La llegada de los fabricantes chinos a Europa, ha cambiado las reglas del juego en el mercado del automóvil. Y aunque el dominio en los sectores premium lo sigue acaparando, por ejemplo, Mercedes con el GLS o BMW con el X7, desde China llega una ofensiva dispuesta a comerse también este mercado. El nuevo AITO M9 da motivos para que los gigantes del sector se preocupen.
Este nuevo modelo se ha desarrollado con Huawei + Seres (HIMA), y llega al mercado con cifras y soluciones técnicas que le sitúan en una posición muy elevada. El vehículo ya está en preventa en España, desde el día 22 de abril.
AITO M9 llega con mucha fuerza
Huawei lleva años apostando por los automóviles, es uno de los actores más activos que ha provocado la evolución tecnológica dentro del mundo del automóvil en china, y el AITO M9, es posiblemente, el proyecto más ambicioso hasta la fecha,
Se trata de un SUV de gran tamaño, con más de 5 metros de largo, con seis plazas disponibles. Una de las grandes bazas es su arquitectura tecnológica, incorpora seis sensores LiDAR, uno principal de 896 líneas, cuatro de estado sólido y un sensor adicional en el interior del habitáculo.
Cuenta con una suspensión completamente activa, es la primera vez que la marca apuesta por este sistema, el cual, promete un equilibrio superior, ofreciendo mucho más confort y mejor comportamiento dinámico. La versión REEV (eléctrico de autonomía extendida) en modo 100% eléctrico, tiene una autonomía de 335 kilómetros, y combinada, alcanza una cifra a tener muy en cuenta, .474 kilómetros bajo ciclo CLTC.
Ya no solo supera a sus rivales más directos con estas cifras, es una prueba cuál es la ambición y los objetivos de la marca de cara al futuro, vehículos de gran tamaño, capaces de recorrer distancias muy largas sin que se comprometa la experiencia.
Huawei y la guerra tecnológica
El lanzamiento del AITO M9 coincide con el Auto China 2026, y esto no es casualidad. En este evento, uno de los más importantes del sector del automóvil a nivel mundial, es una puesta en escena donde el contenido tecnológico de los coches es uno de los platos fuertes. Los SUV chinos de gran tamaño son ahora los principales protagonistas del evento, y modelos como el Li L9, el WEY V9X o el XPeng GX buscan desmarcarse el uno del otro, dentro de que todos tienen características muy similares, como electrificación avanzada, arquitecturas de 800V, conducción asistida, y habitáculos donde las pantallas y el propio software suponen una gran atracción.
La diferencia de Huawei es su papel transversal, y es que, no solo está desarrollando vehículos con socios como AITO, también es uno de los grandes actores en sistemas de conducción inteligente, he hecho es un proveedor clave en la industria, por lo que su papel es aún más determinante.
Por eso, el AITO M9 es algo más que un coche, es un escaparate de todo lo que se puede ofrecer en el mercado, y hacia donde se dirige, por lo que la puesta en escena en este momento, supone un movimiento estratégico medido. Partiendo de su sistema de percepción hasta su arquitectura electrónica, todo se ha confeccionado para competir con los fabricantes tradicionales y con los fabricantes más actuales.
Huawei y su llegada a Europa
Por eso, la llegada del AITO M9 supone mucho más que la llegada de un nuevo fabricante chino a Europa, es una amenaza para las grandes marcas y su impacto puede ser total. Llegan a Europa después de protagonizar un crecimiento interanual del 86% en China, y solo con esos datos, su presencia supone una amenaza.
Solo hay que ver el éxito de otras marcas vinculadas a Huawei, como, por ejemplo, Luxeed o Avatr.
Y ya no solo es por precio, que es muy importante, también es por la integración tecnológica de los fabricantes chinos. En Europa, el progreso en este sentido es mucho más gradual, pero en China, parecen moverse a otra velocidad. Huawei, junto a sus socios, están haciendo que la brecha en este sentido, sea cada más más amplia, ofreciendo en los vehículos más sensores, más capacidad de cómputo, más software y una experiencia de usuario profundamente digital.
Los SUV grandes han tardado en llegar al mercado chino, pero han llegado, con mucha fuerza, y esto les permite que sus modelos sean bancos de prueba de cara al mercado europeo. Y en este sentido, el AITO M9 es algo más que otro SUV venido desde China, es el gran exponente del cambio estructural al que se ve sometida la industria del automóvil. Porque el lujo, ya no solo es marca o materiales de primer nivel, la tecnología, la autonomía y las capacidades juegan un papel determinante que obliga a Europa a moverse en un terreno donde está en clara desventaja.





