El Gobierno de España ha aprobado las bases reguladoras del Plan Auto+. Así se da luz verde a la continuidad de concesión de ayudas correspondientes a la compra de coches eléctricos e híbridos enchufables. No obstante, la cuantía a percibir no es fija. Esta varía en función de múltiples factores, lo que complica bastante la tarea de calcular cuánto te corresponde exactamente por la operación de compra.
No es una solución perfecta, pero es la que tenemos en España. Eso sí, otros países europeos conceden también incentivos a la compra de coches eléctricos, con sus propios requisitos. Quizá mirar al vecino podría salvar nuestro sector. Y es que algunos emplean soluciones más o menos interesantes y resulta interesante estudiarlos a fondo para comprobar si existen mejores alternativas.
El Plan Auto+ afronta algunos problemas
Anteriormente, el Plan MOVES permitía recibir hasta 7.000 euros. Para llegar a este total debías entregar un vehículo de combustión usado para su achatarraramiento. El objetivo era doble: incentivar la compra de un coche electrificado y animar a «jubilar» un vehículo más antiguo con el objetivo de renovar el parque móvil en España.
Con la llegada del Plan Auto+, el extra complementario correspondiente a llevar tu vehículo con destino final al desguace ha desaparecido. Esto conlleva indudablemente que el nuevo proyecto ha perdido parte de la eficacia del anterior. Ahora las ayudas son de menor cantidad y siguen sin recibirse en el momento de la compra, el aspecto más criticado de la medida.
Además, expertos de ANFAC y Faconauto temen que el presupuesto total de 400 millones de euros no sea suficiente. Este debería cubrir las solicitudes atrasadas del Plan Moves, las realizadas desde enero de 2026 hasta hoy y las que se hagan a partir de ahora (al menos hasta final de año). No hay reducción en el porcentaje de impuestos, algo que sí se practica en otros territorios.
Italia ofrece una ayuda de hasta 11.000 euros, pero…

Uno de los países que más fuerte continúa apostando por la electrificación es Italia. El programa italiano contempla ayudas que pueden alcanzar los 11.000 euros en determinados casos. La cuantía depende del nivel de renta del comprador y aumenta cuando la adquisición del nuevo vehículo va acompañada del achatarramiento de otro más antiguo y contaminante.
Por ejemplo, para obtener hasta 11.000 euros el comprador debe tener un indicador de renta ISEE igual o inferior a 30.000 euros. La cuantía baja hasta 9.000 euros para quienes se encuentran entre 30.000 y 40.000 euros anuales. Ahora bien, la letra pequeña del plan mantiene que el comprador debe vivir en una ciudad de más de 50.000 habitantes, o que esta sea su zona de desplazamiento habitual.
De esta forma, quedan fuera los conductores que vivan en localidades más pequeñas. Aquellos que necesitan en mayor medida un vehículo personal para desplazarse. La razón es el menor número de transporte público en comparación con una ciudad (un problema que también se da en España).
Francia inunda de impuestos a los más contaminantes

Francia apuesta por acelerar la electrificación combinando ayudas a la compra con una elevada carga fiscal sobre los coches de combustión. El «bonus écologique» concede subvenciones a determinados coches eléctricos, prioriza a los hogares con menores ingresos y deja fuera algunos modelos importados en función de su huella de carbono. Además, el país mantiene programas de leasing social con cuotas reducidas para facilitar el acceso al vehículo eléctrico.
Sin embargo, el verdadero cambio llega con el «malus écologique», un impuesto que grava los coches nuevos en función de sus emisiones. Desde 2026 comienza a aplicarse a partir de solo 108 g/km de CO2 (un Dacia Sandero lo supera) y aumenta progresivamente hasta un máximo de 80.000 euros. Esta es la que asume cualquier modelo que supere los 192 g CO2/km en su ficha de homologación.
A ello puede añadirse un segundo impuesto por peso para los vehículos de más de 1.425 kg. El resultado es que no solo los grandes SUV o los superdeportivos pagan más. También coches como el Volkswagen Golf GTI (desde 50.800 euros en Francia) o el Toyota GR Yaris (desde 49.950 euros) ven disparado su precio.
Aplicando la penalización en cada uno, la cifra escala hasta los 9.160 euros adicionales para el Golf y los 80.000 euros extra para el Yaris. Esto provoca que comprar un Toyota Yaris en Francia te cueste casi 130.000 euros, tres veces su precio en España.
Alemania con ayudas en activo hasta 2029

