ES NOTICIA
¿Ya nos sigues en Google? Síguenos en tu feed de Discover Seguir
Hasta un 87,8% de eficiencia y 4,7 dólares por kilogramo: investigadores egipcios producen hidrógeno verde a partir de la humedad del aire, sin necesidad de agua dulce

Hasta un 87,8% de eficiencia y 4,7 dólares por kilogramo: investigadores egipcios producen hidrógeno verde a partir de la humedad del aire, sin necesidad de agua dulce

{{author_name}}

Por: Autonoción Redacción

Publicado: 14.09.2026 10:20

Hay una contradicción que durante años ha frenado uno de los proyectos energéticos más prometedores de nuestro tiempo. Los lugares con más sol del planeta —el norte de África, Oriente Medio, los desiertos de Australia— son también los que tienen menos agua dulce. Y el hidrógeno verde, ese combustible limpio que podría descarbonizar la industria y el transporte, necesita agua. Mucha agua. Concretamente, unos nueve kilos de agua de alta pureza por cada kilo de hidrógeno producido. Es como tener el mejor terreno del mundo para cultivar, pero sin poder regarlo.

Un grupo de investigadores egipcios ha mirado esa contradicción a los ojos y ha encontrado una respuesta que suena a paradoja resuelta. Han desarrollado un sistema capaz de producir hidrógeno verde utilizando como fuente de agua la humedad que flota en el aire. No agua de ríos, no agua de pozos, no agua desalinizada. Simplemente el vapor que respiramos, ese que en El Cairo, incluso en los días más secos, se mantiene en torno al 38% de humedad relativa. Con eso, y con electricidad renovable, han producido hidrógeno. Lo han publicado en Scientific Reports, y los números son difíciles de ignorar: hasta un 87,8% de eficiencia teórica y un coste nivelado de 4,7 dólares por kilogramo.

El trabajo lo firman investigadores de Ain Shams University y la Egyptian Chinese University, ambas en El Cairo. Han estudiado dos caminos distintos para llegar al mismo destino. El primero se llama electrolizador de aire directo (DAE). Imagina una esponja porosa empapada en ácido sulfúrico, un material que tiene la propiedad de absorber la humedad del aire de forma espontánea, sin necesidad de ventiladores ni bombas. Entre esa esponja y unos electrodos ocurre la electrólisis: la electricidad rompe las moléculas de agua y separa el hidrógeno del oxígeno. El segundo sistema es más convencional: un deshumidificador condensa la humedad del aire hasta convertirla en agua líquida, y luego esa agua alimenta un electrolizador alcalino tradicional .

El prototipo que respira humedad en el laboratorio

El equipo no se quedó en la teoría. Construyeron un prototipo de electrolizador de aire directo en el laboratorio de Ingeniería Mecánica de Ain Shams University. Cuatro módulos conectados en paralelo, electrodos de acero inoxidable 904L, y un sistema de control que integra sensores de humedad y temperatura, regulación PID de la corriente y supervisión SCADA para que el sistema pueda funcionar de forma autónoma.

Los resultados experimentales confirmaron que el hidrógeno se producía: vieron las burbujas subir, las recogieron. El prototipo funcionó con tensiones de entre 1,82 y 1,95 voltios por módulo. Pero los propios investigadores son honestos sobre lo que eso significa. El 87,8% de eficiencia es un techo teórico, calculado con electrodos de platino, el material de referencia en electroquímica. Con el acero inoxidable real del prototipo, esa eficiencia baja a un rango realista de entre el 81,1% y el 83,9%. Sigue siendo un número notable, pero no es magia. Es ingeniería.

4,7 dólares por kilogramo: un número que hay que poner en contexto

El análisis tecnoeconómico del estudio es quizá la parte más interesante para quien piensa en la aplicación real de esta tecnología. Para una instalación capaz de producir 1.000 kilos de hidrógeno al día, los investigadores calculan un coste nivelado de 4,7 dólares por kilogramo con el sistema de electrólisis directa del aire. Cuando se añaden los costes completos de mantenimiento, reposición del electrolito y degradación a largo plazo, la cifra sube a aproximadamente 5,8 dólares por kilogramo.

Para poner eso en perspectiva: el hidrógeno verde producido por electrólisis convencional en Europa ronda los 4-6 dólares por kilogramo, dependiendo del precio de la electricidad. El hidrógeno gris, producido a partir de gas natural sin captura de carbono, cuesta entre 1 y 2 dólares. Así que este sistema egipcio no va a competir con el hidrógeno fósil en precio. Pero no se trata de eso. Se trata de producir hidrógeno en lugares donde no hay agua, y de hacerlo sin competir con el agua potable que necesitan las personas. Ese es el verdadero valor de la propuesta.

Lo que falta por demostrar

El propio estudio señala los límites. El prototipo es pequeño, de laboratorio. Los investigadores reconocen que todavía es necesaria una caracterización experimental más completa: mediciones precisas de producción de hidrógeno, eficiencia faradaica, pureza del gas y comportamiento a largo plazo. También hace falta probar el sistema a mayor escala, y desarrollar electrolitos higroscópicos alternativos que sean más baratos y más estables que el ácido sulfúrico.

Hay una pregunta que flota en el aire, nunca mejor dicho: ¿cuánta humedad se puede extraer de un ambiente antes de que el sistema deje de funcionar? En El Cairo, con un 38% de humedad relativa, el aire contiene agua, pero no mucha. El sistema DAE, según los cálculos, podría operar en condiciones aún más secas. Investigadores de la Universidad de Melbourne, pioneros en esta tecnología, han demostrado que funciona incluso con humedades del 4%, algo que parece imposible hasta que se ve funcionar . Pero extraer agua de un aire casi seco requiere mucha energía y mucha superficie de contacto. La eficiencia real, en el desierto, será probablemente menor que en el laboratorio.

Una idea que crece en varios lugares del mundo

No es un esfuerzo aislado. La Universidad de Melbourne lleva años trabajando en electrolizadores de aire directo, con prototipos que producen 745 litros de hidrógeno al día por metro cuadrado de cátodo, alimentados solo con energía solar . El impacto de este trabajo egipcio es que añade un análisis tecnoeconómico serio, algo que a menudo falta en las investigaciones académicas sobre tecnologías emergentes. Y lo hace desde una región del mundo donde el problema del agua no es una preocupación abstracta, sino una realidad cotidiana.

Lo que estos investigadores han demostrado es que la humedad del aire, ese recurso que siempre hemos dado por sentado, puede convertirse en la materia prima de un combustible limpio. No va a resolver la crisis energética mañana. No va a hacer que el hidrógeno verde sea más barato que el gas natural. Pero abre una puerta que hasta ahora parecía cerrada: la posibilidad de producir hidrógeno en cualquier lugar del planeta, incluso donde no llueve, incluso donde el agua es un lujo.

EL GARAJEvia El Garaje

¿Acertamos o la liamos?

Entras con Google al publicar
NOVATOPROPIETARIOVETERANOEXPERTOLEYENDA ★
EL GARAJEComunidad del motor
Visitar →
autonoción · El Box