La industria ataja ahora la contaminación desde otros frentes, pues esta no sólo ocurre cuando un vehículo emite emisiones circulando en carretera. También se da en el proceso de fabricación de cualquier producto. El desafío reside en mitigar el impacto ambiental, un problema que las marcas confrontan ahora a través del reciclaje de piezas de coche. El objetivo es prolongar la vida útil de los vehículos existentes y mantener una economía circular que evite el desperdicio constante de recursos naturales.
¿La idea es renovar el parque móvil o mantenerlo?
No obstante, España es un país con un parque móvil que supera los 15 años de antigüedad, una situación que preocupa a la Dirección General de Tráfico. Los coches más antiguos no cuentan con los últimos avances en equipamiento de seguridad ni las regulaciones de emisiones propias de hoy.
Además, este trabajo ya lo realizan los desguaces y otros puntos de reciclaje, ofreciendo piezas de segunda mano a un precio reducido. Las marcas de coches se convierten en la nueva competencia.
Es en este punto donde Renault ha puesto en marcha un plan de reciclaje de piezas de coche. Bajo el nombre Renative, la marca gala ofrece recambios refacturadao como por ejemplo baterías eléctricas o turbocompresores.
Por su parte, SEAT y CUPRA han reforzado este compromiso con la sostenibilidad mediante la inauguración de su nuevo Circular Economy Hub en la Zona Franca de Barcelona. La instalación ocupa 5.000 metros cuadrados y está dedicada específicamente a recuperar piezas y componentes.
Piezas de segunda mano refacturadas: mantenerlo como nuevo
La economía circular permite aprovechar ciertos materiales y darles una segunda vida reduciendo el gasto de recursos y la huella de carbono. Renative ataja este problema anunciando recambios un 30% más baratos para las piezas de recambio.
Bajo el paraguas comercial de Renative, la marca gala ofrece a sus clientes la posibilidad de adquirir piezas refacturadas, como es el caso de las baterías eléctricas o los turbocompresores, demostrando que la fabricación de coches nuevos ya no es la única vía factible para alcanzar los objetivos globales de descarbonización.
Esta estrategia se basa en la premisa de que prolongar la funcionalidad de un componente ya fabricado es mucho más eficiente que reciclar sus materiales para crear uno idéntico desde cero. Renault proyecta un modelo de mantenimiento donde el coche deja de ser un bien con fecha de caducidad para convertirse en una plataforma tecnológica en constante renovación y mejora técnica.
Coches de segunda mano revisados y tratados como nuevos
La idea es dejar de fabricar por fabricar para empezar a aprovechar los vehículos que ya funcionan. Renative soluciona el dilema de la siguiente forma: cogen vehículos de ocasión y los someten a un reacondicionamiento tan salvaje que cumplen con los mismos estándares de calidad que un coche recién salido de la línea de montaje.
¿El resultado? El cliente adquiere un coche con la misma fiabilidad y respaldo técnico que uno nuevo, pero con un impacto ecológico muchísimo menor. Es la forma definitiva de cerrar esa brecha de desconfianza que siempre ha rodeado al mercado de segunda mano.
SEAT y CUPRA: Un «quirófano» de piezas en Barcelona
Si Renault apuesta por los componentes específicos, SEAT y CUPRA han ido un paso más allá inaugurando su propio Circular Economy Hub en la Zona Franca de Barcelona. Este espacio de 5.000 metros cuadrados está especialmente dedicado a diseccionar coches para rescatar hasta el último tornillo que pueda volver a la vida.
Lo que hacen en el histórico Taller 7 es, básicamente, cirugía mayor. Primero se realiza una limpieza total mediante el drenaje de todos los líquidos y la descontaminación del vehículo. A continuación, se realiza un desmontaje completo para recuperar componentes de coches que incluso se usaron en fases de prueba.
Esto supone rescatar piezas casi nuevas antes de que el modelo saliera a la calle. Finalmente las piezas pasan a una fase de control y stock donde las se revisan, se empaquetan y van directas a un almacén de 3.000 metros cuadrados listo para surtir al mercado de recambios oficiales.
Calidad de serie, pero sin fabricar de cero
Este despliegue en Barcelona no solo es una medalla medioambiental. Al recuperar piezas de coches pre-serie o de flota, la marca pone en el mercado recambios originales certificados que, de otro modo, se habrían tirado a la basura.
Por un lado, se reduce el uso de materias primas y energía. Por otro, genera una mayor confianza al comprar recambios usados: aquí la fiabilidad está respaldada por los mismos ingenieros y procesos técnicos que fabrican los coches de serie.













