundo, es un desconocido.
Volviendo al nombre, el X55 tampoco es nuevo en el catálogo de BAIC, ya lo usó Senova, otra marca del grupo que ya no existe. Era un crossover compacto de menor tamaño, comercializado entre 2015 y 2020. Ha recuperado esa denominación, pero para un coche que poco tiene que ver con el que hacemos mención.
Mecánica, potencia y un maletero algo pequeño
El vehículo se comercializa en España con un motor 1.5 turbo de cuatro cilindros, 177 CV y 305 Nm de par. La caja de cambios es de doble embrague de siete velocidades, con tracción delantera. Lleva la etiqueta C de la DGT al no contar con nada de electrificación, un distintivo con alguna que otra limitación pero que, por el momento, no impide acceder a las grandes ciudades. Además, algunos concesionarios, no todos, ofrecen la opción de instalar un sistema de gas GLP, con lo que se podría obtener la etiqueta ECO.
Alcanza una velocidad máxima de 200 km/h, pasa de 0 a 100 km/h en solo 7,8 segundos, y tiene un consumo homologado de 8,0 l/100 km, y 182 g/km de emisiones de CO2. Hablamos de cifras razonables para ser un vehículo de más de 4,6 metros y 1.550 kilogramos.
Lo que deja más dudas es la capacidad del maletero, 350 litros que parecen bastante pocos, no hay más que compararlo con sus rivales más directos. Siendo un coche de este tamaño, lo que se busca es espacio, por tanto, este es un detalle que un comprador va a tener muy en cuenta.
En cuanto al diseño, destaca la parrilla frontal parametrizada, las luces diurnas con forma de flecha, y otros detalles como las manetas de puerta ocultas que se despliegan al acercarse. La parte trasera cuenta con un alerón trasero con cierto aire deportivo, con una franja luminosa que une ambos grupos ópticos traseros e integra el propio nombre de la marca en el centro. Cuenta con techo panorámico de 0,81 metros cuadrados, siendo este, uno de los detalles que más llama la atención la primera vez que se ve.
Un precio a la baja
Cuando el modelo comenzó a comercializarse en España, en mayo de 2025, arrancó con un precio de 31.995 euros, 28.995 euros en caso de financiación. Pero la rebaja de precio ha sido un goteo desde entonces, hasta llegar a este mes de septiembre, donde la versión 1.5 Turbo de 177 CV con cambio DCT cuesta 27.495 euros, aunque se puede encontrar más barato en algunos concesionarios concretos, donde aplican ofertas más agresivas, rozando los 27.000 euros.
El vehículo cuenta con un solo acabado, y de serie ofrece un equipamiento bastante amplio: faros Full LED inteligentes, control de crucero adaptativo, detector de objetos en ángulo muerto, sensores de aparcamiento con Park Assist, cámara de 540 grados, detector de fatiga, peatones y ciclistas, lector de señales de tráfico, asistente en atascos, freno de estacionamiento eléctrico y alarma.
No falta el climatizador automático bizona, techo solar deslizante, tapizado en piel, asientos delanteros eléctricos calefactables y ventilados, doble pantalla de 10,2 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto, instrumentación digital, llantas de aleación, cristales sobretintados, acceso y arranque sin llave, y espejos exteriores abatibles eléctricamente.
El vehículo compite con modelos como el Cupra Formentor o el Peugeot 3008, pero el precio es unos 12.000 euros menor, un detalle que no se puede ignorar. En contra tiene que es una marca poco conocida, pero por este precio, es una opción a tener muy en cuenta, es una de las opciones más coherentes del mercado en el segmento C-SUV. También compite contra otros rivales de origen chino como el Ebro S700 (con nombre y fabricación en España, ya sabemos), el MG HS o el Jaecoo 7. Ofrece garantía de 5 años o 100.000 km.









