La primera y segunda generación del BMW Serie 1 eran una auténtica delicia. Motores longitudinales, tracción en el eje trasero, reparto de pesos casi perfecto y en definitiva, una dinámica muy depurada.
Con la tercera generación llegaron las sorpresas y aunque el coche ganaba espacio, maletero y materiales interiores más cuidados, también perdía la propulsión y los motores longitudinales porque según BMW eso no es lo que pedía y apreciaba la gente.
Hoy hemos sabido que BMW ya tiene fecha para la próxima gran transformación de su compacto más accesible. El nuevo Serie 1 llegará en 2028 con una estrategia inédita para el modelo y es que convivirán versiones eléctricas e híbridas bajo una misma identidad visual, aunque cada una utilizará una arquitectura distinta.
A diferencia de Mercedes o Audi con sus Clase A y A3 respectivamente, BMW considera al Serie 1 una pieza esencial dentro de su catálogo europeo, especialmente en mercados como Italia y Francia, donde sigue manteniendo cifras de ventas muy sólidas pese al auge de los SUV.
Mientras algunos rivales del segmento premium están girando hacia diseños más cercanos a los monovolúmenes compactos, BMW quiere mantener intacta la esencia del Serie 1. La cuarta generación conservará la carrocería hatchback y apostará por una evolución estética inspirada en el lenguaje visual de la Neue Klasse.
Ese nuevo enfoque de diseño, estrenado en modelos bastante recientes de la firma, no pretende convertir todos los coches en copias entre sí. Según el equipo de diseño de BMW, la idea es que cada modelo tenga una personalidad claramente diferenciada.
Las claves visuales del futuro Serie 1 pasarán por una reinterpretación de la clásica parrilla doble, nuevas proporciones y superficies más marcadas, buscando una imagen más emocional y menos conservadora.
Una plataforma eléctrica propia y motores híbridos enchufables
La gran novedad será la llegada del BMW i1, la versión completamente eléctrica del compacto alemán. Este modelo utilizará una plataforma específica para vehículos eléctricos, mientras que las variantes térmicas seguirán recurriendo a la arquitectura CLAR empleada actualmente por BMW.
Eso provocará diferencias importantes en comportamiento y configuración técnica. El eléctrico tendrá una base de tracción trasera, mientras que las variantes de combustión seguirán ligadas a una estructura de tracción delantera.
En gasolina, BMW mantendrá los conocidos motores tricilíndricos 1.5 y cuatro cilindros 2.0, aunque añadirá una opción híbrida enchufable. Todo apunta a que empleará un sistema similar al del Serie 3 actual, combinando un motor térmico de dos litros con apoyo eléctrico y una batería capaz de ofrecer unos 100 kilómetros de autonomía.
El i1 podría convertirse en el Serie 1 más potente de la historia
BMW quiere mantener el precio del futuro i1 cerca del posicionamiento actual del Serie 1, muy por debajo de modelos eléctricos superiores como el próximo i3. Para lograrlo, utilizará una configuración más contenida en batería y prestaciones.
La versión estándar del eléctrico podría montar un único motor trasero con hasta 322 CV, aunque la plataforma permitirá configuraciones de doble motor. Eso deja abierta la puerta a una futura variante deportiva con sello M y cifras cercanas a los 463 CV.
De confirmarse, sería el Serie 1 más potente jamás fabricado. Eso sí, la autonomía no alcanzará las cifras de modelos eléctricos más grandes de la marca, debido al uso de una batería de menores dimensiones y capacidades.
El interior dará un salto radical
La revolución también llegará al habitáculo. BMW prepara un interior completamente nuevo inspirado en los últimos lanzamientos tecnológicos de la marca.
El protagonismo recaerá en una enorme pantalla central inclinada de 17,9 pulgadas y en el sistema Panoramic iDrive, una superficie digital panorámica que sustituirá al cuadro de instrumentos tradicional.
La marca asegura que esta nueva arquitectura interior será flexible y adaptable a distintos modelos, independientemente del tipo de motorización.
BMW quiere atraer a una nueva generación de clientes
Pese a que muchas marcas están abandonando los compactos para centrarse en SUV más rentables, BMW sigue viendo el Serie 1 como una herramienta clave para captar nuevos compradores.
El modelo rozó las 200.000 unidades vendidas a nivel global el año pasado y continúa funcionando especialmente bien en varios países europeos.
Dentro de BMW consideran que el Serie 1 cumple una función estratégica: rejuvenecer la imagen de la marca y servir como puerta de entrada para conductores más jóvenes que, más adelante, puedan dar el salto a modelos superiores del catálogo.
También podría volver la carrocería de tres puertas
Otro detalle llamativo es que BMW no descarta recuperar una configuración de tres puertas, desaparecida en generaciones recientes.
La posibilidad dependería exclusivamente de la versión eléctrica, ya que la nueva plataforma permitiría desarrollar distintas proporciones de carrocería con menos limitaciones técnicas que en los coches de combustión tradicionales.
Tecnología compartida para toda la gama
Tanto las versiones eléctricas como las híbridas recibirán las últimas ayudas a la conducción y los nuevos sistemas electrónicos basados en inteligencia artificial que BMW denomina internamente “superbrains”.
La estrategia de la compañía pasa por ofrecer el mismo nivel tecnológico en toda la gama, independientemente del motor elegido por el cliente.













