La relación entre Fernando Alonso y Antonio Lobato ha sido, durante más de dos décadas, uno de los pilares de la narrativa de la F1 en España. Sin embargo, la amistad entre el piloto y el comunicador no ha estado exenta de momentos de tensión.
El periodista ha aprovechado recientemente una intervención en YouTube para explicar qué ocurrió realmente durante el Gran Premio de Azerbaiyán de 2023, un episodio que marcó un bache público entre ambos.
Aquel fin de semana en Bakú se estrenaba un formato de carrera sprint que generó mucha adrenalina y, también, mucha controversia en la pista. Durante la prueba del sábado, Fernando Alonso tuvo un encontronazo con Carlos Sainz.
Allí, el asturiano se quejó de que el madrileño le había arrinconado contra el muro en la resalida, una maniobra que Alonso consideró peligrosa y merecedora de sanción. Sin embargo, desde la cabina de retransmisión, Lobato y su equipo no compartieron esa visión tan severa.
Un desacuerdo entre Alonso y Lobato que saltó a las pantallas
«Esto sucedió en un sprint de Bakú en el que él la interpretó de una forma y, el resto la interpretamos de otra», relata Lobato en el canal de YouTube de Senén Morán. El periodista explica que no fue una cuestión personal de los comentaristas, sino una percepción generalizada en el paddock: «Todo el mundo que no vio nada en esa maniobra».
Esta discrepancia fue el detonante. Mientras Alonso estaba convencido de que le habían perjudicado, Lobato mantenía que era un incidente de carrera sin más trascendencia.
La tensión se hizo evidente minutos después. Al terminar la carrera, en la zona de entrevistas, Alonso atendió a los medios con una actitud visiblemente cortante. Cuando se le preguntó por la acción con Sainz y la opinión de los analistas, el piloto lanzó un dardo directo al periodista: «En el plató igual tienen otra opinión y otros intereses».
Aquellas palabras se interpretaron de inmediato como un ataque a la objetividad de Lobato, insinuando que el narrador de DAZN podría estar favoreciendo a Sainz por encima de sus intereses.
Antonio Lobato recogió el guante desde el plató de DAZN: «Creo que ese mensajito sé por quién va. Hemos tenido una pequeña discusión por Whatsapp por una historia. ¿Distinto punto de vista? Sí, nada de otro mundo, son cosas habituales de Fernando, que te lanza la ‘pullita’ en plan broma desde la distancia, nada grave. Son distintas formas de opinar en algunos temas», dijo el presentador tratando de restar tensión al momento.
El análisis de la acción entre @Carlossainz55 y @alo_oficial por parte de @PedrodelaRosa1
«No es sancionable, así son las carreras. Son dos amigos y uno esperaba mejor trato del otro»#AzerbaiyanDAZNF1 🇦🇿 pic.twitter.com/oMcOdNicex
— DAZN España (@DAZN_ES) April 29, 2023
El segundo asalto entre Lobato y Alonso en el Gran Premio de España
A pesar de que en su momento se intentó quitar hierro al asunto calificándolo de «tontería» o de una broma de Alonso fruto del calentón del momento, Lobato ha confesado ahora que el conflicto fue más largo de lo que pareció. El reencuentro cara a cara se produjo semanas después, coincidiendo con la cita en el Circuit de Barcelona-Catalunya.
«Él pensaba que sí, yo pensaba que no y discutimos. Luego nos vimos en Barcelona y discutimos más todavía«, confiesa el periodista. Lejos de evitar el conflicto, ambos mantuvieron sus posiciones con firmeza. Lobato describe el encuentro como una charla intensa entre dos personas que se conocen muy bien: «Eres un cabezón, tú sí que lo eres. Y no fue a más». Según el comunicador, la confianza que han forjado desde 2004 permitió que esa discusión no terminara en una ruptura definitiva.
«Son cosas habituales de Fernando, que te lanza la ‘pullita’ en plan broma desde la distancia»
Este episodio en Bakú y Barcelona refleja la complejidad de cubrir la carrera de un deportista de élite con el que se mantiene un vínculo personal. Lobato siempre ha defendido que su labor es contar lo que ve en la pista, incluso si eso significa contradecir al piloto que ha impulsado la audiencia de sus retransmisiones durante veinte años.
Tras aquel bache, las aguas volvieron a su cauce. Lobato ha reiterado en varias ocasiones que no hubo ningún drama y que la relación sigue siendo la misma. El periodista entiende que la competitividad extrema de Alonso le lleva a vivir estas situaciones al límite.
Hoy en día, aunque no disfrutan de una relación tan estrecha como antaño, ambos siguen compartiendo una amistad cordial, como explicó en otras ocasiones. Aquella discusión en Barcelona quedó como una anécdota más en una de las relaciones más mediáticas del deporte español.