En Alemania, las ayudas a la compra de coches eléctricos dependen también de la situación económica de quien lo solicite. El objetivo es favorecer el acceso a la movilidad eléctrica de quienes disponen de menos recursos. El importe puede alcanzar los 6.000 euros y el presupuesto consta de un total de 3.000 millones de euros hasta 2029.
Las subvenciones oscilan entre 1.500 y 6.000 euros dependiendo del tipo de vehículo, la renta del hogar y el número de hijos. Para obtener los 6.000 euros es necesario tener al menos dos hijos y declarar menos de 45.000 euros. A diferencia del Plan Auto+ español, el programa alemán no impone restricciones por procedencia. Esto implica que los modelos fabricados en China pueden recibir las mismas ayudas que los europeos.
Paralelamente, los eléctricos matriculados desde 2026 pueden quedar exentos del impuesto de circulación durante un máximo de diez años.
Portugal, con un sistema más sencillo

Portugal mantiene un sistema menos complejo, que presenta varias similitudes con el anterior Plan MOVES español. Los particulares pueden recibir hasta 4.000 euros para comprar un coche eléctrico nuevo. En 2026, el límite se sitúa en 38.500 euros para los turismos eléctricos. En los modelos con más de cinco plazas puede aumentar hasta los 55.000 euros.
El sistema portugués también tiene una limitación importante: dispone de un presupuesto cerrado. Por tanto, cumplir los requisitos no garantiza necesariamente recibir la ayuda si los fondos ya se han agotado. Ojo, la gran ventaja de las ayudas del país vecino está en la fiscalidad. Los eléctricos están exentos del impuesto de matriculación y del impuesto anual de circulación.
Las ayudas en Portugal también se aplican para vehículos híbridos enchufables, aunque la cantidad que puedes recibir es inferior. Si bien no ofrece la cantidad elevada de otros territorios, calcular que ayuda podría corresponderte con la compra es mucho más sencillo. Mucho más, por ejemplo, que el sistema del Plan Auto+ en España.
Polonia, Chipre, Malta y Eslovenia
Polonia tiene uno de los planes más ambiciosos de Europa. Denominado NaszEauto, cuenta con un presupuesto superior a 1.600 millones de eslotis (380 millones de euros) procedentes del Plan Nacional de Recuperación. La ayuda puede incrementarse a través de distintos complementos o sólo para rentas inferiores a los 31.180 euros aproximadamente. Combinando y cumpliendo distintos requisitos, el incentivo puede alcanzar 9.500 euros.
A pesar de contar con mercados mucho más pequeños, Chipre, Malta y Eslovenia ofrecen algunos de los programas de ayudas más generosos de Europa. Chipre concede hasta 9.000 euros para la compra de un eléctrico nuevo y, a diferencia de la mayoría de países, también subvenciona vehículos eléctricos usados de menos de tres años.
Malta, por su parte, adapta la ayuda al precio del vehículo: concede hasta 8.000 euros para modelos de menos de 40.000 euros y reduce el incentivo a 6.000 euros para coches de precio superior. Eslovenia apuesta por favorecer los eléctricos más asequibles, con ayudas de hasta 7.200 euros. Eso sí, dirigida a modelos de menos de 35.000 euros.
Noruega empieza a retirar ayudas: objetivo cumplido
Durante décadas, Noruega impulsó el coche eléctrico mediante una fiscalidad muy favorable: exenciones del IVA y del impuesto de matriculación, además de descuentos en peajes, ferris y otros servicios. Al mismo tiempo, los vehículos de gasolina y diésel soportaban una elevada carga de impuestos en comparación a los EV.
¿Resultado? Los eléctricos ya representan alrededor del 95 % de las ventas de coches nuevos. Por ello, el Gobierno ha comenzado a retirar parte de las ventajas. Desde este año 2026, la exención del IVA solo cubre los primeros 300.000 coronas noruegas (unos 27.400 euros) del precio del vehículo. Ahora, los eléctricos también pagan un impuesto relacionado con el peso.
A modo de conclusión, probablemente ningún plan de ayudas sea perfecto. Todos tienen sus ventajas y sus inconvenientes, pero entre ellas, una de las más importantes es que las ayudas sean directas. Es decir, que la cuantía correspondiente se de en el mismo momento de la compra. Una cuestión que España aún no cumple, a pesar de las peticiones de ANFAC y Faconauto.
GALERÍA
· 5 fotos
Ver todas













