Presentada el 21 de abril en Pekín, en el evento anual Tech Day de CATL, la Shenxing III, llega junto a otras tres baterías nuevas que fueron presentadas ese mismo día. Hablamos de la Qilin de tercera generación, la Freevoy II y la Naxtra, esta última de estado sodio. Sin duda hablamos del lanzamiento más cargado de tecnología que ha hecho CATL hasta el momento, reunió a casi mil asistentes que querían ver, de primera mano, hacia dónde se dirige la próxima generación de baterías eléctricas.
La Shenxing pone contra las cuerdas a BYD
El movimiento no fue casual, la Shenxing III se presentó apenas seis semanas después de que BYD presentara su propia Blade Battery 2.0 y el sistema Flash Charging, en el pasado mes de marzo. La realidad es que CATL y BYD llevan meses disputando una carrera industrial por ver quién es capaz de cargar más rápido sus baterías, y casi cada mes, tenemos nuevos anuncios, pero esta vez parece que CATL ha vuelto a tomar la delantera en casi todos los indicadores que realmente importan.
La cifra que más se repite es el 10 al 80% en 3 minutos y 44 segundos. En un solo minuto, la batería puede pasar del 10 al 35%, y para llegar al 98% completo solo necesita unos 6 minutos y 27 segundos, según ha explicado Gao Huan, director de tecnología para el área de automoción de CATL, durante la propia presentación. Estas cifras están más cerca que nunca del repostaje clásico de combustible.
Cómo consigue meter tanta energía en tan poco tiempo
CATL ha anunciado que es capaz de lograr una tasa de carga equivalente a 10C, con un pico de 15C. En términos sencillos, eso quiere decir que puede introducir muchísima energía en muy poco tiempo. La compañía ha bajado la resistencia interna hasta los 0,25 miliohmios, la más baja hasta la fecha en cualquier batería de carga ultrarrápida en producción. Según sus propios datos, hablamos de un 50% menos que la media de todo el sector. Menos resistencia interna quiere decir que hay menos pérdidas de energía y menos calor generado cuando circula tanta corriente al mismo tiempo.
Gao explicó durante la presentación cómo CATL ha logrado aislar cada celda de manera individual para poder evitar que el calor se propague de una a otra, usando canales de escape sellados e independientes, lo que permite que el calor y la corriente eléctrica puedan salir del pack por caminos separados.
Pero hay más, la tecnología Cell Shoulder Cooling, con la que CATL dice haber logrado mejorar en un 20% la eficiencia de refrigeración, controlando con precisión la temperatura en distintos puntos de la propia celda.
Cada celda pasa por métodos de prueba líderes del sector con hasta 7.000 puntos de control de calidad que están repartidos a lo largo de cada línea de producción.
Carga rápida incluso a -30 grados
Las temperaturas bajas son otro enemigo de las baterías LFP, y con ello se limita tanto el rendimiento como la capacidad de aceptar grandes cantidades de energía de golpe. Para esquivar estos problemas, CATL ha desarrollado un sistema de autocalentamiento por pulsos que acondiciona la celda incluso con el termómetro muy cerca de cero o incluso por debajo. El resultado habla por sí solo, del 20 al 98% en unos 9 minutos incluso a -30°C. La Blade Battery 2.0 de BYD, en las mismas condiciones, necesita unos 12 minutos para un proceso similar, no está muy lejos, pero pierde por un margen claro.
Sobre durabilidad, CATL asegura que la Shenxing III es capaz de conservar más del 90% de su capacidad después de 1.000 ciclos completos de carga, así que la degradación no debería ser un problema. Y parte de esa estabilidad tiene que ver con la propia química LFP, que frente a las baterías NCM, ya destaca tanto por su durabilidad, como por ser más baratas de fabricar.
Los coches que llevarán la batería
Por el momento, CATL no ha confirmado en qué modelos va a estar estas baterías. La generación anterior, la Shenxing II, presentada en abril de 2025 con un pico de 12C y más de 1,3 MW de potencia de carga, se iba a instalar en 67 modelos de marcas como Zeekr, Nio y Avatr. Se espera ahora un anuncio parecido, aunque de momento nadie ha confirmado nada.
Por otro lado, CATL aprovechó la presentación para anunciar sus nuevas redes de intercambio de baterías, tanto Choco-Swap para coches de pasajeros como Qiji para camiones pesados. Llevarán de serie los cargadores ultrarrápidos Shenxing. La red Choco-Swap ja instalado 1.470 estaciones que están situadas en 99 ciudades chinas, una infraestructura imposible a día de hoy para otros fabricantes fuera de china.









