En un mundo donde la exploración espacial vuelve a acaparar titulares, Goodyear ha dado un paso gigante que podría cambiar para siempre cómo nos movemos, tanto en la Tierra como fuera de ella.
Imagina un neumático que no se desinfla nunca, que resiste piedras afiladas, cambios brutales de temperatura y el paso implacable del tiempo. Suena a ciencia ficción, pero ya es una realidad y se materializa en los neumáticos de Goodyear que equiparán en vehículo lunar Pegasus.
Un regreso histórico a la Luna con tecnología del futuro
Goodyear se prepara para volver a la Luna como parte del programa Artemis de la NASA. Esta vez, sus neumáticos no serán simples ruedas, serán el corazón de un vehículo todoterreno lunar llamado Pegasus, desarrollado por Lunar Outpost. Este rover está diseñado para apoyar misiones tripuladas a partir de 2028, especialmente en el desafiante Polo Sur lunar.
Allí, donde el terreno es un laberinto de rocas, cráteres y polvo fino, y donde las temperaturas oscilan de forma extrema, un neumático convencional duraría poco. Los nuevos neumáticos Goodyear están específicamente creados para estas condiciones. Sin aire, resistentes a pinchazos y reventones, capaces de trepar superficies rocosas y mantener su integridad durante largos periodos, representan un salto enorme en durabilidad y seguridad.

Los astronautas que viajen en el Pegasus podrán recorrer distancias mucho mayores, permanecer más tiempo en la superficie y explorar zonas que antes eran inalcanzables.
Los neumáticos lunares de Goodyear se basan en una fina cota de malla metálica especialmente desarrollada, una estructura inteligente que combina en un solo material rigidez y flexibilidad al mismo tiempo. Esta malla actúa como un exoesqueleto inteligente: lo suficientemente rígida para soportar el peso del vehículo y resistir el impacto de rocas afiladas o irregularidades del terreno lunar, pero lo bastante flexible para absorber vibraciones, adaptarse a las superficies cambiantes y mantener un contacto óptimo incluso en condiciones de baja gravedad.
Más de un siglo de innovaciones
Lo que hace aún más impresionante esta noticia es que Goodyear no parte de cero. Sus neumáticos ya pisaron la Luna durante las misiones Apolo. Ahora, con más de 125 años de experiencia acumulada, la compañía combina esa herencia con la más avanzada ingeniería para enfrentar entornos extremos.
Desde récords de velocidad en tierra hasta competiciones de alto nivel y ahora la exploración espacial, Goodyear ha demostrado una y otra vez su capacidad para innovar cuando más se necesita. Estos neumáticos lunares son el resultado de décadas de investigación en materiales y diseños que responden a las demandas más duras: baja gravedad, abrasión constante y la necesidad absoluta de fiabilidad.
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