Esta semana se cerró en China una operación en el transporte marítimo de automóviles que nos ha dejado a todos con la boca abierta. Guangzhou Shipyard International entregó a la Korea Ocean Business Corporation el primer buque de su clase capaz de cargar más de diez mil vehículos y, al mismo tiempo, generar electricidad con un sistema fotovoltaico.
El barco, que puede transportar hasta 10.800 unidades, ya tiene dueño y destino: será fletado por Hyundai Glovis y recorrerá rutas que unen Asia, el Sudeste Asiático, Norteamérica y Europa.
La firma se hizo de forma remota. No hubo acto presencial ni fotos. Los representantes de GSI y de China Shipbuilding Trading Co. simplemente firmaron el documento online. KOBC prefirió ese formato. A partir de ahora el buque entra en la flota que mueve coches entre los grandes centros de fabricación y los mercados de consumo.
Un sistema solar que no es decorativo
Lo que diferencia a este Pure Car and Truck Carrier de los tres anteriores de similar tamaño construidos en China es el techo de paneles. El sistema fotovoltaico alcanza una potencia máxima de 200 kW. Con entre 5,5 y 7 horas de sol al día produce alrededor de 1.000 kWh. Esa electricidad no se vende ni se almacena para más tarde, se consume a bordo, alimentando sistemas auxiliares y reduciendo la cantidad de combustible que el motor principal tiene que quemar.
El propulsor principal funciona con dos combustibles. Puede quemar fuelóleo convencional o gas natural licuado. Lleva además un generador de eje y cumple la normativa Tier III de la Organización Marítima Internacional. Según los constructores, esta combinación lo convierte en el más eficiente de toda la serie.
Medidas, velocidad y autonomía
El diseño salió del trabajo conjunto entre Guangzhou Shipyard International y el Shanghai Merchant Ship Design and Research Institute. Después pasó las revisiones de Det Norske Veritas, de Noruega, y del Korean Register. Con esas dos aprobaciones puede operar en cualquier puerto del mundo sin restricciones técnicas.
Las dimensiones son las esperadas para un buque de esta categoría: 230 metros de eslora, 40 metros de manga y un calado de 10,5 metros. Su velocidad máxima llega a 19 nudos, unos 35 km/h. Los tanques de GNL están dimensionados para completar un viaje completo sin necesidad de repostar en ruta. Eso elimina paradas intermedias y reduce los tiempos muertos en los grandes trayectos intercontinentales.
Catorce cubiertas y carga flexible
Dentro del casco hay catorce cubiertas. Nueve son fijas y cinco se pueden ajustar en altura. Esa flexibilidad permite mezclar turismos, furgonetas, camiones pesados, remolques con contenedores y otros vehículos de gran tamaño en el mismo viaje. Además, el buque está autorizado a transportar ciertas mercancías peligrosas envasadas según el Código Internacional de Mercancías Peligrosas Marítimas. No es solo un transportador de coches nuevos, este buque puede adaptarse a cargas más complejas cuando el mercado lo exige.
Lo que significa para la industria
Con esta entrega, Guangzhou Shipyard International suma otro gran portavehículos a su lista y refuerza la posición de China en un segmento donde la competencia es intensa. Cuando Hyundai Glovis lo ponga a trabajar, el barco formará parte de la cadena que lleva vehículos desde las fábricas asiáticas hasta los concesionarios de Europa y América.













